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Abadiño - Berriz - Garai - Munitibar - Arratzu - Mendata - Abadiño
14-07-2015
(mapa)
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Empecé la jornada rematando un par de cosas que me quedaron pendientes en la salida anterior.
La primera fue visitar los caseríos Isuntza Goikoa e Isuntza Behekoa.

Junto a la BI-633, al lado de donde se coge el desvío hacia el primero de ellos, hay un panel que informa de sus características.
Puede que cuando pusieron el panel la vegetación permitiera verlo (ya no) desde allí mismo, pero me temo que casi nadie que haya pasado por ahí en coche se habrá fijado en su existencia (la del panel), y si alguno lo ha hecho no se le habrá ocurrido parar a ver qué pone. Igual haría mejor función en las cercanías del propio caserío, que, por otra parte, merece la visita. No sé si estará habitado. El que sí lo está es su tocayo Behekoa. El chaval que estaba trasteando en su moto dio una voz para que saliera el abuelo (la abuela aprovechó la coyuntura para sumarse a la tertulia) y le comentara al visitante que no es fácil mantener un edificio así.

Berriz, caserío Isuntza Goikoa, ventana
Berriz, caserío Isuntza Goikoa, ventana (41kb)
Berriz, caserío Isuntza Goikoa
Berriz, caserío Isuntza Goikoa (33kb)
Berriz, caserío Isuntza Behekoa
Berriz, caserío Isuntza Behekoa (34kb)

Lo siguiente era llegar a la casa torre Arria. De los dos itinerarios que había mirado el que me pareció más sencillo es el que arranca en Gerediaga y no tiene más misterio que seguir por la derecha al llegar a Bidekurutzeta. Como llegué a dicho cruce antes de lo esperado casi me lo paso de largo. Menos mal que había un pequeño mapa de situación y paré a mirarlo. De allí se baja fuerte y se retoma la subida, primero suave, al final con más pendiente, hasta que se llega a Arria, una de esas casas torre que no aparentan serlo o haberlo sido.

Berriz, hacia el barrio de Sarria
Berriz, hacia el barrio de Sarria (50kb)
Berriz, hacia el barrio de Sarria
Berriz, hacia el barrio de Sarria (24kb)
Berriz, barrio de Sarria, casa fuerte de Arria
Berriz, barrio de Sarria, casa fuerte de Arria (32kb)

Una mujer joven con su pitufita dijo que aquello lo tienen "dejado de la mano de Dios". Es que Arria pertenece a Berriz, y Berriz ocupa la extensión que ocupa y tiene los barrios que tiene, y Arria queda en un extremo del municipio, a escasos metros de Garai, y pasa lo que pasa.

A todo esto, como después pretendía subir al monte Oiz, fui tomando conciencia de que, aproximándome por donde lo estaba haciendo, estaba abriendo nada más y nada menos que una nueva vía de acceso a dicho monte. Una gran responsabilidad recaía sobre mis hombros.

Otro poco de subida y me planté en Garai, con un núcleo urbano de pocas casas (salvo las que se ve que son modernas), pero de buen ver.

Garai, caseríos
Garai, caseríos (31kb)
Garai, ayuntamiento
Garai, ayuntamiento (35kb)
Garai, palacio de Garaigoitia
Garai, palacio de Garaigoitia (37kb)

Tardé en encontrar a quien preguntar por la encina de Etxeita. Las primeras indicaciones me las dio uno que andaba de obras en su casa. Me mandó para arriba hasta un cruce, donde tenía que coger un desvío... Pareció dudar y me soltó un "no la vas a encontrar" que me convenció de que la encina está perdida por el monte.

Llegué al cruce de marras, desde el que también se va a Momoitio, e interrogué a un par de hombres mayores. Me señalaron el desvío hacia la encina, cuesta abajo para mi sorpresa, y añadieron que quedaba cerca. La pista baja fuerte hasta un par de caseríos. En el primero de ellos pregunté a una mujer mayor y me señaló la encina, un poco más abajo.

