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Camino de Santiago aragonés
Prólogo
El año pasado, cuando hice el Camino por primera vez, no lo disfruté como yo deseaba. Primero, lo comencé con el grupo guiado por Animatur, con una organización algo deficiente y haciéndolo en fines de semana, noches de autobús, etapas muy cortas, en fin, no era lo mío.
Luego el comienzo fue con mucha nieve, de tal forma que entre Roncesvalles y Pamplona no pudimos seguir el camino en su itinerario tradicional, estaba cubierto por la nieve y barro. Algunos monumentos no los pude visitar, bien porque estaban cerrados al pasar, o se hizo de noche, o debía desviarme del camino para visitarlos, etc. También deseaba hacer la parte del Camino Aragonés.
En el año 93, al ser año Jubilar, estaba muy masificado en cualquier época del año. Por éstas y alguna otra razón, tenía que volver a hacer el Camino de Santiago. Es evidente que tampoco esta será la última, quedas enganchado y lo recuerdo muy a menudo, otra cosa será el hacerlo por otro itinerario, como por ejemplo el Norte, por la costa, o continuar desde Zamora la Calzada Romana a través de la provincia de Orense hasta Santiago.
En fin que alternativas hay varias para el futuro. En todo caso, este que voy a narrar a continuación, lo he disfrutado mucho, lo he hecho en cuatro fases, la primera a finales del mes de abril entre Burgos y Astorga, la segunda a finales de mayo entre el Puerto de Somport y Puente La Reina, la tercera a mediados de junio entre Roncesvalles y Burgos y la última a finales del mes de septiembre entre Astorga y Santiago de Compostela. Los meses de Mayo y Junio son, sin lugar a dudas, los más bonitos para hacer el camino, los días son muy largos, no hace demasiado calor, no hay mucho tráfico en las carreteras, no están masificados los albergues y el propio camino, el campo tiene ese color verde primaveral muy bonito, etc. Solamente haré referencia a aquellos monumentos de interés que no hubiera visitado la vez anterior y que no reflejara en la crónica del Camino de Santiago 1
Puerto de Somport - Hotel Aragón(Kmt. 293,5 de la N-240)
24-5-94
Acompañado de mi amigo Celestino, hemos iniciado el Camino en el Puerto de Somport, también y durante un buen rato hemos tenido la compañía del perro San Bernardo del Cuartel de la Guardia Civil de Candanchú; Niebla. Al principio una ligera llovizna, pero al entrar la mañana, ha ido mejorando bastante, sobre todo a medida que bajábamos hacia Jaca, con la excepción del paso por la estación de Canfranc, donde arreció la lluvia y continuó durante una media hora. Hemos pasado un buen rato en la zona francesa, haciendo fotografías. El paisaje es impresionantemente bello, intenso verde e impetuosas cascadas desprendiéndose desde lo alto de las montañas nevadas. El camino está muy bien señalizado, esta parte se denomina también GR 65, estando señalizado con la marca roja y blanca, se transita fuera de la carretera y siempre por las márgenes del río Aragón. Muy bonita la estación de ferrocarril de Canfranc, recordamos que aquí se filmaron unas escenas de la película Dr. Zhivago. Al no tener paso el túnel que cruza a Francia, quedó interrumpido hace años por un enorme desprendimiento interior, la estación ha dejado de tener tráfico, solamente hay un par de servicios diarios con Jaca y Zaragoza, debe ser un viaje muy bonito, la vía está trazada por lo alto del valle, a través de varios túneles y precipicios impresionantes. Hacia la 1,30 nos paramos a almorzar a la salida de Villanúa, hemos de hacerlo a la sombra, el calor es sofocante. A la altura de Castiello de Jaca hay muy buenas vistas de la Peña Oroel, pasado dicho pueblo tenemos que cruzar el río Garcipollera a través de unos pontones y a brincos, gracias que no llevaba mucho caudal, sino hubiéramos tenido que subir al puente del tren. Llegamos a Jaca a las 4 y nos pasamos por el hotel, donde dormimos anoche, a recoger las mochilas y continuar el camino. Antes de llegar al Hotel Aragón, el camino asciende unos 100 mts, de tal manera que hay magníficas vistas de los altos picos del Pirineo, sobre todo en una hermosa tarde soleada y agradable y el contraste de los campos de cultivo muy verdes.
Toda la ribera del Aragón por ésta parte es muy verde, alamedas, choperas y praderíos, que hacen la senda muy plácida. En el cruce con la carretera que asciende a Santa Cruz de la Serós nos quedamos con muchas ganas de visitar dicho pueblo con sus bonitos monumentos románicos, otra vez será. Llegamos al Hotel Aragón a las 7 de la tarde, éste hotel está solitario en la carretera general a Pamplona. Tomamos habitación y nos preparamos para una cena en un curioso lugar que tienen acondicionado como comedor y muy típico en Aragón, se llama "Cadiera", es algo así como una chimenea muy grande y redonda donde ponen brasas para asar y alrededor están las mesas, se asemeja a lo que llamamos en Castilla, el "escaño" al lado de la chimenea.
Hotel Aragón - Ruesta
25-5-94
Salimos del Hotel Aragón a las 7 de la mañana, en un día despejado y previsiblemente con calor. Después de unos 4 kmts. caminando al lado de la carretera, llegamos a Santa Cilia de Jaca, pequeño pueblo donde no nos encontramos con nadie, probablemente por ser muy temprano.
La continuación, durante otros 6 kmts. es por la carretera, soportando el tráfico de camiones, al parecer están haciendo obras en la carretera más adelante, así que nos resulta un poco pesado este trayecto. Finalmente llegamos a Puente de la Reina, donde hacemos una breve parada y tomar un buen desayuno. Desde aquí parte una carretera que se dirige al norte, hacia los bonitos y solitarios valles del Pirineo, nosotros retornamos nuevamente al Puente y tomamos de nuevo el camino, que en este caso ya transita por zonas mucho más solitarias y agradables. Primero faldea el monte de la izquierda entre matorrales y boj, teniendo, constantemente y desde lo alto, la vista de la ribera del Aragón y en segundo término, Berdún, bonito pueblo asentado sobre un alto y que destaca sobre las llanuras que lo rodean. Continuamos teniendo, más al norte, las cumbres pirenaicas cubiertas por grandes neveros, también destaca un cerro bastante alto, con una ermita en su cumbre, es Nuestra Señora de las Nieves, sobre Salvatierra de Esca y en la entrada a la Foz de Burgui. El camino llega a Arrés, un pueblo, en la ladera del monte y que está casi deshabitado, tiene una torre defensiva muy deteriorada pero que sobresale entre las casas arruinadas. Seguimos por una pista de tierra, que da muchas vueltas, así que intentamos seguir campo a través hacia Artieda, que vemos a lo lejos.
