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Markina - Aulesti - Gizaburuaga - Lekeitio - Mendexa - Berriatua - Markina
15-08-2015
(mapa)
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Poco tráfico de camino a Markina, por aquello de ser festivo.

En su momento, vi la altimetría de Lekoitz-Gane, pero olvidé de qué iba para cuando llegó este día. Como años atrás había subido por la otra vertiente, más asequible, me quedó la idea de que su hermana era parecida. Total, que lo subí con la duda de si aquello era más duro de lo previsto o si yo había empezado el día ya tocado del ala.

Arriba, tomé el desvío hacia Santa Eufemia y, salvo el cambio de asfalto a hormigón, el panorama era similar en cuanto a dureza... hasta que también eso cambió. En la sección de bazar de la web de altimetrías, esa subida está en lista de espera para ser publicada, pero ya aparece un 20% como pendiente máxima.

Recorridos unos 1,8km desde Lekoitz Gane, la pista llega al collado de Bedartzandi, con un refugio (cerrado) y un coche (vacío), y busca el descenso por el otro lado.

Collado de Bedartzandi, vistas
Collado de Bedartzandi, vistas (19kb)

Dejé la bici y eché a andar por una pista que lleva a una campa de la que arrancan los 222 escalones hasta la ermita. Como la cima del Urregarai está allí mismo, fui hasta el buzón, me llevé un buen susto al resbalar bajando (y eso que eran cuatro pasos) y vuelta a los escalones, la pista y el collado.

Subiendo a Urregarai
Subiendo a Urregarai (30kb)
Escaleras a la ermita de Santa Eufemia
Escaleras a la ermita de Santa Eufemia (34kb)
Ermita de Santa Eufemia
Ermita de Santa Eufemia (15kb)

Fue montar en la bici y ponerse a llover sin mucha fuerza. Entre la pendiente, la pinocha y el agua, decidí bajar a pie.
Lo hice durante menos de 1km. Se puso a llover fuerte, un chaparrón. Busqué refugio debajo de unos árboles.
El inconfundible ruido de un coche acercándose no era tal, sino que la lluvia aumentó de intensidad.
De nuevo lo del coche, pues arreció aún más. Qué forma de caer agua. Nada, a aguantar el chaparrón.
A la tercera sí era un coche; dos, un todoterreno seguido del coche que estaba antes junto al refugio.

Salí de los árboles cuando vi que me estaba mojando más debajo de ellos que fuera. De hecho, estaba amainando.
Proseguí con el descenso a pie, me crucé con una chica que subía corriendo, pero no a toda velocidad, claro (lo que me recordó a María Dolores Pradera cantando aquello de "al trotecito lento recorremos el paseo" en 'Amarraditos'), y llegué a la carretera.

En el barrio de Malats, me di un buen golpe en una pantorrilla al acercarme a la ermita saltando un cierre de madera para no liarme soltando una cuerda.
Mientras fotografiaba el caserío Espille Handi, salió un hombre:

-¿Por qué estás haciendo fotos?
-Porque en un panel que hay a la entrada del barrio pone que tiene cosas interesantes.

Se quedó satisfecho con la respuesta y volvió adentro.

Aulesti, barrio de Malats
Aulesti, barrio de Malats (41kb)

Bajé sin prisa a Aulesti al tiempo que me animaba al empezar a ver algún que otro claro.

De Malats a Aulesti, vistas
De Malats a Aulesti, vistas (22kb)
Aulesti
Aulesti (26kb)

En Gizaburuaga pinché. Fue un golpe bajo. El motivo era el mismo que había provocado un pinchazo en cada una de las dos últimas excursiones. A saber, un agujero en la cubierta que consideré taponado con una protección improvisada en el anterior pinchazo. Esta vez recurrí a algo más consistente.
Lo único decente fue que tenía allí mismo una parada de autobús en la que pude hacer los arreglos pertinentes con cierta comodidad.

Gizaburuaga, puente sobre el Lea
Gizaburuaga, puente sobre el Lea (56kb)

Durante los siguientes kilómetros, los alicientes corrían a cargo del río (el Lea) y de los muchos elementos que sobreviven de la época en que su cauce y orillas albergaron puentes, presas y ferrerías.
Un sendero lo recorre desde Lekeitio hasta Munitibar (o viceversa). aquí y aquí hay información al respecto. Para hacerlo otro día a pie.

