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Aulesti - Nabarniz - Kortezubi - Ibarrangelua - Elantxobe - Ea - Lekeitio - Aulesti
22-07-2015
(mapa)
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Excursión pasada por agua.

Cuando salí de Aulesti caía un sirimiri ligero, soportable.
Como en ese pueblo a nadie se le ha ocurrido poner una señal que indique por dónde se va a Nabarniz, di alguna vuelta hasta que pregunté.

Aulesti desde la subida a Narea
Aulesti desde la subida a Narea (20kb)

La primera noticia que tuve de esa subida fue por este artículo de El Correo. Quitándole al texto la abundante dosis de sensacionalismo que contiene, quedan las rampas puras y duras, bien reflejadas en la altimetría, aunque me pareció que no están bien ubicados en ella los núcleos de población.

Al comienzo, un letrero indicaba "Garaiko garaia". Ya vería de qué se trataba cuando llegara a ello.

Subí dignamente hasta Lekerika, donde paré para ver un par de caseríos, preguntar por un hórreo (derruido) y por lo del letrero visto en Aulesti, para saber por dónde quedaba: eso está en Narea. Qué bien, así tengo que volver a subir otro día hasta dicho barrio.
Si ponen un letrerito abajo, ¿no sería mucho pedir...?
En fin, que seguía el sirimiri.

Nabarniz, Lekerika, caserío Lekerikaldekoa
Nabarniz, Lekerika, caserío Lekerikaldekoa (29kb)
Nabarniz, barrio de Merika
Nabarniz, barrio de Merika (18kb)

Cuando llegué al núcleo principal de Nabarniz me enteré de que unos caseríos por los que había pasado poco antes son los que forman el barrio de Merika.
Taza y media.
Media vuelta (era poca distancia) para ver otro par de caseríos.

Nabarniz me trae recuerdos del año de la polka.
Ni se me ocurrió preguntar por dónde se va al castro de Arrola. No era el día.

Nabarniz
Nabarniz (24kb)
Nabarniz desde el barrio de Uribarri
Nabarniz desde el barrio de Uribarri (19kb)

Como el municipio tiene barrios por aquí y por allá, el hórreo de Goikoetxe lo levantaron en el de Uribarri, y el de Ibarguen lo construyeron en el de Okazurieta.
El primero lo encontré (si era lo que vi) tras algunas dudas.
Buscando el de Ibarguen no había a quien preguntar (el sirimiri...). Me fié del mapa que llevaba y acabé acertando. Por allí andaba un baserritarra recogiendo hierba mientras su nieto controlaba el tema armado con un arco rudimentario. Se ve que es un forofo de las películas del Oeste que EiTB lleva emitiendo desde tiempo inmemorial y que seguirá incluyendo en su programación por los siglos de los siglos.

Nabarniz, hórreo de Ibarguen
Nabarniz, hórreo de Ibarguen (31kb)
Nabarniz, baserritarra
Nabarniz, baserritarra (37kb)

Dejé Nabarniz para parar pronto, en cuanto llegué al desvío que conduce a Oma. Tenía que ser aquel, pero ni lo reconocía ni hay indicación alguna. Esperé hasta que pasó un coche y lo confirmó.

Según bajaba arreció la lluvia. Si se hubiera tratado de otro lugar creo que me habría quedado mal recuerdo, pero Oma es especial.

De Nabarniz a Oma
De Nabarniz a Oma (44kb)

Alguien ha tenido la feliz idea (dicho en sentido literal) de acondicionar el antiguo acceso desde el valle al bosque pintado por Ibarrola, lo que permite que los visitantes puedan ver el bosque y luego recorrer el valle (o viceversa) para regresar por Basondo al aparcamiento al pie de las cuevas de Santimamiñe.

Oma, caserío Zierre
Oma, caserío Zierre (29kb)
Oma, caserío Andikoetxe
Oma, caserío Andikoetxe (32kb)

Me acerqué hasta las ruinas del molino y sumidero de Bolinzulo.

Oma, molino de Bolinzulo
Oma, molino de Bolinzulo (54kb)

A la lluvia se le sumó la pérdida del bolígrafo. Seguramente se me cayó al sacar la cámara de fotos.
En protesta por la pérdida del boli, el cuentakilómetros se declaró en huelga y el estómago, en rebeldía.
Un poema.