Hemos perdido el contacto con las señales, así que con algunas dificultades, en algunos casos por sembrados, llegamos a Artieda. El antiguo Camino de Santiago seguía por la margen derecha del río Aragón, pero la construcción del Pantano de Yesa y la carretera a Pamplona, recomendaron la continuación por la margen derecha, que es el que nosotros seguimos. A las 2 entramos en Artieda y en el Club Social del pueblo, único bar, comemos de mochila y agradable parada a descansar. El tema de discusión en el pueblo es la ampliación del Pantano de Yesa, según los paisanos, si ya la construcción del Pantano supuso la pérdida de las mejores tierras de cultivo, ahora con el proyecto de ampliación, lo poco que les queda cultivable se verá inundado por las aguas, por tanto se oponen radicalmente a dicho proyecto. A la salida del pueblo y desde un alto se puede distinguir el Pantano, sus alrededores, los diferentes pueblos que han quedado deshabitados con su construcción y la Sierra de Leyre hacia el norte. Continuamos por la margen izquierda y ahora penetramos en un bonito bosque de robles, así que el camino se hace más agradable, el calor se hace sofocante, a ratos tenemos la vista de Esco, pueblo abandonado, en un alto al lado de la orilla del pantano. A las 6 llegamos a Ruesta, también pueblo abandonado, lo mismo que los anteriores, las mejores tierras fueron inundadas por el pantano. Se está intentando acondicionar algunas de las mejores casas del pueblo para el turismo rural, hay un albergue de la CGT y atendido por dos simpáticas personas, Luis y Meli, dos jóvenes muy ilusionados y serviciales, dispuestos a dar todo lo que tienen para que los que por aquí pasamos seamos atendidos y les recordemos con cariño. Hacemos un recorrido por el pueblo y la verdad, imaginar que hace unos años, este pueblo estuviera lleno de vida y un montón de familias pudieran ganarse la vida dignamente y al final tuvieran que abandonar todo, sus propiedades, recuerdos, vivencias, seres queridos, etc. y marchar a lugares desconocidos para iniciar una nueva vida, que duro. Imagino que de vez en cuando regresarán a visitar su pueblo y sentirán una tremenda pena al verlo así de deteriorado. Además, debió ser un pueblo con cierta riqueza, su enorme torre defensiva y sus grandes casas denotan un cierto poder. Meli y Luis nos sirven de anfitriones, con los que compartimos cena y la sobremesa, a la que se une un joven francés, que pasa unos días aquí, hasta muy tarde en que caemos rendidos, la verdad estamos muy cansados.
Ruesta - Monreal
26-5-94
Celestino fue instruido por Meli anoche, para que el desayuno lo pudiéramos calentar, así que una vez recogido todo y desayunado, a las 7 comenzábamos a caminar. Bajamos a cruzar un barranco y por la carretera que se dirige a Sos del Rey Católico, caminamos durante un km. Luego abandonamos la carretera y tomamos en una hermosa mañana, una senda que entre pinos y robles se dirige ascendiendo hacia una elevación, donde existe una bifurcación del camino. A la izquierda lleva por Undués de Lerda a Sangüesa, por la derecha y bordeando el pantano de Yesa, a la población del mismo nombre. Decidimos optar por la segunda opción, deseamos visitar el Monasterio de Leyre. Así que comenzamos el descenso hacia el pantano a través de campos de cultivo muy verdes y llenos de amapolas rojas, muy bonito a esta hora de la mañana, distinguimos, enfrente y al otro lado del pantano, en la falda de la Sierra de Leyre, el Monasterio en un precioso enclave, lleno de bosques de roble. Una vez cruzada la presa y al no haber nadie donde informarnos para saber la forma de ascender al Monasterio, optamos por seguir por la carretera hasta Yesa, aquí tomamos un taxi, hacer una visita al Monasterio y que nos retorne de nuevo a Yesa.
Visitamos el Monasterio junto a un grupo de turistas ingleses de la tercera edad, la verdad que mereció la pena venir, es muy bonito, aunque muy restaurado, pero la cripta y la portada de la Iglesia son dignas de ver. También las vistas de toda la zona que hay enfrente, por donde nosotros hemos caminado ayer y hoy por la mañana, al fondo la Paña Oroel, San Juan de la Peña y el pantano de Yesa con su colorido azul claro. De nuevo en Yesa, tomamos la carretera hasta Liédena, nos resulta muy pesado, son 7 kmts. y un fuerte repecho. En Liédena tomamos una pista que nos lleva hasta la entrada a la Foz de Lumbier, hermoso paraje donde el río Irati ha conformado una hoz y que tanto la entrada como la salida son imposibles de transitar, de tal forma que hay que hacerlo a través de dos túneles.
El primero, según nuestro camino, antiguamente era salvado mediante un hermoso puente, hoy desaparecido su arco, manteniendo sus pilares apoyados en las verticales paredes de ambos lados. Los túneles y la pista que recorre el paraje, fueron construidos para una vía férrea, que finalmente no se llevó a cabo. Las paredes de la foz, de 100 mts. de altura, están llenas de buitres, es realmente espectacular. Cuando almorzábamos a la sombra de una roca, nos adelanta una pareja, que nos saluda y algo más adelante se paran también a almorzar.
Al pasar nosotros ante ellos, nos paramos un rato a charlar con ellos, resultaron ser Gonzalo y Mariló, un matrimonio gallego que vive en Madrid y que están haciendo el Camino con toda la tranquilidad del mundo.
Tardaron 90 días en recorrerlo, luego les volvería a ver en Logroño, cuando retomé el camino de nuevo y en Madrid nos encontramos durante algún tiempo. Una vez terminada la Foz de Lumbier, pasamos por la entrada de Lumbier, cruzando, antes, el río
Salazar por un bonito puente medieval. A la salida de Lumbier cruzamos el río Irati a través de un moderno puente, donde hacemos una breve parada en una alameda al lado del río. Tomamos un camino, que en línea recta y ascendiendo nos lleva a dos aldeas casi unidas, Aldunate y Nardués, para ascender al Alto de Loiti a través de la carretera principal.
Algo curioso quisiera reseñar, como el calor era sofocante y la subida al puerto era algo empinada, y no estabamos bien preparados de bebida, cuando más deshidratados estábamos, nos encontramos dos hermosas naranjas, ricas y jugosas, que nos vinieron de maravilla, curioso ¿verdad?. Algo más abajo del puerto, el camino deja la carretera y gira a la izquierda, Celestino decide continuar por la carretera, yo lo hago por el camino, quedamos en encontrarnos en Monreal.
