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Bolibar - Markina - Ondarroa - Lekeitio - Ereño - Aulesti - Bolibar
19-09-2015
(mapa)
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Lo primero que me llamó la atención al llegar a Bolibar fue la cantidad de peregrinos que pasaban, camino de Ziortza, recorriendo el Camino del Norte.
Aunque no está tan masificado como el Francés (faltaría más), el considerable aumento de peregrinos en esta ruta en los últimos años ha producido cierta saturación en las infraestructuras con que cuenta en la actualidad.
Este mismo año pasó a formar parte, del mismo modo que otros tramos (como el Interior Vasco), del Patrimonio Cultural europeo.

Bolibar
Bolibar (30kb)

Lo primero que figuraba en el orden del día era subir al barrio de Arta.
A las primeras de cambio, me crucé con más peregrinos. No bajaban de Arta sino que enlazaban con la carretera provenientes de un camino.
Si un sube por esa carretera sin haber consultado la altimetría se puede llevar un buen susto.
Primera sudada del día.

Arta, ventana de la ermita
Arta, ventana de la ermita (47kb)
Vistas desde Arta
Vistas desde Arta (26kb)

Supuestamente, junto a la ermita de turno hay un par de caseríos con diversas figuras talladas.
Pues a buscar la ermita, que no estaba a la vista porque se encuentra al final del barrio y sin caseríos en las inmediaciones.
Pregunté en uno, que resultó ser Arizpe, uno de los dos que buscaba, pero sin tallas. De allí me señalaron el otro, Lezartza, que andaba por allá abajo, advirtiéndome de que tuviera cuidado con los perros.
Pues para abajo.

Arta, caserío Arizpe
Arta, caserío Arizpe (37kb)

Varios perros, pero atados. Una cabeza que se asoma a una ventana y una mujer que aparece al poco.
Allí estaban las figuras talladas en piedra. Las únicas de ellas que podría haber visto más de cerca se quedaron donde estaban porque la mujer pintó al perro que cerraba el paso como poco fiable.

La conversación resultó interesante. Ese lugar, perdido en un rincón de los mapas, tuvo en otros tiempos mucha más vida. Por allí pasaba precisamente el Camino de Santiago.
Cuando van a visitarles amigos que nunca han estado en el caserío, se quedan alucinados por las carreteras y pistas que tienen que seguir hasta llegar.
Se apellidan Urkidi, como un dolmen situado entre Busturia y Mundaka. Me mostró una foto del mismo en el móvil (entró a cogerlo), lo que resultaba incongruente en semejante lugar de la Bizkaia profunda.

Arta, caserío Lezartza, piedras talladas
Arta, caserío Lezartza, piedras talladas (25kb)
Urregarai desde Arta
Urregarai desde Arta (21kb)

Al final, se me fue media hora en Arta, frente a los cinco minutos con que pensaba ventilar la visita al barrio.

Uno de los objetivos principales del día era visitar en condiciones Markina, tras un par de ocasiones en que acabé dejándolo para otro día.
Markina tiene su casco urbano, como cualquier pueblo que se precie, pero cuenta con numerosos barrios, así que la cosa se presentaba laboriosa.

Un par de torres para empezar: la de Kareaga, hecha polvo, y la de Ugarte, en perfecto estado. Junto a esta última estuve acariciando al primer perro del día, un cachorro que se entretuvo conmigo mientras su dueña parloteaba con una vecina.

Markina, casa-torre de Kareaga
Markina, casa-torre de Kareaga (28kb)
Markina, torre de Ugarte
Markina, torre de Ugarte (31kb)

En el frontón, partido de cesta punta entre chavales, futuros campeones de la modalidad.

Markina, plaza, ayuntamiento y fuente
Markina, plaza, ayuntamiento y fuente (26kb)
Markina, frontón
Markina, frontón (26kb)

Alguna torre más, varios palacios, casas varias...