Habría acogido con agrado un cese de hostilidades, por lo menos para secarme, pero que si quieres arroz, Catalina.

Cuando se está a punto de perder de vista Oma hay que aprovechar que la carretera sube como loca durante unos metros para disfrutar del valle desde esa pequeña altura.

Hasta la próxima.

Dejando atrás Oma
Dejando atrás Oma (16kb)

Otro rampón conduce al caserío Lezika, que alberga el bar. Antes, al pie del rampón, un caserío propiedad de José Luis Pradera, que fue Diputado General de Bizkaia.

Basondo, caserío Lezika
Basondo, caserío Lezika (37kb)

Bajando a Terlegiz, una foto a la tejera que hay a escasos metros de lo que fue originalmente un balneario.

Kortezubi, antiguo balneario
Kortezubi, antiguo balneario (35kb)

Después aparece el asador Marko, propiedad de quien le da nombre, ex alcalde de Kortezubi y que dio que hablar con sus ocurrencias mientras ejerció el cargo.

Amainó (por fin), el cuentakilómetros volvió a funcionar tras secar los contactos, el estómago lo había pacificado en los aseos de Santimamiñe y la simpática bibliotecaria de Kortezubi me proveyó de un bolígrafo. ¿Qué más se puede pedir?

Kortezubi, iglesia y ayuntamiento
Kortezubi, iglesia y ayuntamiento (24kb)

Delante de esa biblioteca tenían entretenidos a unos chavalillos pintando algo así como un mural. Un chico que me vio interesarme por lo que hacían me mostró en su móvil fotos de los trabajos que habían hecho los días anteriores. Se ve que se lo pasaban bien.

Kortezubi, niños pintando
Kortezubi, niños pintando (30kb)

En Gautegiz Arteaga hay que tener un poco de cuidado mientras se recorre la estrecha carretera que atraviesa el pueblo. Otra cosa que hay que hacer es ir a ver su castillo. Fue de Eugenia de Montijo, personaje que me resulta muy interesante.
Hace décadas, aquello estaba abandonado. Hoy funciona como hotel de 4 estrellas, integrado en la red "Relais châteaux".

Gautegiz Arteaga, casa
Gautegiz Arteaga, casa (33kb)
Gautegiz Arteaga, castillo
Gautegiz Arteaga, castillo (22kb)
Gautegiz Arteaga, castillo y Ereñozar
Gautegiz Arteaga, castillo y Ereñozar (16kb)

Al lado, un letrero orienta al que busca el caserío Ozollo, siguiente objetivo. Según iba hacia allá, el paisaje parecía más propio de un monte que de un lugar a escasos metros sobre el nivel del mar.
El caserío me pareció una chulada. Está dedicado al turismo rural. Una señora mayor, francesa, que se asomó a la ventana, se mostró toda encantada de estar en él. Natural.

Gautegiz Arteaga, caserío Ozollo
Gautegiz Arteaga, caserío Ozollo (46kb)
Gautegiz Arteaga, caserío Ozollo, porche
Gautegiz Arteaga, caserío Ozollo, porche (33kb)
Gautegiz Arteaga
Gautegiz Arteaga (19kb)
Gautegiz Arteaga, pista al barrio de Ozollo
Gautegiz Arteaga, pista al barrio de Ozollo (14kb)
Dejando atrás el castillo de Gautegiz Arteaga
Dejando atrás el castillo de Gautegiz Arteaga (23kb)

Pregunté en Isla Bekoa por la ermita de San Lorenzo y me dijeron que el acceso me lo había dejado atrás. Estuve por retroceder, pero la hora iba avanzando y ya encontraría otra ocasión.

Gautegiz Arteaga, barrio de Isla Bekoa
Gautegiz Arteaga, barrio de Isla Bekoa (31kb)

También pregunté por el molino de mareas de Ozollo, supuestamente más adelante, pero nadie sabía.

(Luego comprobé que en la serie documental "Rutas por Euskal-Herria" aparecen tanto la ermita como el molino, y que quedan cerca la una del otro. Pues otro día tendrá que ser)

A la sensación de frustración provocada por esas dos búsquedas fallidas se sumó mi amigo el sirimiri, que reapareció para cuando llegué a la playa de Laida.
¿No es en esos sitios, en las playas, donde suele haber mujeres tomando el sol, gente paseando por la orilla, chicas en bikini y niños jugando con la arena? Pues allí no había nadie, ni el apuntador. La gente estaba abrigada y a cubierto.