Cruzo las aldeas de Izco, Idocín y Salinas, teniendo enfrente la silueta de la Higa de Monreal, centinela permanente de toda esta zona. La cosecha de cereal de este año tiene que ser de record, las espigas están que explotan, hacía mucho tiempo que no veía unos sembrados tan hermosos. Llego a Monreal a las 8, Celestino lo hizo 30 minutos antes, tomamos habitación en el Hostal Monreal, después de una excelente cena, reparador sueño.
Monreal - Puente la Reina (Gares)
27-5-94
A las 7 de la mañana bajamos a ver un bonito puente medieval y hacer unas fotos, un paisano, algo mayor, que tiene su casa justo al lado del puente, nos invita a que veamos unas fotografías de una gran crecida, hace muchos años, y que cubrió todo el puente, llegando incluso a entrar en su casa, también nos enseña otra serie de reliquias, libros, aperos de labranza, etc. el hombre tenía ganas de pasar el rato. Finalmente salimos de Monreal a las 7,20, algo más tarde de lo previsto. Esta jornada será especialmente dura, transcurre en gran parte por las faldas de la Sierra Alaiz, de tal forma que continuamente bajamos y subimos grandes barrancos, también el calor es muy fuerte. Grandes canteras han ido desmontando parte de las laderas de la sierra, dejando enormes dentelladas al monte. Vamos teniendo, según avanzamos, bonitas vistas de todas las planicies verdes, al fondo Pamplona y algo antes las instalaciones de Potasas de Navarra, con un gran acueducto. A veces ascendemos bosque arriba por bonitos robledales, otras bajamos a través de matojos y boj. En Tiebas, a las 11 de la mañana, almorzamos en un bar del pueblo, hay un viejo y arruinado castillo, bueno lo queda de él. Una vez dejado Tiebas atrás, cruzamos la autopista Zaragoza-Pamplona y Campanas, pueblo al lado de la misma autovía. Más adelante y en un alto con una esbelta y bonita torre medieval, fortín defensivo, el pueblo de Eneriz, desde donde se ve un amplio panorama de los alrededores, varios pueblos y las suaves lomas sembradas y verdes. También se distingue la Sierra del Perdón por la derecha y al fondo del valle, en un hoyo, Puente la Reina. Hacemos otra detenida visita a la ermita de Eunate, uno de los monumentos románicos más bellos del Camino. Como habíamos quedado con Juan de Dios, amigo de Celestino, en Puente la Reina a las 2, para que nos llevara con su coche hasta Pamplona y se nos ha hecho muy tarde, uno de los visitantes a la ermita, que se dirige a Puente la Reina, se ofrece a llevar a Celestino.
De tal manera que al poco rato me vinieron a buscar y fuimos a comer a Pamplona a casa de Juan de Dios. Ha sido una hermosa mañana, algo calurosa, pero la hemos aprovechado muy bien. Nos ha parecido, este tramo Aragonés del Camino de Santiago, muy bonito y a la vez muy duro para caminar, con constantes desniveles del terreno, pero ha compensado con creces por su extraordinaria belleza.
Roncesvalles - Cizur Menor
12-6-94
Ayer tarde, el autobús que me trajo desde Pamplona, no pudo pasar de Burguete, una procesión regresaba del Monasterio de Roncesvalles y ocupaba toda la carretera, de tal forma que preferí caminar los 3 kmts. de esta forma he podido contemplar un acontecimiento curioso. Los componentes de la procesión, ataviados a la antigua usanza, casi medieval, tanto hombres como mujeres, todos ellos pertenecientes a uno de los valles, al parecer la ofrenda a la Virgen se realiza por los diferentes valles, alternándose cuando les corresponde. Fue un momento especialmente bonito, el contraste de la vestimenta oscura con el intenso verde del bosque además de la hora de la tarde, con los rayos del sol penetrando entre los árboles. En el Monasterio me encuentro con Pepe, un peregrino de Bilbao, que se prepara para mañana comenzar, como yo, el Camino de Santiago. Después de escuchar misa y recibir la bendición especial para los dos únicos peregrinos de hoy, nos subimos al Alto de Ibañeta, en un pequeño paseo y así aprovechar la tarde. Hace un fuerte viento y está algo nublado, aún así hemos podido ver la otra vertiente del valle, hacia Francia.
Hemos dormido muy bien, todo el Albergue para nosotros dos, así que a las 6,45 de la mañana iniciamos el camino. La mañana está muy fresca y afortunadamente el fuerte viento nos da de espalda. El paisaje es fantástico, ahora sí que puedo disfrutarlo, no como la vez anterior, que estaba todo nevado y ser invierno. El camino cruza varios bosques de hayas y robles en casi todo el trayecto hasta Pamplona, además de las verdes praderas y las fachadas de las hermosas casas navarras llenas de flores, fantástico, no hay duda, es esta la mejor época del año para hacer el Camino de Santiago, además de la tranquilidad, no solo en el propio camino, sino también en los Albergues. No puedo dejar de mencionar, el hermoso puente medieval de Zubiri y el Monasterio de Nuestra Señora de Arre. Algo antes de llegar a Larrasoaña, mi compañero Pepe decide moderar la marcha y quedarse en dicho pueblo a dormir, al ser la primera etapa, prefiere tomárselo con mucha calma, le queda mucho camino por andar y la verdad, tampoco es que esté muy acostumbrado a largas caminatas. Me promete enviarme una postal desde Santiago, cuando llegue, cosa que cumple religiosamente, lo cual le agradezco. Ahora ya en solitario, voy a mi marcha, que evidentemente la anterior no lo era, Hago una parada en Nuestra Sra. De Arre, las monjitas se han marchado y en su lugar hay unos seglares. He cruzado Pamplona, esta vez no me he perdido, a la hora que la he cruzado no había casi nadie por las calles, lo que sí estaba como siempre, es todo el barrio antiguo lleno de suciedad, lo habitual después de una noche de sábado frenética.
A las 6 de la tarde llego a Cizur Menor, el Albergue está casi lleno, me he duchado y aseado, también he aprovechado, como la tarde es larga, a visitar las iglesias-fortaleza, que en la anterior ocasión no pudo ser. Ahora me estoy tomando una buena sidra en un bar-restaurante, lo van a cerrar enseguida, como es domingo, por la noche no abren, así que a ver como me arreglo. Junto a un pequeño grupo de peregrinos, en un bar a base de bocadillos y alguna ración cenamos tranquilamente, continuando la sobremesa hasta algo tarde, así que en el Albergue nos regañan por tardones.