Markina, calle Goen, palacios Antxia y Ansotegi
Markina, calle Goen, palacios Antxia y Ansotegi (36kb)
Markina, Casa Pintada
Markina, Casa Pintada (30kb)
Markina, palacio Mugartegi o Solartekua, ayuntamiento
Markina, palacio Mugartegi o Solartekua, ayuntamiento (31kb)
Markina, pescadería municipal
Markina, pescadería municipal (32kb)

En la calle Artibai, pregunté a una chica por la calle Erbera. Se ve que ese dato estaba equivocado, porque no existe tal calle en Markina. Eso mismo le pareció a otra chica que salió en ayuda de la primera y que había estado atenta a la jugada en su tienda, una mercería en cuya entrada figura el año 1876. El atuendo del maniquí que había en el interior dejaba claro que el negocio se ha adaptado a los tiempos que vivimos.

Markina, mercería de 1876 en la calle Artibai
Markina, mercería de 1876 en la calle Artibai (48kb)

Me quedé sin preguntar si la Pescadería Municipal es propiedad del ayuntamiento o eso es un mero recuerdo de tiempos pasados.

Markina, calle Zehar, 7
Markina, calle Zehar, 7 (38kb)
Markina, soportal del antiguo ayuntamiento
Markina, soportal del antiguo ayuntamiento (36kb)
Markina, iglesia de la Asunción
Markina, iglesia de la Asunción (32kb)
Markina, antiguo juzgado y cárcel
Markina, antiguo juzgado y cárcel (30kb)

Camino de Arretxinaga, otro peregrino. El hombre preguntaba por el albergue. Se ve que no pensaba caminar por la tarde.
Y otro peregrino (parecía extranjero) ya en Arretxinaga, donde siguen sus piedras en equilibrio.

Markina, San Miguel de Arretxinaga, teléfonos de información
Markina, San Miguel de Arretxinaga, teléfonos de información (19kb)
Markina, San Miguel de Arretxinaga
Markina, San Miguel de Arretxinaga (41kb)

La torre de Barroeta la había visto a distancia. Al lado, una ermita abandonada (la de San Joaquin y Santa Ana). En una pared de la ermita, un letrero: "Diseminados de Arrechinaga".
Al ir a beber, me di cuenta de que faltaba el tapón de la botella. Se ve que algún listo me lo quitó mientras callejeaba a pie por el centro.

Markina, torre Barroeta
Markina, torre Barroeta (30kb)
Markina desde la torre Barroeta
Markina desde la torre Barroeta (22kb)

Un señor muy majo me señaló a distancia varios elementos del barrio de Atxondoa y me indicó por dónde llegar a ellos.

Markina, la torre Barroeta desde cerca del barrio Atxondoa
Markina, la torre Barroeta desde cerca del barrio Atxondoa (30kb)

Vuelta a la carretera de Ondarroa, con varios tramos en obras desde hace meses. El tráfico lo regulan unos semáforos y uno de ellos está a la altura de un edificio en ruinas. Ya vi que tenía ventanas curiosas, pero desde el lado derecho de la carretera no veía más y, además, estaba pendiente del semáforo.
Total, que subí a preguntar por la torre de Ubilla a una casa de la que bajaba uno en coche. No sabía (no vivía allí), pero sugirió si serían las ruinas junto al semáforo. Eso mismo dijo, no como sugerencia sino como afirmación, uno de la casa, que acababa de echarles comida a un montón de gatos.

Markina, caserío Arismendi
Markina, caserío Arismendi (31kb)

Hala, a esperar otra vez al semáforo para retroceder hasta lo que queda de la torre de Ubilla, joya arquitectónica del siglo XVI.
Y nueva espera para retomar la marcha en el otro sentido.

Markina, torre de Ubilla
Markina, torre de Ubilla (33kb)

Dejé un rato la carretera y sus semáforos al coger el desvío a Larruskain. Antes de llegar a dicho barrio, nuevo desvío para ir a Amalloa. La carretera sube sin contemplaciones hasta el caserío Aranzabal. Más arriba queda la ermita de San Juan. La pista hace como que no quiere subir y tira hacia un pinar. Uno espera que suba haciendo alguna lazada, pero lo hace en vertical y con la pista cubierta por pinocha salvo en las rodadas que ha dejado algún coche.
Son 500-600 metros desde el desvío. Otra sudada de campeonato.