Así como su congénere de El Campillar (en la Rioja Alavesa) es airosa, abierta y expansiva, esta otra, también catalogada como árbol singular, es compacta, reservada, reconcentrada. Se asemeja a una enorme seta, pero también parece más pequeña de lo que realmente es hasta que uno se mete debajo. Tiene más de 19 metros de diámetro.

Dejando atrás el barrio principal de Garai
Dejando atrás el barrio principal de Garai (23kb)
Garai, encina de Etxeita
Garai, encina de Etxeita (36kb)
Garai, caserío Etxeita
Garai, caserío Etxeita (36kb)

Tras la satisfacción de haberla encontrado, tocaba volver al cruce anterior, empezando por superar un rampón que sube del caserío Etxeita al de la mujer a la que había preguntado. No hay dolor. Cuando uno está abriendo una nueva vía hay que darlo todo.

Y a seguir subiendo desde ese otro caserío hasta el cruce. En ello estaba cuando me encontré con uno de los dos hombres mayores a los que había preguntado antes. Resultó ser (eso deduje) el marido de la señora que me había señalado la encina a distancia. Majo hombre.

Antes de continuar hacia el Oiz, me acerqué a San Juan de Momoitio, lugar que tenía bastante interés por conocer.
Cogí agua, comí algo, vi las lápidas y estelas que menciona el comentario (de recomendable lectura) de la altimetría del monte Oiz y disfruté de la paz del lugar y de sus vistas. Había varios individuos sentados a la sombra, leyendo pacíficamente. Un placer.

Garai, ermita de San Juan de Momoitio
Garai, ermita de San Juan de Momoitio (50kb)
Garai, vistas desde la ermita de San Juan de Momoitio
Garai, vistas desde la ermita de San Juan de Momoitio (23kb)
Garai, San Juan de Momoitio, estela
Garai, San Juan de Momoitio, estela (51kb)
Garai, ermita de San Juan de Momoitio, estelas
Garai, ermita de San Juan de Momoitio, estelas (54kb)

A partir de allí, una vez declarada abierta la nueva vía, seguí el itinerario de la altimetría de esa vertiente, volviendo al cruce de antes para seguir por Duña, etc.

La parte sombreada de ascenso al Oiz me gustó. La que queda a pleno sol, no tanto; pero no hacía mucho calor, así que no me quejé.
A punto estuve de seguir innovando cuando llegué a una bifurcación en la que coincidió que venía un todoterreno por detrás que siguió por la derecha. No había anotado nada en el papel que llevaba en el manillar y me quedé un rato quieto parado. De haber seguido por la derecha habría abierto una nueva vía... de agua y habría encallado y naufragado en algún remoto punto del parque eólico.

El panorama de los dos kilómetros finales, a partir del desvío definitivo que se coge junto a la ermita, es bastante escénico, ciertamente. El ver a los animales buscando refugio a la sombra daba la impresión de que hacía más calor del que realmente hacía.
El pelma del tábano se podía haber quedado en casa.

Poco a poco, fui subiendo y llegué hasta la primera antena, eché pie a tierra en cuanto se acabó el asfalto y caminé hasta el buzón y el vértice geodésico.
Amplias vistas por aquí y por allá. No estaba despejado del todo, pero sí lo suficiente.

Oiz, vistas
Oiz, vistas (22kb)
Oiz, vistas
Oiz, vistas (18kb)
Oiz, vistas
Oiz, vistas (23kb)

Bajé a ratos a pie, pero me tragué sobre la bici un tramo de hormigón cuarteado y con pendiente bastante fuerte. Qué forma de botar, muy desagradable.

Al enlazar con la BI-3231 no recordaba si el Balcón de Bizkaia queda a la derecha o a la izquierda. Tiré a la derecha, por si había suerte. No, queda a la izquierda, en dirección a Urrutxua, pero ya no retrocedí.