Cizur Menor - Estella
13-6-94
A las 6,30, aún de noche, me levanto, no he dormido casi nada, en el alberque éramos unos 16 y siempre hay quién ronca, otro que hace ruido, etc. En la subida al Alto del Perdón me da un viento frío de espalda, luego en la bajada hacia la otra vertiente y una vez entrada la mañana, la temperatura es bien diferente, hace hasta calor. En Uterga he dejado la fotografía de Justo Lopez, el simpático paisano que nos invitó a un vaso de vino en el anterior camino, el año pasado, así que la joven de correos me promete entregársela cuando lo vea. Obanos es un pueblo que la vez anterior no pude visitar, le dimos prioridad a la visita a la ermita de Eunate, por tanto Obanos nos lo saltamos, ahora sí que lo puedo disfrutar. Qué bonito es, que casas más hermosas y qué emplazamiento, en un alto y qué vistas alrededor. Como los árboles frutales están en su momento crítico de maduración, las cerezas son una tentación, a la salida de Obanos un paisano está cosechando, me da permiso para que dé rienda suelta a mi tentación, almuerzo completo a base de fruta, incluso reserva para el postre de la comida.
Se repiten las referencias a la actriz americana Shirley Maclain, que está haciendo el Camino y me lleva alguna jornada por delante, la alcanzaré pronto.
Disfruto de nuevo de los monumentos de Puente la Reina, sus iglesias y puente medieval, ahora el camino lo estoy haciendo mucho mejor que la vez anterior, en los lugares que merece la pena, hago largas paradas, pero en otras zonas, ya sean en el campo o en ciudades, como no llevo la preocupación de perderme, lo hago a buena marcha. Desde el bonito pueblo medieval de Cirauqui, que por cierto estaba en obras y tenían levantado todas las calles del casco antiguo, el camino está asentado sobre una calzada romana durante unos 3 kmts., tengo ocasión de verificarlo en algunos pequeños puentes sobre regatos de poco caudal. A partir de Lorca el calor se hace sofocante, a las 5 de la tarde llego a Estella. Me hospedo en un hostal, tengo ganas de dormir tranquilo y una noche entera, así que para ir ganando tiempo, me acuesto una siesta de hora y media, eso para empezar. Paso un rato agradable en una terraza de la plaza y luego a cenar a un asador, al lado de dos peregrinos, uno suizo (Peter) y otro alemán, con breve charla sobre el camino.
Estella - Logroño
14-6-94
Hoy también me he levantado muy temprano, así que a las 7 de la mañana abandonaba Estella, al poco rato llego al Monasterio de Irache que está cerrado, también está cerrada la Fuente del Vino, ese simpático rincón de las Bodegas Irache para beber un vaso de buen vino. Un par de kilómetros más adelante, un espléndido cerezo, cargado del rojo fruto, muy maduras y apetitosas, de nuevo un rico desayuno a base de fruta recién cosechada. Hoy será también un día muy caluroso, aún siendo temprano, ya calienta de lo lindo. De frente destaca el montículo en forma de cono, en cuya falda se asienta Villamayor de Monjardín y en su cumbre los restos de un viejo castillo, bonita silueta. En Villamayor pregunto por la llave de la iglesia para poder contemplar el crucifijo de plata y que es toda una joya del arte románico.
Continúo y cuando voy llegando a los Cogoticos, el calor es sofocante, a las 11,30 me presento en Los Arcos, donde hago una parada y hacer acopio de líquido, para arribar a Sansol y Torres del Río, donde visito, de nuevo, la iglesia del Santo Sepulcro, está llena de andamios por dentro, de tal manera que no es posible disfrutar de la contemplación de su fantástica cúpula. En la sombra de una casa me paro a comer, muy agusto y fresquito. Una vez que he terminado, voy al bar a llenar de nuevo la cantimplora, el empleado de la gasolinera de Viana se ofrece a llevarme la mochila en su coche, cosa que acepto gustoso, con el calor que hace y por esos cerros tan secos y ásperos se puede uno deshidratar.
Tomo la máquina de fotos y la cantimplora para dirigirme a Viana, parece que puedo hasta volar, vaya diferencia de caminar sin peso. Llego a Viana en dos horas, para sorpresa de mi benefactor, que no se podía creer que hubiera llegado tan rápido. Hago un pequeño descanso en la gasolinera y continúo hacia Logroño, haciendo una breve parada en la ermita de Ntra. Sra. De las Cuevas a la sombra de unos árboles, esto parece un oasis, todo alrededor es un secarral. Más adelante, antes de entrar en Logroño, me paso a charlar un rato con la Sra. Felisa, tan simpática y atenta como siempre, hago una foto para el recuerdo, la pobre está muy mayor. Se queja de que la artista americana, la Maclain, pasó por aquí y no le hizo ni puñetero caso, dice que es muy antipática.
Entro en Logroño a las 6, en el Albergue, que por cierto está nuevecito y parece un hotel de tres estrella, Tomás, el encargado, me da aposento, somos uno 8, me dice que hay un matrimonio de Madrid y resulta que son Mariló y Gonzalo, los que nos encontramos en la Foz de Lumbier, hace un montón de días. Dando un paseo por el centro de Logroño, me los encuentro de frente, al lado de la catedral, después de hacernos alguna foto, nos vamos a cenar juntos. A las 11 estábamos durmiendo en el Albergue.
Logroño - Santo Domingo de la Calzada
15-6-94
Salgo de Logroño a las 7 de la mañana, he traído una fotografía, que el año pasado nos hicimos, el grupo de peregrinos e Ignacio Landaluce, para entregársela personalmente y así saludarle, pero como es muy temprano y no aparece por su chamizo hasta más tarde, he decidido entregársela en un sobre al encargado de la gasolinera, donde Ignacio pasa a diario, para que le haga entrega en mi nombre. En una postal que Gonzalo y Mariló me remitieron desde Burgos, me decían que Ignacio había recibido la fotografía y se acordaba perfectamente de todos nosotros, también que me enviaba afectuosos saludos. Al paso por Navarrete he tenido una larga charla con el párroco, José Félix, joven del Opus, con el que he tenido oportunidad de discutir de cuestiones terrenales diversas. Como tengo la intención de visitar el Monasterio de Santa María la Real de Nájera, cosa que no pudo ser el año anterior, apuro el paso y llegar antes de que lo cierren al mediodía.