Markina, barrio de Larruskain desde Amalloa
Markina, barrio de Larruskain desde Amalloa (28kb)
Markina, bolera de Amalloa
Markina, bolera de Amalloa (44kb)

Se ve que el lugar es frecuentado. Además de la ermita, hay un pequeño estrado, un edificio con el nombre de una sociedad y una bolera al aire libre con iluminación. O les va el lujo o es que son muy aficionados a los bolos.
Por haber, había también una seta grande y rara.

Markina, Amalloa, caserío Aranzabal
Markina, Amalloa, caserío Aranzabal (45kb)

En Larruskain espera la torre Egurrola. Nueva sesión de caricias, con dos perros de caza que tenían muchas ganas de que alguien les hiciera caso.

Markina, Larruskain, torre Egurrola
Markina, Larruskain, torre Egurrola (53kb)

De nuevo en la carretera, mediado el tramo más largo de los regulados por semáforos, aparecieron unos coches por detrás. Como el espacio era un poco justo como para dejarles pasar sin problemas, aceleré lo que pude para pasar cuanto antes.
Como iba cuesta arriba (con poca pendiente, afortunadamente) y el tiempo estaba calentando algo, me pegué un sofocón de cuidado.

Un mes antes había pasado por el barrio de Plazakola, así que esta vez no me detuve en él y tiré hacia Merelludi, atento a cualquier desvío para no saltarme el que lleva a Andonaegi.
En cuanto apareció un desvío y vi una casa hermosa allí abajo deduje que sería aquello. Acerté. El nativo no tenía muy claro que aquello fuera o hubiera sido palacio. La palmera que hay delante no la plantó ningún indiano sino ellos, que compraron el plantón en alguna feria.
Nuevas caricias, en este caso sólo a uno de los dos perros que había. El otro no era muy de fiar, según dijo el dueño.

Berriatua, llegando al palacio Andonaegi
Berriatua, llegando al palacio Andonaegi (24kb)

Creía que de allí había carretera al centro de Berriatua.
Pues no.
Estuve por retroceder hasta Plazakola, pero el hombre me convenció para continuar a pie hasta el siguiente caserío, atravesando (y cruzando después) dos cancelas.
La aventura es la aventura.

Berriatua, molino Andonaegi
Berriatua, molino Andonaegi (47kb)

Al otro lado de un puente, otro caserío. Allí esperaba una señora mayor que se ve que tenía ganas de hablar. No le entendí gran cosa.
Pedaleé un rato por una pista de tierra y volví a echar pie a tierra en vista de que la pista se estropeaba por unas obras, aunque ya muy cerca de las primeras casas de Berriatua.

Berriatua
Berriatua (29kb)

Hice un par de kilómetros dirección Ondarroa antes de volver a abandonar la BI-633 al llegar a la altura de la torre Arantzibia.
Ascenso a Gorozika con algo de calor.
Bonito barrio.

Ondarroa, Gorozika, caserío Gozizko
Ondarroa, Gorozika, caserío Gozizko (29kb)
Ondarroa, Gorozika
Ondarroa, Gorozika (26kb)

Había ido mentalizado para bajar después a pie hasta Ondarroa. De todas formas, pregunté a un señor mayor por si había camino para bajar. Me lo puso bastante bien y me hice a la idea de que podría bajar montado.
Llegando al último caserío se veía el mar, ahí mismo...

Berriatua, llegando al caserío Iramategi Barri
Berriatua, llegando al caserío Iramategi Barri (27kb)

Gran chasco cuando se acabó la pista y el hombre de ese caserío dijo que por aquel camino iba a ir mal. Me recomendó coger un desvío que había dejado poco antes y seguir hasta que llegara a una pista por la que bajaría a una gasolinera que hay entre Ondarroa y Mutriku.
También allí había perros, pero los había soltado para que corrieran y no paraban quietos.
Bueno, pues a seguir por donde me había dicho.

Lo hice durante un rato, pero eran ya las 15:30, había recorrido apenas 30 kilómetros y me faltaba un mundo de cosas para ver.
No sabía cuándo iba a aparecer la pista, me puse nervioso, di media vuelta, volví a Gorozika y bajé de vuelta a Arantzibia.