Munitibar, caserío de Ganbe
Munitibar, caserío de Ganbe (23kb)

Cogí agua en Munitibar, en una plaza que hay entre la iglesia, el ayuntamiento y el frontón, y puse rumbo a Arratzu. Antes de llegar, bajando Astorkigana, me llamó la atención un edificio junto a la carretera. Ponía "Escuela de barriada de Vizcaya". Se ve que era de los tiempos en que casi todos los caseríos estaban habitados y contaban con niños.

Munitibar, árbol, fuente e iglesia
Munitibar, árbol, fuente e iglesia (42kb)
Munitibar, balcón con flores
Munitibar, balcón con flores (31kb)
De Munitibar a Arratzu, Escuela de barriada de Vizcaya
De Munitibar a Arratzu, Escuela de barriada de Vizcaya (55kb)

En Arratzu seguía haciendo calor, claro. Había peregrinos en tránsito. Revisité el puente de Artzubi, en un bonito lugar.
Al preguntarle a una mujer por Dolaretxe la pintó un poco lejos. Ella vive en la casa cural, frente a la iglesia.

Arratzu, casa cural
Arratzu, casa cural (46kb)
Arratzu, hacia Artzubi
Arratzu, hacia Artzubi (62kb)
Arratzu, Artzubi
Arratzu, Artzubi (59kb)

Pasado el núcleo en el que se encuentra el ayuntamiento, le pregunté lo de Dolaretxe a un chico que estaba desbrozando junto a la carretera. Todo sonriente, me mandó a Belendiz. De camino a dicho barrio, me crucé con varios peregrinos más, orientales.
Por fin, Belendiz y la casa Dolaretxe. Se trata de una "casa de labranza construida sobre la antigua torre banderiza de Belendiz a principios del siglo XVI".
También allí hay una casa que funcionó como "Escuela de Barriada de Vizcaya".
Luego vi en un mapa que aquello está a las puertas de Gernika.

Arratzu, vistas
Arratzu, vistas (26kb)
Arratzu, barrio de Belendiz, caserío Dolaretxe
Arratzu, barrio de Belendiz, caserío Dolaretxe (39kb)

Media vuelta y nuevo interrogatorio al chico de la desbrozadora, en este caso acerca de un par de cosas que hay en la zona del ayuntamiento. Me puso al corriente tan majo y sonriente como antes.

Terminé de desandar lo andado y cogí la carretera que se dirige al barrio de Marmiz, en Mendata, atento a ver el desvío hacia la torre de Montalbán.
Hay alguna indicación al llegar al barrio Zarra, así que a seguir subiendo por allí. Un peregrino francés estaba intrigado con el nombre del barrio, pues se ve que no figuraba en su guía y no tenía claro en qué pueblo se encontraba.

Mendata, caserío Ibarra
Mendata, caserío Ibarra (30kb)

Subí hasta el último caserío y se acabó el asfalto.
No estaba para aventuras con el calor que estaba haciendo y llamé en un caserío. Pensé si saldría algún vecino cabreado por haberle despertado de la siesta, pero la mujer que asomó me dijo amablemente que siguiera el camino hacia arriba y que la encontraría sin problemas.
El Camino de Santiago sigue también por allí, pero se desvía a la derecha antes de llegar a la torre, que es la única pentagonal de Bizkaia.

Mendata, vistas desde la torre Montalbán
Mendata, vistas desde la torre Montalbán (30kb)
Mendata, torre Montalbán, interior
Mendata, torre Montalbán, interior (16kb)
Mendata, torre Montalbán
Mendata, torre Montalbán (38kb)
Mendata, de la torre Montalbán al barrio de Zarra
Mendata, de la torre Montalbán al barrio de Zarra (68kb)
Mendata desde cerca de la torre Montalbán
Mendata desde cerca de la torre Montalbán (34kb)

Los perros de ese barrio, Zarra, no me ladraron.
Cuando los perros no ladran ni se molestan siquiera en mirar al forastero es que hace calor.