Ría de Mundaka, marisma
Ría de Mundaka, marisma (19kb)
Kanala, bar
Kanala, bar (26kb)
Ría de Mundaka, ensenada de Arketas
Ría de Mundaka, ensenada de Arketas (18kb)
Ibarrangelu, playa de Laida
Ibarrangelu, playa de Laida (17kb)

En Laga al menos había unos pocos surferos.

Ibarrangelu, de la playa de Laida a la de Laga
Ibarrangelu, de la playa de Laida a la de Laga (14kb)
Ibarrangelu, cabo de Ogoño y playa de Laga
Ibarrangelu, cabo de Ogoño y playa de Laga (15kb)

Sirimiri adelante, llegué a Ibarrangelu. Estaban en fiestas, como evidenciaba la vestimenta azul marino del personal, que se dedicaba a comer y a beber en varios locales, aunque unos cuantos (bastantes, más bien) bajaban hacia Elantxobe. En una bifurcación previa a este último pueblo hay que elegir entre llegar a su parte alta (ayuntamiento, iglesia, etc.) o a la baja (el puerto). Elegí la primera.
Según me acercaba a las primeras casas, me pareció percibir un rumor sordo procedente del puerto.
Para cuando paré junto a la parada del autobús el rumor había ido creciendo de forma intrigante. Allí pasaba algo.

Me asomé y los vi. Abajo, en el puerto, estaban todos. Una compacta masa de azul arrantzale apalancada en los muelles.
Horror y pavor. ¿Qué era aquello?

Elantxobe
Elantxobe (23kb)

Lo que pasaba era tan simple como que estaban en el día grande de las fiestas de Elantxobe y que dichas fiestas no eran otras que las famosas Madalenas.
Acabáramos.
¿Quién no ha oído hablar de las Madalenas? Todo quisqui sabe de qué se trata, pero un servidor no recordaba que eso gira en torno al 22 de julio. Ya no se me olvida.
De hecho, la fiesta engloba también a Bermeo y a Mundaka, y de rebote a Ibarrangelu, donde se habían refugiado para recuperar fuerzas antes de volver a la carga los fiesteros que había visto antes.

En estos artículos se cuenta de qué va la cosa:
www.diariovasco.com
elpais.com
espanafascinante.com

El panorama sugería una retirada a tiempo, pero no me dio la gana de quedarme sin la visita que tenía prevista. Así, fui bajando por el paseo Talaia. Los fiesteros iban en aumento, como si se reprodujeran incesantemente. Seguí adelante temerariamente.

Elantxobe, bajando al puerto por el paseo Talaia
Elantxobe, bajando al puerto por el paseo Talaia (32kb)

Había un grupo grande a cierta distancia de la turba principal, entre unas casas. Pregunté a unos nativos: "es que allí hay un bar".

Elantxobe, aglomeración ante un bar
Elantxobe, aglomeración ante un bar (23kb)

Abajo era como si un par de docenas de institutos hubieran sacado simultáneamente al recreo a sus respectivas muchachadas. Si alguien recorre los pueblos de los alrededores ese día y se extraña de no ver jóvenes (adolescentes, sobre todo), que vaya allí y los encontrará a todos.
Obviamente, como se trataba de estar de fiesta, se habían quitado de la mano el móvil.
Lógicamente, su puesto lo había ocupado de inmediato un vaso XXL de bebercio. Antes, bajando hacia el puerto, había visto a unas menores de edad preparando el brebaje en la calle. Mientras una añadía el alcohol al refresco, otra la asesoraba con datos técnicos: "un tercio, hay que echar un tercio".