Unos 5 kmts. antes de llegar a Nájera, adelanto a tres abuelitas austríacas, muy simpáticas, con quienes tengo ocasión de charlar un ratito. Llego a Nájera y chasco, son las 12,35 y el monasterio lo cierran a las 12,30. Ruego que me lo dejen visitar, nada que hacer, no hay guía, si quiero tengo que esperar a las 4 de la tarde que lo abrirán de nuevo. Llega Margarita, una ciclista belga y le ocurre lo mismo, a esperar a las 4. Decido esperar y visitarlo, no voy a dejar pasar esta segunda oportunidad, así que descansaré plácidamente a la orilla del río Najerilla, en la terraza de un bar, donde comeré a la sombra, fresquito y agradable, haciendo tiempo. A las 4 en punto estoy a la puerta del Monasterio, las abuelitas austríacas también hacen cola, además de un grupo de excursionistas alemanes. La espera mereció la pena, el grupo de alemanes andaba por un lado con su guía y yo por mi cuenta haciendo la visita a placer, media hora muy bien aprovechada, a un lugar con mucha belleza e historia. A las 4,30 retomo el camino hacia Santo Domingo, con breve parada en Azofra para visitar a Evaristo, un paisano que la vez anterior nos invitó amablemente a un vaso de vino y una simpática charla. El pobre Evaristo, me cuenta, estuvo a punto de morir hace unos meses, muy enfermo, ahora se está recuperando, le deseo mejore su salud y espero verle la próxima vez que haga el Camino. Llego en solitario a Santo Domingo de la Calzada a las 8,30, ha sido una jornada bastante dura, me aposento en el Albergue, que por cierto está muy bien acondicionado. Ducha, cambio de ropa y a visitar la Catedral, que según me dicen, han retirado el retablo y han aparecido unas columnas románicas preciosas. El retablo fue realizado en el año 1.580, por lo tanto ha estado durante 400 años tapando las columnas románicas, que así se han mantenido intactas. En el Albergue me dicen que la Maclein durmió ayer aquí, he leído su recuerdo
en el libro de honor. Después de cenar he mantenido una larga charla con Margarita, la ciclista belga y otra chica irlandesa, sobre el Camino de Santiago.
Santo Domingo de la Calzada - San Juan de Ortega
16-6-94
A las 7 de la mañana, salimos, Juan (de San Sebastian) y el matrimonio de Bilbao, ella, Isabel (con una leve cojera, secuela de la poliomielitis), en llano camina bastante bien, pero el problema lo tiene al subir o bajar. Voy a un bar de la carretera a tomarme un desayuno, les digo que sigan si quieren, ya les alcanzaré algo más tarde. En Grañón les doy alcance, el matrimonio se queda aquí, seguirán más despacio, Juan y yo continuamos adelante. En Redecilla nos paramos a visitar la pila bautismal románica que nos enseña el párroco del pueblo, hermosa reliquia.
Algo más adelante, en el Restaurante El León, hacemos una parada, son las 10,30, buena morcilla acompañada de buen vino. Julio, el dueño nos comenta la visita de ayer de la Maclain, se paró a comer aquí, por supuesto la invitó cortesmente, como
quedó muy satisfecha, volvió a cenar por la noche, nos enseña el libro con su autógrafo y el periódico de hoy de Burgos, con la foto saliendo del restaurante, buena propaganda y gratis. Los periodistas, según nos dice, estaban apostados con los teleobjetivos al acecho, la verdad, la tienen acosada, ella no se corta, les tira hasta piedras, los insulta, pero nada que hacer.
Llegamos a Belorado y nos encontramos con Pepe, el inválido sevillano, que bajando el Puerto de Pajares en la silla de ruedas, la Guardia Civil le multó por exceso de velocidad, la noticia salió en los periódicos hace algunos meses. Nos dice Pepe, que cuando venía de Palma de Mallorca en el barco, los reyes le recibieron cariñosamente en el puerto de Barcelona. No tiene casa ni familia, se quedará 8 días a cargo del Albergue, aquí en Belorado. Bastantes meses más tarde me lo encontraría en Madrid y tuve ocasión de charlar de nuevo con el, la gran ciudad es un territorio agresivo y peligroso para su situación de invalidez. En Tosantos nos paramos a comer a la sombra de un gran castaño, donde hasta nos dormimos una pequeña siesta sobre unos bancos, algo duro pero agradable. Reiniciamos la marcha hacia las 4, la tarde es bastante calurosa, en Villafranca de Montes de Oca hacemos una breve parada a la sombra y en amena charla con unos paisanos. En plenos Montes de Oca, se conforma una fuerte tormenta a lo lejos y que poco a poco se nos va acercando, apretamos el paso, pero no hay manera, llegando al Monasterio de San Juan de Ortega comienzan a caer unas enormes gotas, entre rayos y truenos, nos salvamos por los pelos. Después de una ducha de agua fría y tomar aposento en el Albergue, asistimos a la misa junto a otros 6 peregrinos, entre ellos Margarita, la ciclista belga, son las 8 de la tarde. El padre José María nos invita a cenar, cuando bajamos estaban sentados todos a la mesa, incluida la Maclein y sus dos acompañantes. Ella con su habitual pamela de interiores, tiene otra más grande para el camino, como he bajado la cámara de fotos con el flash, me mira mosqueada, no me extraña con la fobia que le tiene a los periodistas.
Me siento al lado de Margarita y Juan, ella está al lado de Margarita y como hablamos en inglés, interviene algo en la conversación, me pregunta como camino tanto, cuanto peso llevo a la espalda, etc. sin más trascendencia, no quiero ser entrometido y curioso. Después de la charla y luego de haber dado cuenta de las sopas de ajo y los huevos fritos que nos preparó José María, cena que la Maclein devoró con verdadero apetito y sin remilgos, le pido permiso para hacer alguna foto, dando su permiso, así que en ese momento aparecieron las cámaras de los demás comensales, ella se sentía confiada. José María nos ameniza con sus chistes, alguno un poco verde, pero divertidos. Al terminar la cena, recogemos todo, barrer, fregar, etc. la Maclein colabora de buena gana como una más del grupo. Luego me diría José María que no le gustó nada que no asistiera a la misa de la tarde, ella llamó un taxi y se fueron a Burgos a pasar la tarde, luego volvieron a cenar y dormir aquí. He de reconocer que me ha sorprendido la Maclein por su humildad, supongo que está cambiando a medida que adelanta en el camino, pues las referencias anteriores no daban buena opinión de ella. En un aparte, al final de la cena, tuve ocasión de charlar un rato con la mujer brasileña que la acompaña, es su psicóloga, es quién le ha recomendado que haga el Camino, como una cura para su bajo estado de ánimo y estrés, me dice que realmente la está cambiando mucho, positivamente. A las 11, en una noche fresca y húmeda terminamos todos rendidos.
San Juan de Ortega - Burgos
17-6-94
José María nos ha preparado un buen desayuno, que amablemente hemos aceptado y a continuación nos hemos despedido de todos, también de Margarita, así que a las 7,30 salimos, Juan, el matrimonio de Nájera y yo, la mañana está muy fresquita, después de la tormenta de anoche, es lógico, hay mucha humedad, incluso hay bastantes nubes, no me extrañaría que cayera algún chubasco.