En el rato que anduve por él me encontré con varios grupos de senderistas.
Tras cruzar un puente, fui a ver la torre de Bengolea.

Gizaburuaga, torre de Bengolea
Gizaburuaga, torre de Bengolea (30kb)
Gizaburuaga, cerca de Bengolea
Gizaburuaga, cerca de Bengolea (38kb)

Vuelta al puente para caminar en el otro sentido en busca de la ermita de Oibar.
Pensé que igual está siguiendo el sendero más allá de Bengolea, pero los de otro grupo que apareció viniendo de allí dijeron que no la habían visto.
Está junto a la carretera. El que sigue el sendero se la pierde, del mismo modo que el que va por carretera se queda sin ver cosas como alguna que otra presa construida por Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, erudito noble afincado en Lekeitio, que escribió el primer manual de maquinaria e ingeniería hidráulica anterior a la ilustración española, como se dice (además de muchas otras cosas) en www.kinuka.eu. Este fenómeno fue el autor de un molino de viento que funcionó en Ispaster.

Gizaburuaga, presa junto a la ferrería de Bengolea
Gizaburuaga, presa junto a la ferrería de Bengolea (61kb)
Gizaburuaga, ermita de Oibar
Gizaburuaga, ermita de Oibar (37kb)

El caso es que el entorno de la ermita está muy bien, un pequeño parque que se ve que está bien cuidado.
Enfrente, al otro lado de la carretera, sale una pista asfaltada. A unos 20 metros, un panel situado junto a un senderillo informa de que

En el verano de 1925, un vecino de Lekeitio, Norberto Urresti, contaba que su tatarabuela fue llamada para atender en el parto a una lamiña que vivía en esta cueva. En agradecimiento, estas le invitaron a comer. Ella quedó prendada por la blancura del pan y con disimulo cogió un trozo para enseñárselo a su familia. Pero no pudo levantarse de su asiento hasta que hubo dejado lo que había robado. Después, las lamias le regalaron un pan entero.

La cueva está allí mismo, a cuatro pasos. La que no estaba en ese momento era la lamia.

Gizaburuaga, cueva de las lamias
Gizaburuaga, cueva de las lamias (55kb)

Atravesado el pequeño barrio principal de Gizaburuaga y el de Lariz, bajé (hermosa rampa que tocaba subir después) al de Abitxa a ver el arca que, supuestamente, está a la entrada de un viejo molino. El interior del edificio está en ruinas y una chica maja que llegaba al trote ("al trotecito lento...") y que vive al lado dijo no saber nada del arca, y que diversos elementos del molino fueron llevados a uno y a otro lado hace tiempo.

Gizaburuaga, Lariz-Oleta y Errekanekoa
Gizaburuaga, Lariz-Oleta y Errekanekoa (26kb)
Amoroto, barrio de Abitxa
Amoroto, barrio de Abitxa (32kb)
Amoroto, molino de Bolu
Amoroto, molino de Bolu (30kb)

Tras algunas dudas, acerté a dar con el puente del molino de Errotabarri, que queda (el puente) de lo más aparente semioculto por la vegetación hasta que se está cerca.
El edificio del molino, reconvertido en vivienda tiene guardián. No se trata de las cabras que están en un cercado sino de un gatito afónico. Un caso. Por razones obvias, no pudo explicar qué le pasaba en la voz.

Amoroto, puente de Errotabarri
Amoroto, puente de Errotabarri (56kb)
Amoroto, cabras en Errotabarri
Amoroto, cabras en Errotabarri (57kb)
Amoroto, gato de Errotabarri
Amoroto, gato de Errotabarri (24kb)

De Oleta (tomado al asalto por los clientes de algún restaurante) subí a Amoroto. Todo un acierto. Se las han ingeniado para montar una plaza de lo más presentable con el ayuntamiento, la iglesia y varios caseríos. En uno de ellos, Iturraran Bekoa, hay una inscripción bilingüe euskera-castellano, un acontecimiento realmente excepcional.
A Amoroto lo puso en el mapa la serie de humor "Vaya semanita".