Ondarroa, Gorozika, caserío Gozizko
Ondarroa, Gorozika, caserío Gozizko (31kb)
Ondarroa, Gorozika
Ondarroa, Gorozika (22kb)

En Ondarroa, tras una visita efectuada unas semanas antes, sólo quería ver los Kortxeleko Mamuak y el puerto.
Los primeros son una serie de doce figuras de gran belleza esculpidas al estilo flamenco-borgoñón que están en el exterior de la iglesia.
Cuando pregunté por ellas en agosto, me señalaron otras figuras, situadas sobre los pináculos.
Una vez averiguado que son visibles desde Kantoipeko kalea, fui para allá, levanté la vista y sí, en las alturas asomaban sus cabezas los doce personajes.
Subí en el ascensor, a ver si las veía mejor, pero no. Abajo otra vez para hacer unas fotos y que saliera lo que buenamente pudiera.
Por cierto, las figuras representan lo siguiente, de izquierda a derecha: rey, pífano, rabelero, dos peregrinos, dos soldados, nodriza, reina, monje, criado y caballero.

Ondarroa, puente viejo
Ondarroa, puente viejo (34kb)
Ondarroa, Kortxeleko Mamuak
Ondarroa, Kortxeleko Mamuak (18kb)

De allí al puerto. La entrada al mismo está controlada por varios vigilantes. Al ser sábado, no había actividad pesquera, todo muy tranquilo. Un grupo comiendo algo sentados en una mesa al aire libre, pescadores en el extremo del dique, gente paseando...
Es indudable que dar una vuelta por un puerto como el de Ondarroa, ya sea a pie, en bici o en patinete, es algo que imprime carácter.

Ondarroa, escultura a la entrada del puerto
Ondarroa, escultura a la entrada del puerto (49kb)
Saturraran desde el puerto de Ondarroa
Saturraran desde el puerto de Ondarroa (23kb)
Ondarroa, playa y puerto
Ondarroa, playa y puerto (31kb)

Lo siguiente era, en teoría, poner rumbo a Lekeitio.
Lo siguiente fue, en realidad, sentarme en un banco para aclararme.

Eran las 16:30 y no iba a poder completar el itinerario previsto. O continuaba hasta donde me pareciera antes de dar media vuelta y regresar al punto de partida o buscaba una alternativa.
La solución elegida fue seguir hasta Ereño y llegar a Bolibar vía Nabarniz, Aulesti y Munitibar.

Ondarroa, puerto
Ondarroa, puerto (21kb)

Cogí agua, me puse en marcha, adelanté a una pareja extranjera que iban en bici tirando cada uno de un carrito, pasaron ellos mientras hacía un par de fotos del puerto, volví a pasarles (ya como de la familia) y tiré hacia Lekeitio con intención de no parar salvo para hacer alguna foto o por pinchazo (mejor no) o, en último extremo, por encontrarme de frente con alguna prueba ciclista.

Es lo que el coche de la Ertzaintza avisó por megafonía.
Como no venía nadie, avancé con precaución.
Motoristas mandando parar.
Pasaron los mejores. Eran jovencillos.
Avancé otro poco.
Pasaron los buenos.
Seguí hasta donde había un grupo mirando.
Tras los normales, al cabo de un rato, pasaron los últimos. El coche escoba había cambiado la susodicha por un letrero. No es lo mismo.
En conjunto, me pareció que eran pocos corredores y que entre los primeros y los últimos había bastantes minutos.
Pero ya me habría gustado subir (aquella zona era cuesta arriba para ellos) al ritmo que llevaban los últimos.

De Ondarroa a Lekeitio, carrera ciclista
De Ondarroa a Lekeitio, carrera ciclista (45kb)

Al poco, como a medio minuto, el que iba detrás de los últimos, con su dorsal y todo, abandonado a su suerte. Quiero pensar que aquel chaval pudo terminar el día en casa, con sus seres queridos.
(Según vi después, aquella carrera era el premio "Santa Kutz", organizado por un club de Berriatua, y los ciclistas eran de categoría cadete.)

Vuelta al silencio y al poco tráfico, con la compañía de los eucaliptos.