Cogí agua antes de reemprender la marcha. Vi que asomaba cerca una vecina y le pregunté, por preguntar, si había alguna pista para subir a Mendata sin dar el rodeo por Marmiz. Dijo que sí y, efectivamente, arrancaba de allí mismo y se llega en 1km, más o menos, y sin muchas cuestas tremendas.

Tenía apuntada para ver la ermita de San Juan y un letrero a la entrada de Mendata indicaba eso al tiempo que señalaba hacia una carretera que bajaba. Le eché el alto a un cicloturista y habló de 500 metros y de un 10% de desnivel, aunque no lo dijo con mucha convicción.
Como lo del 10% hizo que me lo pensara, no fuera a ser que la ermita no mereciera el esfuerzo, pregunté en un bar que tenía al lado. Un chico bien majo aportó datos con bastante precisión, tales como que eso está en Lamikiz, a 1,5 km y con un 23% en la rampa más dura.
¿No quieres arroz?
Abundando en el tema, añadió que las mayores pájaras de su vida las ha cogido ahí y que alguna vez ha llegado al cementerio (situado justo al final, según se sube) hecho polvo y se ha quedado allí apoyado, pensando que no llegaba a casa.

Tenía que haber salido corriendo en dirección a Urrutxua, pero me cayó muy bien el chico, me picó la curiosidad y tiré para abajo.
Como de costumbre, las cuestan impresionan más al bajar, aunque cueste más subirlas (será por el efecto óptico). Bueno, ya vi lo que me esperaba luego. Por de pronto, estuve un rato contemplando lo que me había llevado a Lamikiz, la ventana prerrománica labrada en un solo bloque de arenisca en la primera mitad del siglo XI, con inscripción fundacional en la que se lee: "sanczius habas/qui/hecedificabit hac" ("Sancho Abad edificó esto").

Mendata, ermita de San Juan y San Lorenzo, ventana
Mendata, ermita de San Juan y San Lorenzo, ventana (45kb)

Por lo menos, había merecido la pena bajar.
Y puedo decir y digo que subí dignamente.
En algún momento me acordé de mi informante, con el Hombre del Mazo subido a la chepa, pero las circunstancias no invitaban a reírse.

Había peregrinos rondando en torno a la casa que funciona como albergue.

Oiz desde Mendata
Oiz desde Mendata (20kb)

En los primeros caseríos del barrio de Albiz, pregunté por el palacio y las ruinas de la torre a una mujer que estaba leyendo un libro de Follet. No es que fuera una gran fan de ese escritor, pero le habían regalado el libro y se había puesto a ello.

En las inmediaciones de la torre, me dispuse a repetir el interrogatorio a uno que se acercaba y que me preguntó qué tal con la ermita de San Juan...
Era el chico que estaba en el bar, que se había cambiado de ropa, se había puesto gafas de sol (por eso no lo reconocí según llegaba) y había salido a correr.
La monda.
Le confirmé que los datos que me había dado se ajustaban a la legalidad vigente.

El palacio queda a cierta distancia de la entrada de la finca en que se encuentra, así que no me acerqué mucho, pero me gustó un montón el jardín o parque que lo rodea.

Mendata, barrio de Albiz, caserío
Mendata, barrio de Albiz, caserío (31kb)
Mendata, barrio de Albiz, casa
Mendata, barrio de Albiz, casa (43kb)
Mendata, barrio de Albiz, ruinas de la torre de Albiz
Mendata, barrio de Albiz, ruinas de la torre de Albiz (41kb)
Mendata, palacio de Albiz
Mendata, palacio de Albiz (37kb)
Mendata, jardín junto al palacio de Albiz
Mendata, jardín junto al palacio de Albiz (60kb)

Cogí agua y comí algo sentado a la sombra en Urrutxua. En principio, sólo me quedaba bajar a Abadiño y ver aquello. No estuve muy tentado de ir desde Urrutxua al Balcón de Bizkaia.
La carretera hasta Muniketa es muy plácida por ese lado. Tras el descenso, territorio comanche con el intenso tráfico de la N-634 hasta salir de ella en Abadiño.