Vistas desde el barrio Elexalde de Amoroto
Vistas desde el barrio Elexalde de Amoroto (26kb)
Amoroto, plaza
Amoroto, plaza (24kb)
Amoroto, caseríos Iturraran Bekoa y Aldekoa
Amoroto, caseríos Iturraran Bekoa y Aldekoa (21kb)
Amoroto, caserío Iturraran Bekoa, inscripción bilingüe
Amoroto, caserío Iturraran Bekoa, inscripción bilingüe (26kb)
Amoroto, plaza
Amoroto, plaza (23kb)

Lea adelante, llegando a la altura de las ruinas del antiguo hospital, pregunté a dos parejas de senderistas si sabían por dónde quedaba el palacio Lea Goikoa. No sabían.
Pronto vi que era el que queda en las inmediaciones de lo que queda del hospital. Allí vi también las dos primeras embarcaciones de las que utilizan en fiestas de Lekeitio en el "antzar eguna". La mayoría estaban "aparcadas" más adelante.

Mendexa, palacio Lea Goikoa y antiguo hospital
Mendexa, palacio Lea Goikoa y antiguo hospital (33kb)

Dentro del casco urbano de Lekeitio, tras lamentar una vez más que no se pueda entrar en los terrenos que rodean al espectacular palacio de Zubieta, volví a ver a los cuatro senderistas. Me habían silbado (no les oí) cuando cayeron en la cuenta de lo del palacio Lea Goikoa. Dijeron no ser de Lekeitio.

Ispaster, palacio Zubieta
Ispaster, palacio Zubieta (35kb)

Pasé junto a la Torre Zaharra, que unos días antes había confundido con una edificación que queda frente a la torre Arteita, y fui hacia la zona del puerto.

Lekeitio, murallas
Lekeitio, murallas (49kb)
Lekeitio, Torre Zaharra
Lekeitio, Torre Zaharra (31kb)

Pregunté a uno por el hotel Emperatriz Zita.

-Es este.

Pues sí, estábamos justo al lado.
El ya citado pdf de www.kinuka.eu cuenta que con la caída del Imperio Austro-Húngaro, el Palacio de Uribarren (ya desaparecido), lugar en el que hoy se ubica el Hotel Emperatriz Zita, fue residencia imperial de la corte Austro-Húngara en el exilio durante casi una década.

Precisamente al hotel se dirigían unos cuantos, hombres y mujeres, vestidos de blanco. Podían pasar por participantes en un festival de habaneras, pero uno de ellos dijo que eran invitados a una boda.

Lekeitio, hotel Emperatriz Zita
Lekeitio, hotel Emperatriz Zita (47kb)
Lekeitio, invitados a una boda
Lekeitio, invitados a una boda (28kb)

Tenía pendiente ir al faro de Santa Catalina, así que eso hice después. Me gustaron el lugar, las vistas, el ambiente tranquilo.
Uno se me quedó mirando y poco después empezó a hacer preguntas (qué ruta hacía, cuántos kilómetros, qué tal el tráfico para andar en bici...). El tío lo estaba liando. El porro, quiero decir. Me cayó bien. No sé si su buenrollismo era natural o consecuencia de algún otro porro anterior, pero bien por él. Al decirle que les iba a hacer una foto (estaba con otro), que se sentara mirando al mar, dijo que no le importaba que se le viera, así que quedó inmortalizado dando la cara, como los buenos.

Lekeitio, faro de Santa Catalina
Lekeitio, faro de Santa Catalina (30kb)
Lekeitio, mirador junto al faro de Santa Catalina
Lekeitio, mirador junto al faro de Santa Catalina (21kb)

Me quedé intrigado con un edificio que hay cerca del bar.
Por cierto, el faro alberga el Centro de Interpretación de la Técnica de la Navegación y parece que su visita (hay que concertar visita) vale la pena.

Lekeitio, edificio junto al faro de Santa Catalina
Lekeitio, edificio junto al faro de Santa Catalina (32kb)
Lekeitio, vistas desde cerca del faro de Santa Catalina
Lekeitio, vistas desde cerca del faro de Santa Catalina (28kb)

A ambos lados del puente de Isuntza, en la margen izquierda del Lea, hay restos de astilleros.

