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Aguilar de Codés - Viana - Los Arcos - Sorlada - Torralba del Río - Aguilar
19-06-2015
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Primera parte de un par de salidas con Viana como punto en común.
De camino a Aguilar cayó algo de sirimiri que parecía querer ir a más, pero acabó desapareciendo.

En la extraordinaria serie documental "Euskal-Herria, la mirada mágica" supuestamente se ven imágenes de ese pueblo (Aguilar); pero, en realidad, lo que se ve es Torralba del Río.

Dejando atrás Aguilar de Codés
Dejando atrás Aguilar de Codés (24kb)

Tras subir hasta las cercanías de un parque eólico, tocaba bajar hacia Aras, donde pregunté a un señor mayor por el Hipogeo de Longar y por el arco de la iglesia en ruinas de San Juan, que se encuentra cerca de Viana. No sé cuánto de retoque fotográfico habrá en esta foto, pero dan ganas de acercarse a ese lugar. Esta vez me contenté con ver el arco a distancia, pues la pista que conduce a él no está asfaltada.
Lo del hipogeo también quedó para mejor ocasión en vista de que, contrariamente a lo que creía, la pista que lleva a sus cercanías tampoco es apta para bicicleta de carretera.
Ya los visitaré ambos en otra excursión, sin bicicleta.

Aras
Aras (25kb)

Me presenté en Viana convenientemente documentado acerca de la relación de dicha ciudad con César Borja, gracias a la lectura del libro César Borgia y Viana, de Félix Cariñanos.

Llegando a Viana
Llegando a Viana (24kb)

Que los Borja de toda la vida sean conocidos como los Borgia tiene su explicación en que la familia alcanzó la fama en Italia, a raíz del nombramiento como Papa (Alejandro VI) de Rodrigo de Borja (padre de César, Lucrecia, Juan, Jofré, Pedro Luis...).
Como en italiano no existe ni la letra "j" ni, sobre todo, el sonido "jota", la grafía y la pronunciación del apellido se italianizaron.
Total, que Borgia (pronúnciese a medio camino entre "Borlla" y "Borcha") es la italianización forzosa de Borja, y "Borjia" es la españolización gratuita de la italianización de Borja. Un cachondeo.
Pasarán años, lustros, décadas y siglos y eso seguirá igual.

Sin pretenderlo mucho, entré en el casco histórico por el Portal de la Solana, por el que salió César camino de la muerte.

Viana, portal de la Solana
Viana, portal de la Solana (32kb)

La oficina de Turismo estaba cerrada, aunque según el horario debería estar abierta.
A cambio, era constante el movimiento de peregrinos, en su mayoría de aspecto extranjero.

Dejé la bici y, tras dar unas vueltas, pregunté en el ayuntamiento por si sabían si Turismo iba a abrir y un hombre dijo que sí.
Otro rato de espera, más vueltas, y aquello que seguía cerrado.
Vi la iglesia antes de que cerraran a las 13h. Delante de la entrada, en el exterior, es donde sigue la tumba del famoso César.

Viana, pórtico de la iglesia de Santa María
Viana, pórtico de la iglesia de Santa María (46kb)
Viana, rúa de Santa María
Viana, rúa de Santa María (32kb)

Tras una nueva incursión en el ayuntamiento al recordar que en su planta baja está el arca de las tres llaves (arca que durante un tiempo albergó los huesos del Borja/Borgia), me topé con el alguacil, muy majo. Al comentarle lo de la oficina de Turismo, la abrió, se sentó, me dio un plano, respondió a cuanto le pregunté y explicó que la funcionaria que se encarga de esa oficina andaba liada con otras cosas.

Viana, ayuntamiento y plaza de los Fueros
Viana, ayuntamiento y plaza de los Fueros (28kb)
Viana, arca de las tres llaves
Viana, arca de las tres llaves (27kb)

Más vueltas, esta vez armado con el plano y las marcas que en él había hecho el alguacil.
Al preguntarle una cosa a una señora mayor en la calle Tidón, la mujer se adhirió a la causa y buscó refuerzos en la figura de un hombre al que ella conocía y que pasaba por ahí. El otro, tras aconsejarle que no gritara (sí que hablaba algo alto la mujer), tomó el relevo y se puso a contar cosas. Se ve que estaba informado de la historia de su ciudad, con temas de brujas, la cárcel, la casa de los Urra, la de Cereceda (en la que vivió César y que tenía un acceso por detrás, abocinado, que permitía salir, pero no entrar), etc.

