índice
Ordizia - Olaberria - Idiazabal - Urtsuaran - Aztio - Zegama
11-03-2015
(mapa)
(mapa) (71kb)

Esta excursión tenía varias partes, en función del conocimiento que tenía de cada uno de los tramos del recorrido previsto. Así, la cosa empezaba tranquila, por terreno conocido; a lo que seguía una parte desconocida, para continuar con otra pseudo conocida, y terminar con otra desconocida.

Beasain, barrio Ugartemendi
Beasain, barrio Ugartemendi (28kb)

Las principales dudas las proporcionaba la zona pseudo conocida, en los alrededores del monte Aztio. Había estado en ella un par de veces, pero habían pasado 15 años desde la última de ellas y en ambas me había encontrado con barro en cantidades industriales y con pistas bastante liosas.
Buscando información en internet, me hice mala sangre al comprobar que las cosas no habían cambiado mucho y que la gente hablaba, precisamente, de barro y de dificultades para orientarse.

De Senpere a Garitain
De Senpere a Garitain (16kb)
Usurbe desde cerca de Garitain
Usurbe desde cerca de Garitain (23kb)
Llegando a Garitain
Llegando a Garitain (22kb)

Lo fácil era ir de Ordizia al barrio de Urtsuaran. La cuestión era empezar la aventura a partir de allí con tiempo suficiente para ver las cosas con calma.

Al pasar por Olaberria, me crucé con un grupo de chavalillos. Antes de llegar a su altura, uno de ellos me preguntó:

-¿Santiago?

Es que por allí pasa el Camino del Interior Vasco, que arranca en Irún y enlaza con el Francés en La Rioja, en algún punto a escoger por el peregrino, pues son varias las opciones.

Llegando a Olaberria
Llegando a Olaberria (28kb)
De Olaberria a Ojarbi
De Olaberria a Ojarbi (22kb)

Un rato después, llegando a la casa señorial de Ojarbi (Oiarbide), ya en territorio de Idiazabal, me crucé con otro grupo, en este caso de jubilados (eso parecían), con una mujer al frente del quinteto y avanzando en compacta formación y a buen paso.

Ojarbi
Ojarbi (24kb)
De Ojarbi a Gurutzeta
De Ojarbi a Gurutzeta (20kb)

Junto al caserío Nafarrasagastibarrena había tres gatos jóvenes tomando el sol. Les incordié un poco, a ver si me daban conversación, pero no me hicieron mucho caso.
Llegado al puente de Artsugarats, me propuse fotografiarlo desde un lado y para ello acabé liándome más de la cuenta con una alambrada y con el barro. Lo tomé como un entrenamiento para lo que me esperaba más tarde.

Idiazabal, caserío Nafarrasagastibarrena, gatos
Idiazabal, caserío Nafarrasagastibarrena, gatos (26kb)
Puente de Artsugarats
Puente de Artsugarats (54kb)

Unas flores anunciando la cercana primavera me alegraron la vista mientras subía por la calzada de Artsugarats hacia la ermita de Gurutzeta, antigua parroquia de Idiazabal. Mientras merodeaba junto a ella sonaron las campanadas de las 10.

De Ojarbi a Gurutzeta por la calzada de Artsugarats
De Ojarbi a Gurutzeta por la calzada de Artsugarats (50kb)
Ojarbi desde cerca de Gurutzeta
Ojarbi desde cerca de Gurutzeta (18kb)
Guzutzeta, caserío Antia
Guzutzeta, caserío Antia (23kb)
Ermita de Gurutzeta
Ermita de Gurutzeta (26kb)

Por otra calzada, la de Uzkanga, que es más bien una escalera (con el suelo mojado tiene que ser una historia bajar por ahí), me fui aproximando a Idiazabal, que recibe al visitante que se acerca por el Este con el parque de Txomenarenea, que es una chulada.
Me senté a comer unas barritas mientras disfrutaba de los árboles. Un petirrojo anduvo dando saltitos de rama en rama bastante cerca.

De Gurutzeta a Idiazabal por la calzada Uzkanga
De Gurutzeta a Idiazabal por la calzada Uzkanga (41kb)
Llegando a Idiazabal
Llegando a Idiazabal (33kb)
Idiazabal, parque
Idiazabal, parque (54kb)
Idiazabal, parque
Idiazabal, parque (47kb)

Bastantes de los árboles conservan un letrero en que se indica a qué especie pertenecen. Así me enteré de que hay un cedro del Atlas, un cedro péndulo del Himalaya, etc.
Entré un momento en el ayuntamiento a por un plano del pueblo, recorrí un paseo junto al río, vi un puente que se me escapó un par de meses antes y de cuya existencia me acababa de enterar por una fotografía en el ayuntamiento (la funcionaria que me dio el mapa me dijo que estaba junto al convento) y puse rumbo sur.

Idiazabal paseo junto al río
Idiazabal paseo junto al río (37kb)
Idiazabal, puente junto al convento
Idiazabal, puente junto al convento (55kb)

El sol empezaba a calentar.
Una zona en sombra ya no era tal, pues sus pinos habían sido talados recientemente por unos individuos que andaban quitándoles las últimas ramas.