Lekeitio, depósito de Marierrota y antiguo astillero
Lekeitio, depósito de Marierrota y antiguo astillero (25kb)

Al otro lado del puente, tiré hacia la playa de Karraspio (en algún lugar pone que su verdadero nombre es Ondarzabal), hacia la que se estaba dirigiendo la gente para pasar la tarde.
Visto aquello y comprobado que no me había puesto de acuerdo con la marea para poder ir a la isla de Garraitz, subí hacia Mendexa.

Lekeitio, isla de Garraitz
Lekeitio, isla de Garraitz (20kb)
Mendexa, playa de Karraspio
Mendexa, playa de Karraspio (22kb)
Lekeitio desde cerca de Karraspio
Lekeitio desde cerca de Karraspio (23kb)
Puente de Isuntza y río Lea desde cerca de Karraspio
Puente de Isuntza y río Lea desde cerca de Karraspio (29kb)

Cuando vi la señal que indica la cercanía de la torre Leagi comprendí que me había dejado atrás un caserío que quería ver, pero no tenía ni idea de dónde había quedado el desvío.
Por de pronto, fui a ver la torre. En las inmediaciones, una señal alude a la inminente cuesta (abajo) que empieza en ese punto con un escalofriante y no menos espeluznante "26%" y un estremecedor y no menos sobrecogedor "800 m".
Me quedé con la mente en blanco.
(En la fantástica web de altimetrías se puede comprobar que ese ascenso a Leagi no es para tanto, pero la señal crea alarma social.)

Mendexa, torre de Leagi
Mendexa, torre de Leagi (32kb)
Mendexa, caseríos de Leagi
Mendexa, caseríos de Leagi (32kb)

Retrocedí y tuve suerte de encontrarme con uno que iba a pie y que me dijo dónde coger el desvío que me había saltado poco antes. Tras la consabida cuesta abajo y rampón posterior, se llega a un grupo de caseríos. Uno de ellos, Likoaerdikoa, además de ser el más antiguo del pueblo es el solar originario del linaje de la abuela materna de San Ignacio de Loiola.

Mendexa, caserío Likoaerdikoa
Mendexa, caserío Likoaerdikoa (45kb)

Del barrio principal del pueblo se va, según el plano que llevaba, a los caseríos Iturraspe y Agerre. Supuse cuál sería el desvío, pero pregunté. El interpelado repitió la pregunta en una casa y salió con la respuesta:

-Ahí, en ese desvío...
-¿El primero a la izquierda?
-Sí, de ahí para abajo.

Lo del "para abajo" quería decir exactamente eso, otro rampón a la vuelta.

Mendexa, barrio de Zelaia
Mendexa, barrio de Zelaia (22kb)

De Mendexa se baja enseguida a la carretera de la costa, que seguí en dirección Ondarroa.
Los eucaliptos se hacen notar aunque uno no vaya pendiente de qué especies son los árboles junto a los que pasa.

Carretera de Mendexa a Ondarroa
Carretera de Mendexa a Ondarroa (34kb)

En lugar de mirar un momento el plano, paré a un motero para preguntarle por el desvío a Asterrika. Habló de unos 5km y dijo que estaba señalizado, o eso creía.
Apareció algo antes y sí está indicado, pero han puesto la señal de tal forma que yendo en sentido Ondarroa es fácil pasar de largo sin verla.
Hala, para arriba.
El paisaje de la subida a Asterrika me gustó mucho. Lo mejor, la vista del barrio cuando ya se está cerca.

Subiendo a Asterrika
Subiendo a Asterrika (63kb)
Llegando a Asterrika
Llegando a Asterrika (29kb)
El mar desde Asterrika
El mar desde Asterrika (24kb)

Eso ya pertenece a Berriatua.
Al bajar, antes de entrar en el barrio principal del pueblo, Erribera, me dirigí a la torre Arantzibia (por lo visto, corresponde a Asterrika), casi en la frontera con Ondarroa. La torre está muy bien. Había gente paseando por el Camino Real.
Cerca de donde dejé la bici había tres gatos. Uno cambió de sitio pronto; otro, al cabo de un buen rato. Sólo uno permaneció en su puesto, valiente, impertérrito ante el extraño.