Viana, casa Cereceda
Viana, casa Cereceda (27kb)

En las ruinas de la iglesia de San Pedro había dos peregrinos descansando en estado semi contemplativo.

Viana, ruinas de la iglesia de San Pedro
Viana, ruinas de la iglesia de San Pedro (23kb)

Tras ver casi todo, volví a pasar por las inmediaciones de la oficina de Turismo. La funcionaria había ocupado su puesto y aproveché para interrogarla por lo que más me interesaba en ese momento: la ubicación de la Barranca Salada, el lugar en el que murió César. Lo que dijo coincidía mayormente y complementaba lo dicho por el alguacil.
La mujer, bien maja, justificó su ausencia anterior porque tiene más ocupaciones en el ayuntamiento, además de las de esa oficina. A cuenta de la constitución de los nuevos ayuntamientos tras las recientes elecciones municipales, estaban preparando unos actos en los que participa también la "corporación txiki", y en ello estaba enredada antes.

Reapareció el alguacil, esta vez llevándole un café a la atareada funcionaria, para que sobreviviera.
El tránsito de peregrinos seguía, seguía...

Viana, casa natal de Navarro Villoslada
Viana, casa natal de Navarro Villoslada (36kb)
Viana, calle Navarro Villoslada y Casa de Cultura
Viana, calle Navarro Villoslada y Casa de Cultura (28kb)
Viana, busto de César Borja
Viana, busto de César Borja (30kb)

Recuperé la bici, me acerqué a los dos extremos del casco histórico para ver otro par de cosas y tiré para Mendavia, con viento a favor.

Viana, Casa del Peso y jubilados
Viana, Casa del Peso y jubilados (38kb)
Viana, plaza del Coso, balcón de toros
Viana, plaza del Coso, balcón de toros (31kb)
Viana, portal de la Trinidad
Viana, portal de la Trinidad (31kb)
Viana, murallas
Viana, murallas (25kb)

Había visto fotos de la Barranca Salada, de cuando se inauguró lo que han puesto allí, en esta página y confiaba en reconocer sin problemas el lugar.

Pasado el letrero (mencionado por el alguacil) que indica "Centro de Investigación y Desarrollo Agrario, Gobierno de La Rioja", me metí por la primera pista a la izquierda, que cruza pronto el canal de Mendavia y llega a una bifurcación; seguí por la izquierda subiendo por un camino, sudando y convencido de que no era por allí.
Vuelta a la carretera, que seguí hasta pasar el letrero (mencionado por la funcionaria) de "Mendavia, denominaciones de origen y calidad".
Como en el caso anterior, seguí la primera pista a la izquierda que vi después, llegué al canal, subí por una pista... nada, tampoco era por allí.

Viana, buscando la Barranca Salada
Viana, buscando la Barranca Salada (28kb)

Entonces, recurrí a un folleto de paseos por Viana, que me había dado el alguacil y del que no me había acordado hasta entonces.
Reorientado, retrocedí hasta el segundo letrero ("Mendavia, denominaciones de origen y calidad"). Casi enfrente (unos pocos metros antes), sale una pista que cruza enseguida un tramo elevado del canal de Mendavia y llega a la Barranca Salada (de hecho, se ve desde la carretera). El aspecto actual de la misma no guarda mucho parecido con el de las fotos de cuando adecentaron aquello. Ocho años dan bastante de sí para que la vegetación vaya recuperando el terreno perdido.
Menos mal que se ve un panel informativo (y un par de bancos) y, luego, el cercado de madera de la cruz de campo.

Viana, Barranca Salada
Viana, Barranca Salada (28kb)
Viana, letrero junto a la Barranca Salada
Viana, letrero junto a la Barranca Salada (22kb)

En el panel se puede leer lo siguiente:

En el amanecer del 12 de marzo de 1507 moría en este término de campo, la Barranca Salada, César Borgia.

Testimonia la tradición vianesa que esa noche, en medio de una gran tormenta, este capitán general de los ejércitos navarros ordenó retirar los centinelas que vigilaban los accesos a Viana, circunstancia que aprovechó el conde de Lerín para auxiliar con víveres a sus partidarios, entre ellos su hijo, que defendían el castillo vianés.

Al saberse engañado, César salió adelantado en persecución del conde, cuya tropilla regresaba hacia su cuartel general de Mendavia. Tres soldados lo atrajeron hacia este lugar y le dieron muerte: Garcés de Ágreda, Pedro de Allo, Jimeno Garcés.

