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Zeanuri - Areatza - Artea - Arantzazu - Igorre - Dima - Zeanuri
14-10-2015
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Los días previos a esta salida me había preocupado por ver qué anunciaban los del tiempo. Como no había mucho riesgo de lluvia, lo di por bueno y no presté atención al tema de las temperaturas. Así me fue.

Antes de llegar al casco urbano de Zeanuri, empecé a turistear en el barrio de Altzusta. A golpe de pedal (concretamente del derecho, más conocido como acelerador), lo recorrí de lado a lado. Me gustó mucho.

Zeanuri, barrio de Altzusta, caserío
Zeanuri, barrio de Altzusta, caserío (42kb)
Zeanuri, barrio de Altzusta, caserío
Zeanuri, barrio de Altzusta, caserío (27kb)

Al llegar a un extremo, me puse a hablar con un nativo que había aparecido por un camino.
El hombre se puso a contar cosas interesantes, como que en la construcción de la central eléctrica de Undurraga participaron seil mil trabajadores y no hubo ni una sola boda entre ellos y las chicas de Zeanuri.
¿Qué falló para que no triunfara el amor? ¿Tal vez el gusto de las mozas por el producto local? ¿O es que a los forasteros no les parecieron guapas las indígenas?
La central la inauguró Franco (no sólo cortaba cintas de pantanos). Dentro hay unas turbinas tremendas y espacio de sobra para que gire un camión, además de un ascensor de 4 pisos.
El agua que va desde allí a Bilbao acaba volviendo, para pasar por la depuradora local.
Como aquello es terreno inundable, están excavando un túnel para no recuerdo qué.
En tiempos, la energía proveniente de la central daba de sí... hasta que en todas las casas encendían la luz, momento en el que la luminosidad de las bombillas disminuía. Si eras el último en tenerla encendida, la bombilla estallaba.
Nuestro hombre recordaba haber estudiado en la cocina a la luz del fuego del hogar.
De chaval, se pegaban unas buenas caminatas hasta la escuela. Volvían a casa para comer y repetían la jugada a la tarde. El asfalto no llegaba por aquel entonces hasta aquel punto, por lo que el barro campaba a sus anchas en invierno.
En algunos caseríos no hay chimenea.
Bizkaibus da servicio al barrio con un autobús cada media hora. La línea arranca al pie del barrio, junto a la N-240. Los jubilados, que se las saben todas, aterrizan por la mañana, se dan su paseo y cogen el autobús de vuelta cuando les parece.
Según estábamos hablando, pasó un coche. Su conductor había pasado 15 años en la cárcel por realizar seguimientos a un político. No pegaba con el contexto, pero es lo que hay.

Entre algunos coches -pocos en todo caso- que pasaban (como la furgoneta del panadero) y varias personas que vi, me fui con la impresión de que el barrio tiene vidilla.

Zeanuri, barrio de Altzusta
Zeanuri, barrio de Altzusta (23kb)
Zeanuri, barrio de Altzusta
Zeanuri, barrio de Altzusta (26kb)
Zeanuri, barrio de Altzusta
Zeanuri, barrio de Altzusta (23kb)
Zeanuri, barrio de Altzusta, hotel Ellauri
Zeanuri, barrio de Altzusta, hotel Ellauri (32kb)

Dejé el coche en Zeanuri y comencé a pedalear. Ya visitaría el pueblo a la vuelta.

Al llegar a Areatza, y antes de dirigirme hacia las faldas del Gorbea, entré en el ayuntamiento a pedir un plano. El edificio, que lo recibe a uno con un par de columnas flanqueando a la escalera de turno, parecía vacío. Encontré las oficinas en la segunda planta. No tenían planos.
Bueno, ya me las arreglaría después, cuando bajara de Pagomakurre.

Me había mentalizado para subir con el plato mediano. La idea era poder pedir después (si llegaba arriba sin novedad) una medalla, pero había un motivo más prosaico, pues la maneta que se encarga del cambio de plato, averiada un par de excursiones antes, estaba en plan tente mientras cobro tras un arreglo casero para salir del paso, y pretendía tocarla lo menos posible.

Cementerio a la derecha, pirotecnia a la izquierda y, algo más arriba, un par de vallas en medio de la carretera. Las acompañaba un letrero avisando de la realización de trabajos varios.
Esperé un poco a ver si alguien del caserío junto al que estaba sabía algo, pero no vi a nadie. Tiré adelante y apareció una pequeña excavadora, que esquivé sin mayores problemas.

Subida a Pagomakurre, vallas
Subida a Pagomakurre, vallas (34kb)

Más arriba, otra valla cerrando el paso por aquel lado, en el punto donde se enlaza con una carretera que, según parece, sube de Artea.