De Ondarroa a Lekeitio
De Ondarroa a Lekeitio (40kb)
Lekeitio
Lekeitio (25kb)

Pasado Lekeitio, descarté ponerme a buscar varias cosas en Ispaster pretendiendo llegar cuanto antes a Ereño.
Si me hubiera tomado la molestia de revisar el plano que llevaba, me habría dado cuenta de que al lado mismo de la carretera estaba el caserío Erkiaga Erdikoa, gótico. Seguramente lo vi al pasar, pero no paré.
Al menos, sí vi el molino de viento Aixeder errota (actualmente reconvertido en vivienda), obra de Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, un fenómeno autor de numerosas presas e ingenios.

Ispaster, molino de Aixeder
Ispaster, molino de Aixeder (19kb)
De Ispaster a Ereño
De Ispaster a Ereño (21kb)

Pasado Ereño, enfilé hacia Nabarniz cual cordero llevado al matadero. No sabía qué cuestas me iba a encontrar y me preparé para lo peor, por si eran del estilo de las que tiene la vertiente de Oma.

No fue así. Todo muy llevadero y con bonito paisaje.
Terreno conocido a partir de Ikazurieta, en las cercanías de Ibarguen.
Lo de "todo muy llevadero" duró hasta la rotonda de acceso al barrio principal de Nabarniz, al que se llega previo paso por dos rampones de cuidado.

De Ereño a Nabarniz
De Ereño a Nabarniz (33kb)
De Ereño a Nabarniz
De Ereño a Nabarniz (21kb)
Llegando a Nabarniz
Llegando a Nabarniz (21kb)

Me tranquilicé al ver que ya iba a terminar sin problemas de luz.

Camino de Aulesti, fueron desfilando los barrios de Merika, Lekerika y Narea. En este último quería ver el Garaiko garaia, según creía recordar que pone en un letrero en Aulesti. Pregunté a una chica que me pareció (lo era) guapísima. No sabía, no vivía allí, pero le pasó la pregunta a un hombre que apareció entonces.
Según nos acercábamos a él, ya vi de qué se trataba: un hórreo que está junto a la carretera. El hombre me corrigió el nombre, pues el correcto es Goitiko garaia.

Nabarniz, Merika
Nabarniz, Merika (25kb)
Nabarniz, bajando a Narea
Nabarniz, bajando a Narea (33kb)
Llegando a Narea
Llegando a Narea (28kb)
Aulesti, Narea, hórreo Goitia
Aulesti, Narea, hórreo Goitia (33kb)
Aulesti, Narea, hórreo Goitia y caseríos
Aulesti, Narea, hórreo Goitia y caseríos (25kb)

Llegué a Aulesti pensando en los ojos verdes de la chica. Cosa de ver.

De Narea a Aulesti, caserío Arkoida
De Narea a Aulesti, caserío Arkoida (24kb)
De Narea a Aulesti
De Narea a Aulesti (19kb)
Aulesti
Aulesti (24kb)

Acompañando a contracorriente al río Lea se llega a Munitibar, separado de Bolibar por el alto de Gontzegaraigane.

Munitibar
Munitibar (23kb)

Descarté subir a Ziortza, pues no hacía tantos años que estuve por última vez.
Antes de acercarme al coche a dejar las cosas, busqué un sillar prerrománico decorado en bajorrelieve con un motivo astral. No sé dónde leí eso. Miré en el exterior de la iglesia y no lo vi. Pregunté a unas parejas jóvenes y tampoco sabían. Lo compensaron en parte señalando a una casa que hay junto al ayuntamiento. Concretamente, a una de sus ventanas, en la que aparece un 1547 de lo más auténtico.

Bolibar, monumento a Simón Bolívar y placa de inaguración del museo
Bolibar, monumento a Simón Bolívar y placa de inaguración del museo (22kb)
Bolibar, ventana de 1547
Bolibar, ventana de 1547 (18kb)

Una de las chicas, al ver que en los apuntes que llevaba aparecía el nombre de Arta, dijo que un tío suyo vive en ese barrio (a esas alturas del día me parecía que eso estaba en el quinto pino), precisamente en el caserío en el que un servidor había preguntado a la mañana por el caserío Lezartza.
Otra, se dedicaba a iluminar la escena con sus ojos (azules en este caso).

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