El Valentino fue recogido poco después por tropas del rey Juan de Albret y trasladado a la iglesia de Santa María de Viana, donde se le hicieron los funerales y se labró para él un bello sepulcro ubicado en la capilla mayor.

Después de 1523, en el transcurso del siglo XVI, cuenta una versión no demostrada que un obispo de Calahorra, diócesis a la que pertenecía la ciudad de Viana, lo ordenó sacar a la rúa de Santa María "para que todos lo pisaran".

Tiene su cosa el lugar a nada que uno rememore las andanzas del amigo César, quien, según parece, no era ni más ni menos retorcido que muchos otros príncipes renacentistas contemporáneos suyos.
Nada, que hay que leerse el libro de Cariñanos para ambientarse, para saber cómo fue la vida de César, qué hacía en Viana luchando por Navarra y conocer las diversas vicisitudes por las que han pasado sus restos.

Viana, Barranca Salada, cruz de campo
Viana, Barranca Salada, cruz de campo (36kb)
Viana, Barranca Salada desde la carretera
Viana, Barranca Salada desde la carretera (24kb)

Además, este artículo hace referencia al "Campo de la Verdad", también entre Viana y Mendavia, y ligado a otros episodios históricos tan sonados como la batalla de los tres Sanchos, o el duelo que mantuvo el Cid con el navarro Gimeno Garcés en el siglo XI. "Aquí es donde obtuvo el Cid el título de Campeador".

Satisfecho por haber dado con el enclave (sobre todo por lo que renegué hasta localizarlo), continué rumbo a Los Arcos, descartando visitar Mendavia debido a la hora.

De Viana a Lazagurría
De Viana a Lazagurría (19kb)
De Viana a Lazagurría, vacas
De Viana a Lazagurría, vacas (26kb)

En Lazagurría, estuve un rato entretenido con las curiosas esculturas de Pablo Nogales que conforman la exposición permanente "El Pradillo".

Lazagurría, esculturas de Pablo Nogales
Lazagurría, esculturas de Pablo Nogales (36kb)
De Lazagurría a Los Arcos
De Lazagurría a Los Arcos (22kb)
De Lazagurría a Los Arcos
De Lazagurría a Los Arcos (25kb)

Entre que se me había acabado el agua y que tuve viento en contra, llegué a Los Arcos medio apajarado. En cuanto divisé una fuente, me senté a su vera y bebí y comí. Como llevaba unas barritas de cereales que tienen chocolate y estaban medio espachurradas y con el chocolate campando a sus anchas, eché de menos una cucharilla, con cuya ayuda me habría pringado bastante menos de lo que lo hice.

Comencé mi visita al pueblo pasando por una plaza que hay junto a la iglesia. Al ver la puerta abierta, pensé en entrar, pero un hombre mayor me dijo que no por señas a distancia. Una mujer estaba barriendo, así que se ve que por eso estaba abierta.

Los Arcos, portal de Castilla
Los Arcos, portal de Castilla (29kb)

Al llegar a uno de los portales que se conservan, pregunté a un hombre por su nombre (el del portal). Dijo que era el del Dinero. Tras la foto de rigor desde el exterior, vi una placa en la que reza su verdadero nombre: el del Estanco.

Los Arcos, portal del Estanco
Los Arcos, portal del Estanco (26kb)

Un peregrino oriental (¿coreano?) me preguntó en inglés por el albergue. No sé cuántos hay en Los Arcos ni a cuál de ellos se refería, pero había visto uno poco antes y le dije por señas que lo hallaría siguiendo por esa calle. Insistió: "How far?". Bastante hice en entenderle y bastante más en intentar decirle, en un pésimo inglés, que estaba a 100 metros. Siguió adelante, bien porque había entendido, bien porque había comprendido que estaba perdiendo el tiempo conmigo.

Entre lo del hombre mayor de la iglesia, el del nombre equivocado del portal y el peregrino anglófono, tardé poco en entender que allí había algún tipo de complot y que la monja con la que estaba a punto de cruzarme formaba parte del mismo, así que evité preguntarle nada y poco después dejaba Los Arcos.