Kilómetro va, kilómetro viene, quedó atrás la parte más dura y, tras pasar por Larreder, arribé a Pagomakurre todo satisfecho. Había una decena de coches y un montañero a la vista, quitando el barro de las botas en una fuente.

Breve paseo a pie por la pista que asciende hacia Gorbea y a bajar.

Pagomakurre, camino a Kargaleku
Pagomakurre, camino a Kargaleku (35kb)
Pagomakurre, fuente
Pagomakurre, fuente (55kb)

Pasé bastante frío. Un rollo. Menos mal que la temperatura iba subiendo a medida que bajaba. Aun así, pasé mal rato, el grifo de la nariz no cerraba bien.
Por lo que respecta a la pista, ninguna queja. Bien cementada, bien cimentada y bien comentada (ya lo siento, pero se me ocurrió mientras subía y no pienso privarme de escribirlo).

Bajando de Pagomakurre
Bajando de Pagomakurre (35kb)
Bajando de Pagomakurre
Bajando de Pagomakurre (47kb)

De nuevo en zona de obras, el operario se había ganado el sueldo tirando un árbol. Me vio, paró y embestí (literalmente) contra el mismo con la inestimable ayuda del casco. Indiana Jones lo habría hecho mejor, pero el caso es que pasé. Si no hubiera sido porque tenía al trabajador esperando, habría pasado con más cuidado y, seguramente, no habría tenido que aguantar después las quejas de un dedo al que, supuestamente, una rama había hecho pupa. En fin...
Al árbol caído (tirado) le hacían compañía unos hermosos pedruscos, como el que cayó nada más pasar un servidor y reanudar el currante su labor.

Bajando de Pagomakurre, árbol en la carretera
Bajando de Pagomakurre, árbol en la carretera (42kb)

En las primeras casas de Areatza me recibió un auténtico fenómeno, verdadero entusiasta del deporte rural. Por ser, también era forofo del Athlétic, pero si coincidía un partido de los leones con algún acontecimiento deportivo de esos por los que sentía tanta pasión, dejaba el fútbol. Había estado en la tira de sitios (Beasain, Tolosa, Elizondo, Sara, Ezpeleta...) presenciando diversas modalidades de deporte rural vasco. También había practicado algo, pero ahora le tocaba ser espectador.

Dejé la bici cerca de la iglesia y al lado de la misma había un panel mencionando lo que había de interés para ver en el pueblo. Tomé unas notas y me puse a recorrer sus calles.

Areatza, La Industrial Arratiana
Areatza, La Industrial Arratiana (24kb)
Areatza, calle Kristo
Areatza, calle Kristo (35kb)
Areatza, Gudarien Plaza
Areatza, Gudarien Plaza (26kb)

La tiritona con la que había llegado fue a menos, pero no del todo, y el cielo parecía amenazar cualquier cosa. Aun así, lo pasé la mar de bien, porque Areatza tiene bien ganado lo de ser Conjunto Monumental.

Areatza, palacio Gortazar
Areatza, palacio Gortazar (31kb)
Areatza, casa de Bekokale, 7
Areatza, casa de Bekokale, 7 (33kb)
Areatza, convento de Santa Isabel
Areatza, convento de Santa Isabel (28kb)

Si a uno lo sueltan por ahí sin decirle dónde está, no tiene más que esperar a que en el reloj (creo que en el de la iglesia) suenen las horas o las medias (y no sé si también los cuartos). El carillón lo pondrá al tanto con las notas de En el monte Gorbea.

Areatza, puente y casas
Areatza, puente y casas (24kb)
Areatza, río Arratia
Areatza, río Arratia (27kb)
Areatza, casa de Errukiñe, 2
Areatza, casa de Errukiñe, 2 (37kb)

A las primeras de cambio de llegar a Artea empecé a oír ladridos. Fue ante la casa del Barrio. Había tres perros ladradores (al otro lado de la verja).
Los ladridos fueron casi una constante al ir pasando por delante de casas y chalets camino del casco urbano. El can de la casa Zirarrusta me dedicó otro concierto.

Artea, casa Del Barrio
Artea, casa Del Barrio (37kb)
Artea, Ugartezar
Artea, Ugartezar (40kb)
Artea, casa Zirarrusta
Artea, casa Zirarrusta (40kb)

Vi por fuera el ecomuseo, en cuyos jardines está el monumento a la etxekoandre, antes de ir al barrio de Elexabeiti, con la torre Galiano y la iglesia de San Miguel como principales reclamos.
Queda de paso el batzoki, en el edificio que funcionó como Museo del Nacionalismo Vasco (lo han trasladado a Bilbao hace poco) y que ahora ha quedado como archivo del tema.