Elantxobe, gente de fiesta en el puerto
Elantxobe, gente de fiesta en el puerto (31kb)

Los levantadores de vidrio se caracterizan, entre otras cosas, por hacer gala de una desenvoltura, espontaneidad, extroversión y simpatía que podrían parecer casi innatas. La presencia de un globero entre ellos despertó su imaginación hasta límites insospechados, bautizándome sucesivamente como Chiappucci, Cadel Evans, Contador o Indurain.
Otra habilidad que identifica al buen soplador de vidrio es su reconocida capacidad para considerar casi cualquier lugar como apto para orinar en él, cosa que hace con frecuencia.
El puerto de Elantxobe parecía un gigantesco orinal.
Como las chicas aún encuentran dificultades para lograr la plena igualdad en ese tema, algunas componían estampas de alto contenido poético, como la de una chavala que trataba de cubrir a una compañera con una chaqueta, en una imagen que se asemejaba a la de una vaquilla a punto de embestir a la torera.
Todo muy edificante.

La megafonía emitía a todo volumen "Bailando", de Enrique Iglesias, aunque lo que es bailar no bailaba nadie. Simplemente, estaban.

Llegué sano y salvo al dique, en el que recordé cierta tarde-noche de tiempos pretéritos, volví a atravesar la marabunta y subí por la Kale Nagusia jaleado por alguno que me echaba en cara que no subiera por ahí con la bici.

Elantxobe, dique
Elantxobe, dique (15kb)
Elantxobe desde el puerto
Elantxobe desde el puerto (34kb)
Elantxobe, kale Nagusia
Elantxobe, kale Nagusia (29kb)
Elantxobe, calle
Elantxobe, calle (31kb)
Elantxobe, escaleras
Elantxobe, escaleras (26kb)
Elantxobe, calle
Elantxobe, calle (33kb)

Tras haber vivido una experiencia de esas que imprimen carácter, dejé Elantxobe, me crucé con el autobús, se me encendió la bombilla y volví a toda prisa para presenciar la maniobra de giro del vehículo.
En una pequeña plaza hay una plataforma circular, el autobús se sitúa sobre ella, bajan tropecientos fiesteros, el conductor hace lo propio, comprueba (si es el caso, como lo era -y mucho- aquel día) si hay algún bolinga en las cercanías, acciona un mando a distancia y, oh maravilla, el mundo permanece quieto mientras el autobús gira.

Elantxobe, base giratoria para el autobús
Elantxobe, base giratoria para el autobús (35kb)
Dejando atrás Ibarrangelu
Dejando atrás Ibarrangelu (20kb)

No estaba el día para jugar a los montañeros, así que dejé para otra vez el paseo hasta el monte Ogoño y las vistas desde su acantilado.
El sirimiri había vuelto, aclaro.
Con fuerza, añado.
Es por ello que la llegada a Natxitua, barrio de Ea, me pareció un buen lugar para pinchar.
No sé cuál fue la causa, pero sí que provocó un agujero anormal en la cubierta.
La reparación me dejó las manos como si las hubiera metido en un saco de carbón. Pinchar en un día de lluvia no es una buena idea.
Al rato, aprovechando una parada, las restregué en la hierba húmeda y reaparecieron las palmas.

A falta de gente a la que preguntar, me apañé muy bien con el plano que llevaba para localizar una serie de caseríos en el barrio de Angelutxu. En uno de ellos, que no parecía de gran interés, un hombre me hizo la pregunta del día:

-¿De dónde es? ¿De qué nación es usted? -parte del mérito seguramente lo tenía su probable dificultad para expresarse en castellano.

En otro, Bidarte, andaban rondando tábanos.

Natxitua, Angelutxu, caserío Anduitzatzekoa
Natxitua, Angelutxu, caserío Anduitzatzekoa (27kb)
Natxitua
Natxitua (19kb)

El chico de Turismo de Ea (¿habrá algún pueblo cuyo nombre sea más corto?) situó rápidamente en un mapa un caserío que en la página web del pueblo figura como Aiua. Ellos lo conocen por ese nombre, aunque el oficial es Alloa (Alloagoikoetxea). De todas formas, quedaba a desmano y, además, dijo que está caído en parte.

Dejé la bici y recorrí el pueblo sin prisa. Me gustó mucho, más de como lo recordaba. Fui hasta Beletxe y continué por el sendero de la atalaya.