Los Arcos, calle Mayor
Los Arcos, calle Mayor (30kb)
Los Arcos, calle Mayor
Los Arcos, calle Mayor (36kb)
Los Arcos, portal del Dinero
Los Arcos, portal del Dinero (28kb)

Unos kilómetros después se llega a Mués. Le tenía simpatía al pueblo por haber pasado varias veces en coche. Se ve enseguida, sólo tiene un par de calles (una y media).

De Los Arcos a Mués
De Los Arcos a Mués (21kb)
Mués, casa
Mués, casa (30kb)
Mués, casa
Mués, casa (31kb)

Dejé estar una visita que tengo pendiente desde hace tiempo a un árbol singular que hay en Mendaza.

Llegando a Sorlada
Llegando a Sorlada (30kb)

Camino de Sorlada, se ve que hay alguna granja de cerdos, el olor que llegaba a la carretera era bastante desagradable. Más tarde, se repitió la historia en otro par de sitios.

La subida al santuario de San Gregorio Ostiense tiene algunas rampas serias.
No se veía a nadie; tampoco en la Casa de la Cofradía.
Mirando a ver por dónde quedaba el famoso monolito, me pareció que estaba en el quinto pino, con un descenso previo que no me hacía ninguna gracia.
Volviendo al santuario, vi que había otro coche en el aparcamiento, la basílica estaba abierta...
Dentro había un grupo al que había abierto la puerta un cofrade (supongo) que estaba esperando al electricista.

Había leído algo acerca del efecto que hace la luz al entrar por la cúpula, y sí, la zona del altar queda bastante espectacular, luminosa.
Han puesto un espejo para que el personal pueda ver la cúpula sin esfuerzo, sin maltratar el cuello, tal y como hicieron en el santuario de Loiola.

Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense
Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense (36kb)
Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense, cúpula rococó
Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense, cúpula rococó (55kb)

El cofrade (suponiendo que realmente lo sea) comentó que la cabeza de San Gregorio estuvo ayer allí.

Detrás del altar, en una pequeña estancia, hay una colección de postales de Vírgenes de Navarra.

Sorlada, basílica de San Gregorio, Vírgenes de Navarra
Sorlada, basílica de San Gregorio, Vírgenes de Navarra (39kb)
Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense, interior
Sorlada, basílica de San Gregorio Ostiense, interior (34kb)

Le pregunté al cofrade (al final resultará que no lo era) por el monolito y, oh sorpresa, no está por donde creía sino justamente por el lado opuesto.

Según andaba rondando por unas campas que hay habilitadas como aparcamiento, sin aclararme muy bien, apareció un hombre grande, miembro del grupo que estaba en la basílica, interesado también en el monolito.
Como seguía sin aclararme, estuve por marcharme. A fin de cuentas, igual no me perdía gran cosa. De hecho, estaba cogiendo la bici cuando el hombre grande me llamó desde la entrada de la Casa de la Cofradía con un apremiante "¡Eh, ven!". El cofrade (¿al final lo era o no?) nos repitió las explicaciones y señaló al monolito, que se veía desde una ventana.

Se coge un sendero a la izquierda desde la primera curva de la carretera.

El monolito es cosa de ver. Lógicamente, es un capricho de la naturaleza; pero cuanto más lo miraba más convencido estaba de que es artificial, como si alguien, algún gigante (o el cofrade -o falso cofrade- en sus ratos libres), se hubiera entretenido poniendo un bloque encima de otro.

Sorlada, monolito
Sorlada, monolito (27kb)
Sorlada, pieza metálica en el monolito
Sorlada, pieza metálica en el monolito (64kb)
Mués desde el monolito de San Gregorio
Mués desde el monolito de San Gregorio (43kb)

Regresando, me crucé con todo el grupo, que también iba hacia el monolito. De los últimos, el hombre grande, gracias a cuya perseverancia no me lo perdí.

Bajando, subía un 600 brioso. ¿El electricista? Volvió a pasar, cuesta abajo esta vez, mientras un servidor curioseaba por Sorlada.

Bajando de la basílica de San Gregorio Ostiense, Piedramillera
Bajando de la basílica de San Gregorio Ostiense, Piedramillera (23kb)
Sorlada
Sorlada (34kb)
Sorlada, casas
Sorlada, casas (31kb)

Andaba viento por la carretera que conduce a Otiñano.

De Sorlada a Cábrega
De Sorlada a Cábrega (21kb)

Al pasar por Cábrega, le vi a aquello pinta como de ser alguna casa torre y sus dependencias.
Una mujer de Ubago me aclaró que no, que no es más que el caserío de Cábrega (que pertenece a Mués).