Artea, Ecomuseo
Artea, Ecomuseo (26kb)
Artea, monumento a la etxekoandre
Artea, monumento a la etxekoandre (40kb)
Artea, barrio Elexabeiti
Artea, barrio Elexabeiti (24kb)
Artea, barrio Elexabeiti, caserío y torre Galiano
Artea, barrio Elexabeiti, caserío y torre Galiano (40kb)

Y saliendo del pueblo está la torre de Gaztelu o Torrea, que dio nombre (en connivencia con el barrio de Elexabeiti) al pueblo durante años, Castillo y Elejabeitia.

Artea, torre Gaztelu
Artea, torre Gaztelu (26kb)

Un par de kilómetros por la N-240, con sus coches, autobuses y camiones, y un breve desvío para ver el puente de Bildosola, antes de entrar en Arantzazu.

Arantzazu, casa Bildosola
Arantzazu, casa Bildosola (48kb)
Arantzazu, puente de Bildosola
Arantzazu, puente de Bildosola (44kb)
Arantzazu, vistas desde la N-240
Arantzazu, vistas desde la N-240 (20kb)

Se supone, como dice un panel informativo junto al puente de Zelai, que la iglesia, el propio puente, una encina y el ayuntamiento forman una imagen corporativa y representativa y no sé qué más, pero no hay un punto desde el que poder ver todo ello junto.

Arantzazu, puente de Zelaia y encina
Arantzazu, puente de Zelaia y encina (35kb)

Al lado, Igorre. Pregunté a un par de vecinos por una casa que hay frente a la iglesia, y no sabían. Un señor mayor (la gente mayor es la que sabe esas cosas) dijo que era la del capi (la del capitán Alcalá-Galiano).

Igorre, casa de Alcalá Galiano
Igorre, casa de Alcalá Galiano (34kb)
De Igorre a Dima, río Indusi
De Igorre a Dima, río Indusi (50kb)

En Dima me quité el chubasquero. Comenzaba el ascenso al barrio de Lamindao, nombre tantas veces visto de pasada, tanto por ese lado como por el otro, el de la N-240, y siempre me llamaba la atención por su exotismo. Pertenece a Dima.

Dima
Dima (22kb)

Aplicando el mismo plan que en Pagomakurre, fueron pasando las rampas. Estuve por parar un par de veces para hacer fotos en lugares que me parecieron bonitos.
El pequeño barrio me gustó mucho, tiene un aire de lo más pacífico, con sus vistas y sus ovejitas. Y su chico corriendo...

Sierra de Aramotz desde Lamindao
Sierra de Aramotz desde Lamindao (18kb)
Lamindao
Lamindao (19kb)
Sierra de Aramotz desde Lamindao
Sierra de Aramotz desde Lamindao (28kb)
Lamindao, caserío e iglesia
Lamindao, caserío e iglesia (47kb)
Sierra de Aramotz desde Lamindao
Sierra de Aramotz desde Lamindao (22kb)

Pretendía bajar derecho a Areatza, pero se ve que en alguna bifurcación dejé esa ruta y acabé en la N-240 (cerca, en todo caso).
Ya que estaba allí, entré un momento en el barrio de Uribiarte, con una plantación de calabazas a modo de recibimiento.

Bajando de Lamindao, Artea
Bajando de Lamindao, Artea (23kb)
Bajando de Lamindao, Areatza
Bajando de Lamindao, Areatza (32kb)
Areatza, barrio Uribiarte
Areatza, barrio Uribiarte (33kb)
Zeanuri, caserío Zulaibar Beaskoa
Zeanuri, caserío Zulaibar Beaskoa (28kb)

Por una vez, andaba bien de tiempo. Había renunciado a visitar varios barrios de Dima (Oba, Artaun y Baltzola, en los que veía más probabilidades de pasar en otra ocasión) a cambio de conocer más barrios de Zeanuri. Así, cogí el desvío a Uribe y fui subiendo.
En el palacio de Axpe, un señor mayor dijo que en un libro que le regalaron a su madre ponía que los Reyes Católicos estuvieron allí. Al parecer, el edificio tuvo otra torre, aparte de la que conserva.

Zeanuri, barrio Uribe, palacio Axpe
Zeanuri, barrio Uribe, palacio Axpe (33kb)

Pasaron dos en bici, cuesta arriba.