Ea, acceso a una casa
Ea, acceso a una casa (32kb)
Ea, kale Nagusia
Ea, kale Nagusia (39kb)
Ea, ría
Ea, ría (31kb)
Ea, ría
Ea, ría (35kb)
Ea, camino de la atalaya, vistas
Ea, camino de la atalaya, vistas (23kb)
Ea, atalaya
Ea, atalaya (18kb)
Ea, volviendo de la atalaya
Ea, volviendo de la atalaya (45kb)
Ea, volviendo de la atalaya, banco
Ea, volviendo de la atalaya, banco (40kb)
Ea, Beletxe
Ea, Beletxe (28kb)
Ea, puente
Ea, puente (36kb)
Ea, puente viejo
Ea, puente viejo (30kb)
Ea, junto al puente viejo
Ea, junto al puente viejo (31kb)

Terminada la visita, subí al barrio de Bedaroa, todavía en el municipio de Ea.
Interpreté mal una señal y me fui por donde no era hasta que otra señal, en este caso de camino cortado, me hizo entrever la posibilidad de que había metido la pata.
En todo caso, ese tramo me gustó y no perdí mucho tiempo.

Ea, Bedaroa
Ea, Bedaroa (37kb)
Ea, barrio de Bedaroa
Ea, barrio de Bedaroa (20kb)

Otro par de caseríos localizados gracias al mapa en el barrio de Mendiola y a continuar hacia Ispaster, donde paré para hacer alguna foto rápida, pues no me había documentado respecto a lo que hay para ver.

Ea, barrio de Mendiola, caserío Mendiolatzekoa
Ea, barrio de Mendiola, caserío Mendiolatzekoa (33kb)
Ispaster, fuente y ayuntamiento
Ispaster, fuente y ayuntamiento (42kb)
Ispaster, Villa Dolores
Ispaster, Villa Dolores (24kb)
De Ispaster a Lekeitio, vistas
De Ispaster a Lekeitio, vistas (15kb)

Bajé a Lekeitio, en cuya rotonda de acceso me llevé un pequeño susto gracias a que el agua había ido haciendo su trabajo en los frenos durante el día.
Dejé la bici en un lugar céntrico, saqué la lista y el mapa y eché a andar.
Una de las primeras cosas que vi me gustó un montón: el romántico jardín que rodea el palacio Abaroa. Andaba una brigada de jardineros trajinando entre los arbustos.

Lekeitio, palacio Abaroa
Lekeitio, palacio Abaroa (30kb)
Lekeitio, parque del palacio Abaroa
Lekeitio, parque del palacio Abaroa (41kb)
Lekeitio, calle Arranegi
Lekeitio, calle Arranegi (32kb)
Lekeitio, calle Atxabal
Lekeitio, calle Atxabal (35kb)
Lekeitio, Upaetxea
Lekeitio, Upaetxea (36kb)
Lekeitio, plazuela de Arranegi
Lekeitio, plazuela de Arranegi (30kb)
Lekeitio, antigua sede de la cofradía
Lekeitio, antigua sede de la cofradía (30kb)
Lekeitio, torre Leniz
Lekeitio, torre Leniz (30kb)
Lekeitio, calle Arranegi
Lekeitio, calle Arranegi (30kb)
Lekeitio, casa de la calle Ezpeleta
Lekeitio, casa de la calle Ezpeleta (30kb)
Lekeitio, palacete
Lekeitio, palacete (19kb)

Calle Arranegi adelante, con sus torres, casas blasonadas y plazuela, fui aproximándome a la ermita de San Juan.
Andaba gente mirando al mar, varios vehículos de EiTB, una trainera asomó por una esquina...

Se disputaba el Campeonato de Euskadi de traineras. Mira por dónde. Y estaba a punto de darse la salida a la tanda de honor. Para que veas qué oportunismo.
Seguro que en la tele se vio mejor la regata, por supuesto; pero el contexto, las aficiones animando a sus muchachos, el sirimiri, la mar agitada, etc. le daba a la competición una espectacularidad que no tenía precio. En particular, cuando tras el segundo largo (tenían que ir, volver, ir y volver) efectuaron la ciaboga, a toda velocidad, aquello tuvo algo de épico, nada que ver con una regata con la mar en calma y día soleado.

Lekeitio, unidad móvil de EiTB
Lekeitio, unidad móvil de EiTB (23kb)
Lekeitio, Campeonato de Euskadi de traineras, salida
Lekeitio, Campeonato de Euskadi de traineras, salida (16kb)
Lekeitio, público siguiendo la regata de traineras
Lekeitio, público siguiendo la regata de traineras (21kb)
Lekeitio, isla de Garraitz
Lekeitio, isla de Garraitz (26kb)

No vi el final porque esos 10 minutos de espera me iban a complicar (aún más) la vida de cara a terminar la excursión con luz.
Luego me enteré de que había ganado Urdaibai (de Bermeo); segunda, Hondarribia; tercera, Orio.