Cábrega, casa
Cábrega, casa (29kb)

Me gustó Mirafuentes. Me había quedado sin agua, pero la primera fuente a la que me dirigí estaba seca.
Pasó un niño con una hamburguesa más grande que él.
Al pie de la iglesia hay otra fuente, ésta sí en funcionamiento. Feliz de la vida, me senté a comer algo mientras el cielo se nublaba y el viento iba a más.

Llegando a Mirafuentes
Llegando a Mirafuentes (22kb)
Mirafuentes, calle Mayor
Mirafuentes, calle Mayor (34kb)
Mirafuentes, calle Mayor, puerta
Mirafuentes, calle Mayor, puerta (36kb)
Mirafuentes, calle Mayor
Mirafuentes, calle Mayor (28kb)
Mirafuentes, casa de la Primicia, iglesia y fuente
Mirafuentes, casa de la Primicia, iglesia y fuente (28kb)

La carretera llega a Otiñano llaneando. Sabía que hay una carretera que va a Codés, pero no vi ni rastro de la misma según me acercaba al pueblo, así que fue todo un alivio ver el letrero que indica "Carretera de montaña, circule con precaución" y señala una velocidad máxima de 20 km/h al circular por ella.

Llegando a Otiñano
Llegando a Otiñano (19kb)

Antes de dejar el pueblo, vi algunas de las cosas con que el mismo cuenta gracias a que un hijo ilustre, el obispo Ramón Fernández de Piérola, dejó dinero para que fueran construidas, a comienzos del siglo XX: fuente, lavadero, abrevadero, casa del maestro y antigua escuela. Con razón, un busto del obispo preside uno de los edificios.

Otiñano, fuente del obispo Ramón Fernández de Piérola
Otiñano, fuente del obispo Ramón Fernández de Piérola (29kb)
Otiñano, lavadero del obispo Ramón Fernández de Piérola
Otiñano, lavadero del obispo Ramón Fernández de Piérola (35kb)

El límite de 20 km/h me obligó a regular... aunque si lo hubieran establecido en 10 km/h también me habría sobrado. En algún momento iba a 5 por hora.
Durante poco más de 1 kilómetro hay unas rampas bastante duras. Al llegar a un primer tramo de descenso es reconocible la zona en la que hace unos pocos años se produjo un desprendimiento (provocado por unas lluvias intensas) que obligó a cortar la carretera durante un tiempo. El desprendimiento se llevó por delante algunas encinas, creando una especie de cortafuegos, lo que permite disfrutar de las únicas vistas de todo el recorrido hasta Codés, que aparece de repente.

De Otiñano al santuario de Codés, vistas
De Otiñano al santuario de Codés, vistas (19kb)
De Otiñano al santuario de Codés, el Yoar
De Otiñano al santuario de Codés, el Yoar (24kb)
Llegando al santuario de Codés
Llegando al santuario de Codés (23kb)

No había nadie. La iglesia, más sencilla que la de Sorlada, estaba abierta.
El programa de actos incluía un paseo hasta unos monolitos, los de la senda de los penitentes, que tendrán que esperar mejor ocasión.

Codés, hospedería
Codés, hospedería (50kb)
Santuario de Codés, escalera
Santuario de Codés, escalera (38kb)

Última parada larga en Torralba del Río, que me gustó bastante.

Llegando a Torralba del Río
Llegando a Torralba del Río (25kb)
Torralba del Río, murallas
Torralba del Río, murallas (35kb)
Torralba del Río
Torralba del Río (25kb)
Torralba del Río, portal
Torralba del Río, portal (23kb)
Torralba del Río, ayuntamiento
Torralba del Río, ayuntamiento (24kb)

Un vistazo a distancia a la iglesia de Azuelo (ya me acercaría en la siguiente excursión) antes de subir hacia Aguilar, adonde llegué con tiempo para ver el pueblo con luz natural.

Aguilar de Codés, calle Mayor
Aguilar de Codés, calle Mayor (24kb)
Aguilar de Codés, casa junto a la iglesia
Aguilar de Codés, casa junto a la iglesia (30kb)
Aguilar de Codés, puerta
Aguilar de Codés, puerta (29kb)
El Yoar desde Aguilar de Codés
El Yoar desde Aguilar de Codés (18kb)
Aguilar de Codés, restaurante
Aguilar de Codés, restaurante (28kb)
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