En el plano que llevaba, había tomado la precaución de marcar con bolígrafo el trazo de la carretera. Lo hice de forma chapucera, según pude comprobar, pues las curvas y giros no se correspondían con el papel en la zona de Uribe Zelai. Empezaron los nervios. Paré a preguntar a una pareja. Me dijeron que siguiera subiendo, que pronto llegaría a la ermita de San Miguel y que, si seguía hasta otra ermita que hay más adelante, vería abajo todo Zeanuri. La chica tenía cara de frío, pero a mí me había entonado la subida (asequible).

Pasaron los dos de antes, cuesta abajo.

Zeanuri, barrio Uribe Zelai, caserío
Zeanuri, barrio Uribe Zelai, caserío (29kb)

Llegué a la ermita y los nervios aumentaron. Soplaba un viento fresco, empezaban a ser las tantas y dejé estar la otra ermita y un caserío que quedaba también más adelante por otro lado.
Para abajo.

Zeanuri, barrio Uribe Zelai
Zeanuri, barrio Uribe Zelai (25kb)
Zeanuri, barrio Uribe, ermita de San Miguel
Zeanuri, barrio Uribe, ermita de San Miguel (27kb)

Cerca del palacio de Axpe cogí un desvío hacia Otzerinmendi. La carretera se puso cuesta arriba en serio y recurrí sin muchas contemplaciones al tercer plato.
La hora seguía avanzando.
Llegué a la ermita de San Lorenzo (con un 600 aparcado en el pórtico), leí atropelladamente lo que ponía en un panel y, no sin cierta desesperación, busqué en una pared una piedra que en él se citaba. Por supuesto, no la vi.

Zeanuri, barrio Otzerinmendi, ermita de San Lorenzo
Zeanuri, barrio Otzerinmendi, ermita de San Lorenzo (20kb)

Seguí subiendo y terminó el ascenso, por fin.
A la izquierda, lo que parecía el acceso a un caserío.
Pues por la derecha.
Llegué a otro caserío, junto al que terminaba la carretera...

Zeanuri, barrio Otzerinmendi, vistas
Zeanuri, barrio Otzerinmendi, vistas (22kb)

Aquello no podía ser.
Un perro ladraba y ladraba, pero no salió nadie a quien preguntar.
Con el sentido de la orientación dislocado, cogí la bici y me metí por una pista, dispuesto a bajar a pie a donde fuera.
Estaba perdiendo el oremus (lo había perdido ya, deduzco).
Menos mal que, en un alarde de lucidez tan pasajero como providencial, me percaté de que lo que tenía delante eran montes y más montes, a cual más oscuro, por lo que aquella no parecía ser la dirección correcta.
Di por hecho que llegaría a Zeanuri de noche y con síntomas de congelación.
Retrocedí hasta lo que parecía el acceso a un caserío y que resultó ser la continuación que debía haber tomado un rato antes.

Estaba oscureciendo y el moquillo hacía ya lo que quería, pero qué alivio.
El plato mediano también se animó y entró (un poco a su manera, pero entró, entró, como la volea de Nastase).

En otras circunstancias me habría dejado de historias, pero la alegría del momento me relajó y paré para ver la torre Ocerio. Majo el hombre que andaba por allí. Dijo (y repitió) la leyenda que figura en el escudo de la torre. O tenía una vista de lince o se la sabía de memoria (creo que lo segundo).
Le pregunté por un atajo que debe de estar cerca (lo había visto en la altimetría de la vertiente de Zeanuri), pero me lo desaconsejó en vista de la hora.

Zeanuri, barrio Otzerinmendi, torre de Ocerio
Zeanuri, barrio Otzerinmendi, torre de Ocerio (27kb)

Para una vez que iba bien de tiempo, acabé la excursión no ya oscureciendo sino anocheciendo.
Pero, como en esta vida casi todo es relativo y el susto de unos minutos antes todavía me duraba, reaparecí en Zeanuri con aire de perdonavidas.

A lo largo del día no había bebido ni medio litro.
Lo más prudente habría sido meterme en el coche y volver a casa, pero seguí adelante con el plan de realizar una visita nocturna autoguiada.

La jugada sirvió para dar pie a otra dosis de surrealismo. Pregunté por una casa, Arregia, y tres personas diferentes la ubicaron cada una en un lugar distinto.
Me fie de un hombre que la señaló con bastante convicción, aunque el número de la casa no coincidía con el de los apuntes.

Zeanuri, ayuntamiento
Zeanuri, ayuntamiento (27kb)
Zeanuri, Casa de Cultura
Zeanuri, Casa de Cultura (29kb)
Zeanuri, casa Arregia
Zeanuri, casa Arregia (27kb)

Acabé con el frío metido hasta dentro y la calefacción a tope del coche no consiguió después que entrara en calor.

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