En Cardeñuela Riopico, siendo las 10,30, nos paramos a tomar un pequeño almuerzo, ha llovido a ratos, pequeños chubascos. Los últimos 6 kmts. antes de llegar a Burgos, se hacen interminables, por la carretera general, con el intenso tráfico de camiones, es pesadísimo. Luego el cruce de Burgos, que también se hace bastante largo y a las 2,30 llegamos a la catedral, donde me despido de mis amigos y me dirijo a la estación de autobuses para regresar a Madrid, donde llego a las 5,30 de la tarde. La verdad es que me daba mucha envidia cuando me despedía, no me hubiera importado continuar el Camino de nuevo.
Burgos - Castrojeriz
25-4-94
He tomado, en Madrid, el autobús a las 7,30 de la mañana, casi lo pierdo, el metro tardó en llegar más de 15 minutos, cuando llegué a la estación el autobús estaba arrancando para salir.
A las 10,30 he comenzado el camino, ha sido un día bastante nublado, también con claros, de tal manera que ha sido agradable para caminar. Hay mucho barro por el camino, es señal de lluvia el día de ayer, incluso charcos muy grandes. No he visto ningún peregrino en todo el día, ayer debieron pasar 2 o 3, he visto unas huellas en el barro. He llegado a Castrojeriz a las 7 de la tarde, entré en la iglesia y la misa estaba comenzando, al terminar fui con el párroco a su casa y estuvimos charlando un buen rato, había también un cura joven. Como el albergue es muy cutre y no tiene calefacción ni agua caliente y la verdad la temperatura es bastante baja, decido aposentarme en un hostal que está al lado y con buenas instalaciones. En el comedor me encuentro con Hubert, un ingeniero alemán, recién jubilado que está haciendo el camino, con muchas dificultades, no está habituado a caminar de forma constante. Hacemos sobremesa y nos tomamos un café juntos, nos despedimos y me habla de otros peregrinos que van delante y que él no ha podido seguir, luego los encontraré. En Burgos, esta mañana, finalmente pude visitar el Hospital del Rey, la puerta de madera tallada a la entrada de la iglesia es una maravilla, tiene motivos jacobeos muy bonitos
Castrojeriz - Carrión de los Condes
26-4-94
Tomo la salida a las 8 de la mañana con una excelente temperatura y un día estupendo. En Itero de la Vega, ya en la provincia de Palencia, dejo la mochila en el ayuntamiento y voy a ver el viejo puente romano de los Picos, que formaba parte de una calzada romana sobre el antiguo cauce del río Balluerna. Magnífico puente, aunque está muy sepultado, sobre todo los arcos, el cauce del río se ha modificado, de tal manera que con la concentración de tierras y sembrados, casi está tapado y por poco crece el trigo encima, es una pena que no se proteja esta joya. Retorno al pueblo a recoger la mochila y continuar el camino, a unos 2 kmts. unos paisanos me invitan a sus bodegas a probar el vino casero de calidad superior, excelentemente conservado a unos 5 o 6 metros bajo tierra y a una temperatura excelente. Cruzo Frómista y me dirijo a Carrión de los Condes, la carretera está en obras y cortada al tráfico de vehículos, así que mucho más tranquilo y solitario. Me dice un paisano que la mitad de la calzada será para uso del Camino de Santiago, con árboles y muy bien acondicionado, veremos como queda. En Villasirga compro un par de cajas de los riquísimos almendrados, una caja para mi cuñada Adela y otra para mi postre diario. En Carrión me hospedo en el albergue de la Iglesia de Santa María con un inglés y otro holandés (que ronca como un cosaco). Primero vamos a misa y escuchamos el relato escalofriante de una misionera en Ruanda, la odisea que tuvieron que pasar para salir de aquel infierno. Cenamos los tres juntos en un restaurante al lado del albergue y por llegar cinco minutos pasadas las 10, nos cerraron la puerta, ya intentábamos entrar subiendo una tapia a través de un patio, pero finalmente la señora nos abrió la puerta, nos habíamos hecho a la idea de dormir en la plaza a la intemperie. Noche de descanso en plan de peregrino humilde.
Carrión de los Condes - Sahagún
27-4-94
Salgo de Carrión, no sin antes despedirme del cura y rezar con él una salve a la Virgen de los Peregrinos, a las 8 de la mañana. Cuando cruzo el pueblo de Calzadilla de la Cueza me dicen que en Cervatos han asaltado un banco y han cortado los cables del teléfono de los alrededores, así que no puedo llamar a casa. En Ledigos me invitan los paisanos, en el bar social, a tomar un vaso de vino, así que larga charla, ellos no tienen nada que hacer y son muy curiosos, durante cerca de una hora. En una alameda, pasado Terradillos, me paro a comer, se está estupendamente a la sombra, así que larguísima sobremesa, tranquilo y relajado, hasta pequeña siesta. Llego a Sahagún a las 6 de la tarde, visito de nuevo las bonitas iglesias mudéjares de San Tirso y San Lorenzo, donde comenzaba un funeral por una vecina del pueblo. No puedo visitar, tampoco esta vez, el museo Benedictino, ya está cerrado. En el comedor del Hostal La Perdiz, donde me hospedo, he charlado un rato con Jan, un joven belga, compañero de fatigas, durante algún día, de Hubert, el alemán que dejé en Castrojeriz.
Sahagún - León
28-4-94
Después de un abundante desayuno, me preparo para la dura jornada que me espera, se presenta un día de calor sofocante, así que cuanto más pronto comience a caminar mucho mejor. Son las 7,45, de tal forma que la temperatura es muy agradable. Cuando el camino abandona la carretera y comienza la interminable hilera de árboles y recta senda, realizada no hace mucho, solo para los peregrinos, comienzo a leer los mensajes dejados en el suelo por extranjeros, especialmente por uno brasileño, que luego encontraría antes de llegar a Astorga. En el Burgo Ranero y siendo las 11,30 me paro en el bar y dejo una fotografía que hice el año anterior de dos chicas, para que se la entreguen, pues según me han dicho las conocen y las ven a menudo. Almuerzo en la alameda a la fresca sombra de un sauce, antes de llegar a Reliegos y con la compañía lejana de un rebaño de ovejas. Llego a Mansilla de las Mulas a las 4 de la tarde bajo un calor sofocante.
Telefoneo a Adela en León y dejo la mochila en el albergue de peregrinos y dirigirme a León sin peso, luego mi cuñado Jose me traería a buscarla a Mansilla.