Berriatua, torre Arantzibia
Berriatua, torre Arantzibia (36kb)

Media vuelta y, por segunda vez, antes de entrar en el barrio de Erribera pasé por el polígono industrial de Olaso e inicié la última ascensión oficial del día, la que conduce a Magdalena o Maala. Sin altimetría y con la sensación de que lo iba a pasar mal. Se trata de una pista hormigonada que empieza dando confianzas y luego se enfada y llama al Hombre del Mazo. El hormigón está en bastante buen estado, salvo algún tramo rugoso.
Había leído que son 3km, pero al velocímetro le dio un vahído y marcaba cosas raras, alternando datos que parecían reales con otros fantasiosos. Total, que llegó un momento en que supuestamente había recorrido los 3 kilómetros apalabrados, pero no sólo no veía la cruz de Maala sino que la pendiente era prohibitiva. Protesté y eché pie a tierra para visibilizar mi enfado (no era el momento de andar subiendo rampas así, no sabía cuánto quedaba -por el problema mencionado-, me seguía molestando el golpe en la pantorrilla... y ya está).

Ese dato de los 3 km hasta Maala y muchas cosas más sobre Berriatua se cuentan en este artículo de este mismo año.

La cruz apareció al poco. Me senté junto a ella y me reconcilié con el mundo comiendo cacahuetes. Fui hasta 'Sarnapotzu', que queda muy cerca y tenía muchas ganas de conocer. Pañuelos y similares había bastantes, lo que me alegró, pero el agua brillaba por su ausencia.

Berriatua, cruz de Maala
Berriatua, cruz de Maala (33kb)
Berriatua, camino hacia Sarnapotzu
Berriatua, camino hacia Sarnapotzu (45kb)
Berriatua, Sarnapotzu
Berriatua, Sarnapotzu (46kb)

Vuelta a la cruz y, de nuevo a pie (aunque la pista continúa hasta ella), me acerqué a la ermita de la Magdalena, con amplias vistas por un lado y una piedra tallada (anda que no me costó encontrarla) representando a un individuo cabezón.

Berriatua, ermita de Magdalena, piedra labrada
Berriatua, ermita de Magdalena, piedra labrada (45kb)
Berriatua, vistas desde la ermita de Magdalena
Berriatua, vistas desde la ermita de Magdalena (26kb)
Berriatua, ermita de Magdalena
Berriatua, ermita de Magdalena (49kb)

Al recoger la bici vi que se me había ido casi una hora sólo entre Sarnapotzu y la ermita (y los cacahuetes, y el cambio de pilas, que se agotaron allí). Igual era que el cuentakilómetros había contagiado al reloj.
Se me podía haber ocurrido comprobar al bajar cuánta distancia hay, pero se me fue el santo al cielo.

De Maala a Berriatua
De Maala a Berriatua (43kb)

Como no hay dos sin tres, dejé otra vez esperando a Erribera para ver antes el caserío Lekoi Bekoa, uno de los 20 mencionados en un reportaje publicado a mediados de abril en El Correo y el penúltimo de los que me quedaban por ver de los 6 caseríos vizcaínos incluidos en la veintena.

Para encontrarlo contaba con un mapa casero bastante chapucero. Para asegurarme de que iba bien, pregunté a un pequeño grupo de mujeres que había en un cruce. Me mandaron subir una cuesta que hacía daño con sólo mirarla. Como mi super plano parecía decir otra cosa, intenté ganar tiempo, a ver si las convencía de que tenía que seguir por la carreterita llana por la que iba.
Que no, que no, todo para arriba.
Cualquiera les decía que no.
(Luego vi que tenían razón. Y el mapa también estaba bien. Era yo el que a esas alturas de la jornada ya no regía.)

Más por vergüenza que por otra cosa, aguanté sobre la bici hasta que supuse que me habrían perdido de vista y seguí a pie. Qué cuesta. Cierto que tenía que empujar la bici; tan cierto como que me apoyaba en ella descaradamente sin preocuparme por mantener la compostura.