Durango, barrio de Fauste
Durango, barrio de Fauste (48kb)

De entrada, se me cruzaron los cables y empecé a preguntar a la gente por el caserío Oteiza Murueta -que había dejado para el final por quedar cerca de donde había dejado el coche- en vez de hacerlo por el palacio de Traña-Jauregi. La gente no sabía. Cuando aterricé y caí en el error y pregunté po Traña-Jauregi, tampoco. Me mandaban al de Astola, que ya tenía situado en el mapa.
Por tenerlo, también tenía ubicado el otro, pero una hermosa verja en la zona industrial tras la que supuestamente se halla impedía el acceso.
Lo dejé estar, y también renuncié momentáneamente al hórreo de Lebario, en vista de que a la gente también le sonaba a chino.

Me puse a tirar de la lista y, tras ver la casa de Astola, fui al barrio de Zelaieta, en el que esperan una serie de palacios y alguna casa torre.

Abadiño, casa de Astola
Abadiño, casa de Astola (30kb)
Abadiño, palacio Zelatabe
Abadiño, palacio Zelatabe (31kb)
Abadiño, Ibargoiti etxea
Abadiño, Ibargoiti etxea (27kb)
Abadiño, Ibargoiti etxea
Abadiño, Ibargoiti etxea (28kb)

Al preguntar por uno de los palacios, uno me señaló a su padre -que pasaba por allí- como quien me aclararía todas las dudas. El hombre en cuestión no tenía aspecto, con perdón, ni de ilustrado ni de nada por el estilo, llevaba una camiseta sucia... No me parecía ni mucho ni poco que aquel sujeto supiera lo que ignoraban todos los demás.
Le pregunté y contestó.
El palacio era ese de ahí. Traña-Jauregi queda al otro lado de la verja de la empresa Zengotita. Al hórreo de Lebario se llega cogiendo una carretera que arranca junto a la que va a Gaztelu. El palacio de Zelatabe (que me gustó mucho) era propiedad de uno que fue presidente del Banco de Vizcaya antes de serlo Pedro Toledo, tenían criados y toda la pesca. El cementerio tiene una entrada catalogada como monumento (no lo tenía apuntado). El lugar en que nos encontrábamos formaba parte décadas atrás de un parque privado. Que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá...
Me quedé pasmado y sin saber qué pensar de la gente que se basa únicamente en las apariencias para juzgar a los demás.

Abadiño, torre de Abadiño
Abadiño, torre de Abadiño (44kb)
Abadiño, torre de Muntsaratz
Abadiño, torre de Muntsaratz (41kb)

Cogí agua en Muntsaratz, en cuya afamada casa torre se gestiona ahora lo del label de calidad (también me lo dijo el sabio de Zelaieta) y me lancé a la conquista de la N-636, nuevamente territorio comanche. No tiene tanto tráfico como su hermana, la N-634, pero carece de arcén. Un agobio.
La dejé pronto, en Apatamonasterio, para ir a ver la casa torre de Marzana, que me había saltado en la excursión anterior y me dio rabia.
Hecho lo cual, vuelta a la N-636 y regreso al barrio de Zelaieta para ver lo del cementerio y alguna cosa más que había comentado nuestro hombre.