Me desvío, a la salida de Mansilla, a la izquierda para visitar el Monasterio de Sandoval, que me enseña una viejecita de 84 años muy simpática. Luego, por la ribera del río Porma y siempre a la sombra de las choperas, camino en dirección a Puente Villarente, para enlazar de nuevo con el Camino. Se me hace muy larga la distancia hasta León, a pesar de ir sin peso, es verdad que hoy ha sido una jornada especialmente dura y larga, 57 kmts. ha sido todo un récord. A las 9, ya oscureciendo, llego a casa de mi cuñado Jose, después de haber cruzado todo León. Ha sido un día de calor infernal.
León - Astorga
29-4-94
Antes de salir de León, hago unas fotos que me faltaban y a las 7,45 salgo de la ciudad. En Valverde de la Virgen entro a sellar la credencial en el Ayuntamiento y me encuentro a un amigo de mi cuñado, así que charlamos un buen rato. En Villadangos intento hacer la fotografía del retablo de la puerta de la iglesia, finalmente no me ha salido muy bien, la próxima vez será. En Hospital de Orbigo almuerzo en un bar y continúo para encontrarme con Osias, el joven brasileño autor de algunos de los mensajes en el suelo de Calzada del Coto. Continuamos juntos hasta Astorga, donde llegamos a las 6 de la tarde. Yo tomo el autobús de regreso a casa a las 7 y de madrugada estoy de nuevo en Madrid.
Astorga - Rabanal del Camino
20-9-94
He llegado en autobús, desde Madrid, a Astorga a mediodía. Después de visitar el Museo de los Caminos y siendo las 2 de la tarde, retomo el camino para continuar hasta Rabanal. En el autobús me he despedido de José y dos chicas que le acompañaban, seguirán en el autobús hasta Ponferrada y allí comenzarán el camino, les he dicho que pasado mañana les alcanzaré en la subida al Cebreiro. A la salida de Astorga me he parado a comer al lado de una ermita, luego he continuado en solitario durante toda la tarde, solo me han pasado un grupo de ciclistas y a mitad de camino he estado charlando un buen rato con un pastor en pleno páramo maragato.
En Rabanal del Camino me hospedo en el Albergue de los ingleses, está bastante bien, no entiendo de donde salen los peregrinos, está casi lleno, supongo serán los ciclistas. Me han enseñado la iglesia y como tocaban a misa, que se celebraba abajo en la ermita a la entrada del pueblo, allí he ido, bajo una fina lluvia y con mucho frío. Somos alrededor de 20 peregrinos en el albergue, he cenado en el bar con un matrimonio de Alicante y otro de Sevilla, además de los mencionados ciclistas en mesas aparte. Se presenta una noche muy desagradable.
Rabanal del Camino - Villafranca del Bierzo
21-9-94
Salgo de Rabanal a las 7 de la mañana, después de un buen desayuno, preparado por el matrimonio sueco que regenta el Refugio. Es una mañana muy desagradable, está todo muy oscuro y hace mucho frío, durante 45 minutos he tenido que ayudarme con la linterna, no se veía nada, hay una intensa niebla. Algo más adelante, cruzando Foncebadón, comenzó a llover y según llegaba a la cumbre del monte Irago, era agua-nieve, realmente infernal. Hasta la bajada a El Acebo no ha dejado de llover, tenía pensado cruzar el valle de Compludo y por una pista llegarme hasta Peñalba de Santiago, pero tal y como está el tiempo es imposible, lo dejaré para otra ocasión. En Molinaseca salió el sol y se puso más agradable el día, aunque a ratos algún chubasco caía, pero ya la temperatura más agradable. He comido uvas y moras a discreción, cosa que luego pagaría, las uvas mantienen una capa de sulfato que me ha hecho algo de daño al estómago, pero estaban tan ricas que no podía resistirme. He cruzado Ponferrada y llegando a Camponaraya, en un bar, he comido de mochila, luego me he desviado por una pista a la izquierda para visitar el Monasterio de Carracedo. El rodeo mereció la pena, está muy restaurado, pero mantiene algunas zonas románicas muy bonitas, también el emplazamiento, en un valle muy verde y rodeado de árboles y vegetación.
Continúo, ahora por carretera, hasta Cacabelos y a continuación a Villafranca del Bierzo, donde me encuentro con José y las dos chicas del autobús de Madrid. Me acerqué al Albergue que regenta la familia Jato, estuve charlando con la señora un buen rato, la verdad el Albergue es un poco cutre, me he vuelto a hospedar en Casa Mendez, un hostal muy nuevo y bien acondicionado, necesito dormir toda la noche, el cansancio comienza a pesas, además necesito asearme con tranquilidad. Ayer no dormiría más de dos horas en Rabanal. Esta tarde pude ver a lo lejos, antes de llegar a Villafranca, las Médulas con sus montes rojizos iluminados por el sol del atardecer, tendré que hacer una visita a propósito. El grupo de ciclistas que anoche estaban en Rabanal y que han llegado aquí a Villafranca, se sorprenden de verme llegar, no se pueden creer que haga los mismos kilómetros que ellos en bicicleta. He estado charlando también con Ricardo, un joven peregrino de Madrid, con quién pasaré una parte de las siguientes etapas.
Villafranca del Bierzo - Triacastela
22-9-94
Esta noche si puedo decir que he podido descansar muy bien, a las 7,30 he salido de Villafranca, es aún de noche así que he tenido que llevar la linterna encendida durante un buen trayecto, el camino va por la carretera nacional con muchísimo tráfico, sobre todo camiones de gran tonelaje a estas horas de la mañana, de tal manera que es muy peligroso. La mañana es muy fresca, hay una luna llena que ilumina los alrededores, se camina muy bien. Una vez que abandono la carretera, por el valle del Valcarce, ya sin tráfico ni ruidos, es muy agradable, el sol brillando sobre los prados y árboles verdes, muy bonito. A la 1 llego al Cebreiro, como la iglesia está abierta, por fin logro hacer algunas fotos del interior, así que a la 1,30 abren el comedor y me preparo a dar cuenta de un almuerzo gallego bien preparado, caldo gallego, lacón con cachelos y la típica tarta de Santiago, además de buen ribeiro. Según saldo de la fonda me encuentro con la familia Jato, de Villafranca, están terminando de almorzar.
Nos tomamos una copita juntos y durante un buen rato charlamos amigablemente. Finalmente, a las 3,30, demasiado tarde, salgo del Cebreiro, con la intención de llegar al Monasterio de Samos, no será posible. En Viduedo, una pequeña aldea, cuando estoy haciendo una foto de una pequeña ermita, se me cae una lentilla en el barrizal.