El año pasado, unos cuantos se lo pasaron bastante bien viendo ese caserío, según cuenta aquí una de las que participó en la visita.
Como para no pasarlo bien, yendo como iban con un experto, el mismo que seleccionó los 20 caseríos para el reportaje de marras.

Berriatua, caserío Lekoi Bekoa
Berriatua, caserío Lekoi Bekoa (25kb)

Preparando la excursión, había previsto hábilmente subir a pie desde Lekoi Bekoa hasta el barrio de Merelludi, con lo que preveía ganar tiempo respecto a lo que me supondría hacerlo en bici desde Plazakola.
Saqué otro mapa cutre del bolsillo e interrogué a la señora del caserío para que me confirmara que el camino que había visto en el mapa existía. Lo afirmó, y otro tanto hizo su marido, que salió y se apuntó a la conversación.
Ya dijeron que seguramente estaría cerrada la casa de la cofradía, junto a la ermita medieval de San Antolín. La gracia de esa casa está en que en su interior hay una larga mesa de madera utilizada para juntas y que es de gran importancia etnográfica.

Dejé la bici y eché a andar hacia Merelludi.
Poco tardé en calentarme la cabeza. ¿Qué hacía a las 20h subiendo por un sendero de la Bizkaia profunda a un barrio en el que probablemente no iba a ver lo que me llevaba a él?
Menos mal que alcancé la carretera en breves minutos y ya no había lugar para una retirada honrosa.

El entorno de la ermita, muy pacífico; su interior, imposible verlo; al lado, unas escaleras de madera que mencionó la señora de Lekoi Bekoa y que suben a la casa de la cofradía.
Efectivamente, la rústica puerta estaba cerrada. Me puse a buscar alguna rendija, algún agujero, lo que fuera, a ver si podía ver la mesa.
Tuve suerte, había agujero y hubo foto. Ese lugar, el de las juntas, tiene el suelo de madera y debajo aguarda el vacío.
Bajé bastante contento por lo de la mesa, aunque no veía bien el suelo en algunos lugares más sombríos.

Berriatua, barrio Merelludi, casa de la cofradía, mesa de juntas
Berriatua, barrio Merelludi, casa de la cofradía, mesa de juntas (22kb)
Berriatua, barrio Merelludi, casa de la cofradía
Berriatua, barrio Merelludi, casa de la cofradía (28kb)
Berriatua, vistas desde el barrio Merelludi
Berriatua, vistas desde el barrio Merelludi (18kb)
Berriatua, del barrio Merelludi a Lekoi Bekoa
Berriatua, del barrio Merelludi a Lekoi Bekoa (38kb)

En Erribera sólo pretendía ver la iglesia y Etxe Pintxu; la primera porque tiene categoría de monumento y la segunda por unas pinturas al fresco que muestra en su fachada y que son de lo más curiosas.

Berriatua, Etxe Pintxu
Berriatua, Etxe Pintxu (29kb)
Berriatua, Etxe Pintxu
Berriatua, Etxe Pintxu (31kb)
Berriatua, Etxe Pintxu
Berriatua, Etxe Pintxu (29kb)

En los pueblos de esa comarca hay mucha afición a la pelota, en particular a la modalidad de cesta punta, la más espectacular; pero también han salido, concretamente de Berriatua, futbolistas de Primera División como Xabi Irureta (portero del Eibar) o Ion Ansotegi (defensa de la Real Sociedad), además de Jagoba Arrasate (ex entrenador de la Real Sociedad). Para un pueblo no está mal.

Dejé para mejor ocasión el palacio de Andonaegi, salí de Berriatua y paré en Plazakola, ya en Markina. La cámara protestaba por la escasez de luz.

Markina, barrio de Plazakola, Torretxu
Markina, barrio de Plazakola, Torretxu (40kb)
Markina, barrio de Plazakola, palacio Urrixate
Markina, barrio de Plazakola, palacio Urrixate (35kb)

Descarté entrar en los barrios que me faltaban, así como una visita en condiciones a Markina. Es la segunda vez consecutiva que el recorrido por sus calles se queda en agua de borrajas. La próxima vez lo arreglaré.

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