Marzana, Etxezarra
Marzana, Etxezarra (45kb)
Marzana, casa torre
Marzana, casa torre (36kb)
Marzana, bidegorri
Marzana, bidegorri (53kb)
Abadiño, inscripción en el muro del cementerio
Abadiño, inscripción en el muro del cementerio (25kb)
Abadiño, ayuntamiento
Abadiño, ayuntamiento (25kb)

Ya sólo me quedaba ir al hórreo de Lebario. De camino, apareció un coche por detrás y pregunté al conductor si era por allí. Dijo que sí, que le siguiera. Llegamos pronto. Él también se quedó allí. Resultó ser Javier Elorriaga, ex ciclista profesional (también lo dijo el de Zelaieta, faltaría más).
Un tipo majísimo.
El hórreo goza de buena salud, casi tanta como un roble que hay junto a la casa en la que nació mi tocayo y que tiene más de 500 años. Se ve que algún rayo lo alcanzó tiempo atrás, porque tiene casi hueco el interior del tronco. Por tener, tiene seca una ramita por allá arriba; pero lo de la ramita viene después...

Abadiño, hórreo de Lebario
Abadiño, hórreo de Lebario (30kb)
Abadiño, hórreo de Lebario, techo
Abadiño, hórreo de Lebario, techo (34kb)
Abadiño, barrio de Lebario, roble de 500 años
Abadiño, barrio de Lebario, roble de 500 años (50kb)

Elorriaga era sprinter y contrarrelojista, lo que le permitió ganar más de 40 carreras como profesional (y bastantes más como amateur), lo que es una pasada, porque en las carreras participan muchos, pero sólo gana uno; también suele haber un segundo y un tercero, y eso también se le dio bien, pues acumuló más de 150 podios.
En Ordizia se disputa la prueba de un día más antigua del Estado y en 1974, además de la prueba en línea, hubo unos días antes una contrarreloj. Eso sólo se hizo aquel año. Bueno, pues la contrarreloj la ganó él.
Ganó etapas en la Vuelta a España y coincidió con Gimondi y otros corredores buenos de la época, como Perurena, Lasa, Lazkano...

Abadiño, barrio de Lebario, junto a Javier Elorriaga
Abadiño, barrio de Lebario, junto a Javier Elorriaga (29kb)

Entre otras cosas, allí tiene la huerta, unos perros y golondrinas.
Normalmente, la gente no "tiene" esas aves del mismo modo que con los canarios, jilgueros o periquitos, pero es que el tema tenía su historia.
Tras anidar y criar toda la vida en el soportal del caserío, las golondrinas llevaban años sin criar. No sólo eso, de vez en cuando aparecía alguna muerta. Tan triste como misterioso.
Cierto día, él se dio cuenta de que las golondrinas muertas tenían un pequeño orificio en la cabeza.
Entre la fauna que frecuenta la zona hay unos pájaros de cola roja, el colirrojo tizón, de origen africano, que anida en lugares de difícil localización y que cuenta con un pico afilado como una aguja.
Elorriaga relacionó a los colirrojos con la muerte de las golondrinas y declaró la guerra a los primeros.
Tras una ardua batalla de años, ese era el primero en que las golondrinas habían vuelto a criar. Habían pasado ocho (8) años desde la última vez.
Y aquel 14 de julio había sido el primer día en que las crías habían volado. Aquí reaparece, ahora sí, la ramita seca del roble, pues a la mañana se habían posado en ella las dos madres y, entre ambas, las tres crías.
Según hablaba, en varios momentos me hizo ver a alguna de ellas (madre o cría, las distinguía) que pasaba volando, como cuando se retiraron al nido a dormir.
Algún día explicará alguien cómo algo tan sencillo puede resultar tan bonito.

Poco antes de despedirnos, recordé que había dejado el caserío Oteiza Murueta para verlo al final. Me dijo cómo llegar hasta él, con la referencia de un edificio en el que pone Diva. Está rehabilitado y funciona como turismo rural.

Abadiño, caserío Oteiza Murueta
Abadiño, caserío Oteiza Murueta (24kb)

Dejé Abadiño con nocturnidad y muy contento por las cosas que había visto durante el día y las personas con las que me había encontrado.

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