Con la ayuda de un matrimonio de Segovia y un chico valenciano, después de una larga búsqueda, milagrosamente la encontramos (gracias Santiago). A las 7,30, ya casi oscureciendo, llego al Albergue de Triacastela, siendo atendidos por un simpático chaval de 10 años de nombre Oto. Invito al matrimonio de Segovia y al joven valenciano a una cerveza, para celebrar el hallazgo de la lentilla. En el bar donde nos tomamos la cerveza y algo de picar de cena, hay un grupo de ingleses con los que me enrollo, charlamos de todo un poco y hacia las 10,30 durmiendo en el Albergue. Me encuentro a Ricardo, el joven que vi en Villafranca, a él le gusta dormir en saco y fuera del albergue.
Triacastela - Portomarín (por Samos)
23-9-94
Me levanto a las 7 y en un bar que hay a la salida del pueblo, donde se bifurca el Camino, a la izquierda a Samos y a la derecha directamente a Sárria, buen tazón de café con leche y ricas rosquillas caseras. Son las 7,30 y aún no ha amanecido, por tanto, de nuevo a ayudarme con la linterna, sobre todo el primer tramo que es por la carretera y con tráfico de camiones que van y vienen constantemente a una cantera. Hasta las 8 y durante unos 3 kmts. sigo carretera abajo, es el curso del valle que forma el río Oribio, con mucha vegetación y sobre todo castaños y robles, muy bonito. Al llegar a una aldea, tomo a la derecha y por un camino muy bien señalizado, ahora entre pequeños prados y fincas, también por la ribera del Oribio, pero alejado de la carretera.
Ha salido el sol y da de plano en los verdes prados, húmedos por el rocío, levantando una ligera niebla según los rayos del sol van comenzando a calentar. Al lado del río hay un viejo molino, que aún funciona, lo entro a ver y es toda una reliquia, que lástima que el dueño no esté por los alrededores para charlar un rato con él. El camino llega a un alto y desde aquí se ve, abajo a los pies, el Monasterio de Samos, bonito mirador. A las 9,45 llego al Monasterio, visito el albergue y una pequeña iglesia pre-románica que hay enfrente. El Monasterio lo comienzan a enseñar a partir de las 10,30 así que lo dejaré para otra ocasión, continúo hacia Sárria.
Durante unas 3 horas voy por el camino en solitario, ni siquiera algún paisano, soledad absoluta, lo cual es de agradecer, sobre todo por que los paisajes que son bellísimos y así me concentro en disfrutarlos bien. Ni siquiera cruzo aldea alguna, solo a lo lejos distingo algún poblado o caserío, pero a prudente distancia. Zonas de bosque, praderíos, arroyos, corredoiras, etc. en algún punto la niebla levanta y es un momento especialmente bonito, los rayos de sol penetrando a través de los árboles y calentando el ambiente. Como las dos variantes del camino se juntan en Calvor, algo más adelante, antes de entrar en Sárria, alcanzo al matrimonio de Segovia y juntos cruzamos en Sárria siendo la 1 del mediodía. En un bar me paro a comer de mochila, el matrimonio se queda un poco antes, al poco rato pasa delante del Bar, Ricardo, le invito a compartir la comida y luego un cafecito. Junto a Ricardo continuamos hacia Portomarín, donde llegamos a las 7,30, habiéndose hecho la tarde muy corta, claro hemos venido charlando todo el tiempo y no nos hemos enterado ni de la distancia ni del tiempo. En Portomarín visitamos primero el Albergue, está casi lleno, yo me hospedo en un Hostal enfrente de la iglesia, mi amigo Ricardo, como siempre se meterá en su saco y a dormir. Cenamos los dos juntos en el Hostal y se asea en la habitación, el pobre no anda bien de pelas, nos despedimos, yo madrugaré mañana, el se levanta más tarde.
Portomarín - Ribadiso de Baixo
24-9-94
Salgo del Hostal a las 7,30, llueve intensamente y hace frío, es noche cerrada. Hacia las 8,30, cuando comienza a clarear, deja de llover, a media mañana me paro a desayunar en un kiosco que ha montado un matrimonio en una pradera, se agradece algo calentito. Sigo caminando en solitario hasta pasado Palas de Rey, donde adelanto a un matrimonio francés. En Mellide hago una parada, es la hora del almuerzo, en la Pulpería Ezequiel, para probar el pulpo, pero como he dicho anteriormente, las uvas que he comido de forma constante, no me han hecho bien en el estómago y no tengo apetito, así que del pulpo solo he comido un poquito. Aquí en Mellide ha sido hoy día de feria, así que la pulpería está a rebosar de paisanos, cantando y con mucho jolgorio.
Entra el matrimonio francés y me hace compañía, también Castor, un joven cuyos padres viven en Venezuela y con quién terminaré el Camino mañana en Santiago. Llegamos, Castor y yo al albergue de Ribadiso da Baixo a las 6,45, lloviendo intensamente, da la impresión de que lloverá durante toda la noche y mañana también. El albergue está muy bien, han reconstruido un conjunto de casas antiguas y lo han convertido en un lugar, moderno por dentro y muy acogedor. La encargada del Albergue no se cree que haya venido desde Portomarín en el día de hoy, dice que solo recuerda un caso de semejante caminata. Varios jóvenes preparan una queimada en el comedor y nos invitan, así que nos acostamos hacia las 11 de la noche, la lluvia continúa sin parar.
Ribadiso de Baixo - Santiago de Compostela
25-9-94
A las 7,30 salgo, junto a Castor, del Albergue de Ribadiso, donde he dormido bastante bien, ha estado lloviendo durante toda la noche y ahora continúa haciéndolo intensamente. Esta noche se han retrasado los relojes, pero de momento me guío por la hora habitual. Hacia las 3 de la mañana entró en el Albergue un tío borracho y lo tuve que echar fuera, le amenacé con llamar a la Guardia Civil, quería dormir la mona en el albergue, supongo que lo hará a menudo.
La primera hora hemos caminado utilizando la linterna, no se veía nada. No hacemos ninguna parada, la verdad es que con la constante lluvia, y húmedos como estamos, nos quedaríamos muy fríos. En el Alto de Santa Irene, después de haber caminado durante 4 horas, nos paramos en un bar a tomar algo calentito, para continuar hacia Santiago. La lluvia no nos deja hasta llegar a Santiago. En Lavacolla y en un modesto bar llamado Raixo, a las 2 hora nueva, nos paramos a comer y secarnos un poco. A las 6 de la tarde entramos en Santiago, hacemos la visita obligada a la Catedral, alrededores, compra de recuerdos, etc. A las 7 me presento en la Estación de Autobuses, el coche para Madrid saldrá a las 9,30 de la noche.
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