Lekeitio, puerto
Lekeitio, puerto (20kb)

En las cercanías del ayuntamiento había un ambientillo arraunlari genial, con unas tripulaciones trasladando la trainera hasta el remolque de turno y otras escuchando la charla del patrón, como la de los chicos de San Juan, por un lado, y la de las chicas (también de San Juan), por otro.

Lekeitio, el patrón de San Juan con sus hombres
Lekeitio, el patrón de San Juan con sus hombres (26kb)

Pregunté a dos remeras de Orio qué habían hecho: "segundas". Parecían unas crías.

La iglesia estaba abierta porque estaban celebrando misa. Aproveché para entrar un momento y ver el retablo, el tercero de España en tamaño. Es enorme, ciertamente.
En el pórtico había una tropa de padres, madres y pitufos jugando.

Al salir, el sirimiri se había intensificado. Ya me daba igual, más caía en Oma.

Lekeitio, casas de la plaza de la Independencia
Lekeitio, casas de la plaza de la Independencia (37kb)
Lekeitio, plaza de la Independencia
Lekeitio, plaza de la Independencia (28kb)

Me agobié algo porque la hora iba avanzando y me faltaban unas cuantas cosas por ver, y eso que había dejado para otro día el faro de Santa Catalina; la visita a la isla ya estaba descartada por la pleamar.
Torres, palacios, casas varias... poco a poco fui viendo todo, recogí la bici y fui al molino de mareas de Marierrota, previa parada a la altura del lagar de txakolí Sosoaga, el más antiguo del País Vasco.
Lo del molino, al otro lado del puente de Isuntza, tiene truco. Cuando los de la serie "Rutas por Euskal-Herria" lo grabaron estaba en ruinas. Ahora, reconstruido, parece otra cosa.

Lekeitio, casa de la calle Gerrikabeitia
Lekeitio, casa de la calle Gerrikabeitia (32kb)
Lekeitio, palacio Uriarte
Lekeitio, palacio Uriarte (29kb)
Lekeitio, calle Dendari
Lekeitio, calle Dendari (33kb)
Lekeitio, antigua Escuela de Náutica
Lekeitio, antigua Escuela de Náutica (26kb)
Ispaster, molino de mareas Marierrota
Ispaster, molino de mareas Marierrota (23kb)

Volviendo al centro, apareció por una bocacalle un todoterreno... que tiraba de la trainera de Orio Txiki. Qué susto. Me dio tiempo a frenar.

Tras enfilar la carretera de vuelta a Aulesti, me llevé una desilusión al no poder ver de cerca el palacio Zubieta, que me entusiasmó al verlo en "Euskal-Herria, la mirada mágica". Situado en territorio de Ispaster, está considerado el palacio más bello de Bizkaia. Me contenté con verlo a lo lejos desde más adelante.

Lekeitio, palacio Zubieta
Lekeitio, palacio Zubieta (23kb)

En esos kilómetros hay unas cuantas cosas para ver, pero ni me había informado suficientemente ni tenía tiempo para entretenerme.
Además de que el cielo cubierto contribuía a que oscureciera antes, el sirimiri, que se había sentado un momento a descansar, volvió para quedarse hasta el final, con lo que, al menos en ese sentido, quedó una excursión capicúa.
Con esta simpatiquísima anécdota podía quedar cerrada la excursión, pero había dejado para ver en Aulesti una casa torre. Está en el casco urbano.
Como los ciudadanos del Señorío de Bizkaia son como son, no hay quien les entienda con su euskera. Al hombre de esa casa no le entendí ni papa, salvo que su madre nació allí y poco más.

Aulesti, iglesia y palacio Aldekoa
Aulesti, iglesia y palacio Aldekoa (21kb)
Aulesti, torre de Aulestia
Aulesti, torre de Aulestia (26kb)
Aulesti desde la torre
Aulesti desde la torre (23kb)

De haber vuelto antes, habría subido a la ermita de Santa Eufemia, entre Aulesti y Markina. También esto, para otro día.

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