De Idiazabal a Urtsuaran, carneros
De Idiazabal a Urtsuaran, carneros (39kb)
De Idiazabal a Urtsuaran, grúa en la autovía
De Idiazabal a Urtsuaran, grúa en la autovía (20kb)
De Idiazabal a Urtsuaran, tala de árboles
De Idiazabal a Urtsuaran, tala de árboles (47kb)

Poco después, cruzaba por debajo de la autovía A-1 y me acercaba a Urtsuaran, barrio de Idiazabal que está bastante aislado, a varios kilómetros del núcleo al que pertenece y accesible para los vehículos a motor sólo desde la autovía, salvo que uno vaya en moto por el monte o se presente en el barrio en helicóptero o similar.

Acceso a Urtsuaran bajo la autovía
Acceso a Urtsuaran bajo la autovía (19kb)
Urtsuaran, caserío Olea
Urtsuaran, caserío Olea (47kb)
Llegando a Urtsuaran
Llegando a Urtsuaran (28kb)

El insigne antropólogo don José Miguel Barandiaran escribió en su momento que el ascenso desde allí, donde se alojaban, hasta la estación megalítica de Otzaurte les resultó bastante penosa.

Busqué a quien me informara sobre el camino hasta el collado de Uzkatza, entre las cimas de Mariñamendi y Aztio.
El primero al que pregunté fue un señor mayor que me pareció un ser de lo más pacífico. No tenía mucha idea de los caminos por el monte y me recomendó que subiera al caserío Etxeberri y que preguntara a sus moradores, pastores.
Los perros del buen hombre me dejaron las manos perdidas de babas. Me las lavé en la fuente del bola toki y aproveché para rellenar la botella de agua.

Urtsuaran, Elizalde
Urtsuaran, Elizalde (34kb)

Un abuelo y su nieto (supongo) subieron hasta lo que parecía una colmena y, cuando bajaron, interrogué al hombre. Empezó diciendo que antes había camino, pero que está abandonado e intransitable por no pasar gente por él. Las explicaciones que vinieron a continuación sobre posibles alternativas eran bastante enrevesadas.
Acabé tomando nota de un camino cerrado por una cadena y nos despedimos.

Todavía un rato tranquilo, por carretera, hasta afrontar la primera de las partes desconocidas del día.

De Urtsuaran a Aztio
De Urtsuaran a Aztio (47kb)
De Urtsuaran a Aztio
De Urtsuaran a Aztio (28kb)
De Urtsuaran a Aztio, borda
De Urtsuaran a Aztio, borda (24kb)

Localizada la pista y su cadena, el mapa primitivo que llevaba y la brújula me animaron a continuar por ella, pues apuntaba en la buena dirección.
Después, ya no tanto.
Tras hacer como que subía sin ganas, acabó por aumentar la pendiente y aterricé en un collado herboso.
Ni idea de dónde estaba.
Como por la izquierda no se veía monte alguno, tiré por la derecha. No me quejé, ni maleza ni nada que entorpeciera la marcha.
Junto al difuso sendero, algunos acebos hermosos y un parapeto de caza cutre como él solo, hecho con un bidón metálico recortado, accesible por una escalera formada por tablas clavadas al tronco del árbol sobre el que se asentaba. Hay que estar muy desesperado por cazar para montar algo así.

De Urtsuaran a Aztio, borda
De Urtsuaran a Aztio, borda (51kb)
De Urtsuaran a Aztio
De Urtsuaran a Aztio (74kb)
De Urtsuaran a Aztio, parapeto de caza cutre
De Urtsuaran a Aztio, parapeto de caza cutre (74kb)

Crucé una alambrada "horizontal" y poco después empezaron los problemas. El sendero dejó de ser difuso para ser invisible. Avancé de mala manera por una pendiente considerable.
Me encontraba en mi hábitat, por desgracia.
Tras dos alambradas "verticales" llegué a algo parecido a un camino que terminó, afortunadamente, en las cercanías de dos parapetos de caza. Supuse que por allí arriba habría una pista, como pude comprobar tras superar la última alambrada.
Seguía sin saber dónde estaba, pero aquello era terreno civilizado. Crucé una langa y a los pocos minutos de caminar hacia el norte llegué a un cruce de pistas, con una langa a la derecha y una cruz metálica doble (o triple, si es que había otra grabada en la piedra sobre la que se asentaban las dos metálicas).
Al fondo, un monte. A la izquierda, otro, que había ido faldeando por la pista.

De Urtsuaran a Aztio, perdido en el bosque
De Urtsuaran a Aztio, perdido en el bosque (49kb)
Burnikurutz
Burnikurutz (59kb)

(Aunque no lo sabía, me encontraba en Aldabide o Burnikurutz, tras haber hecho el cabra por la ladera del monte Zumarrain y haber alcanzado la langa de Usartza.)

En parte, para orientarme; en parte, por si sonaba la flauta, subí el monte junto al que me encontraba.

Por un pasillo entre los árboles, el sendero subía cortando las lazadas de la pista. En algunos puntos, llamaba la atención la oscuridad que producía el agrupamiento de árboles en poco espacio. Cosa de ver.

Subiendo a Aztio
Subiendo a Aztio (43kb)

Subí hasta la cima, pero ni rastro de buzón... salvo que éste estuviera oculto por las argomas. Retrocedí, busqué y ¡oh, maravilla! apareció el buzón, junto a los restos de un vértice geodésico. Me encontraba en el Aztio. Genial.

Aztio, vértice geodésico y buzón
Aztio, vértice geodésico y buzón (33kb)

Muy poco antes se había nublado algo y la bruma impedía ver bien a distancia. A pesar de todo, divisé el alto de Etzegarate.
En el buzón, colocado por el club Itxas Argia en 2003, una tarjeta de unos de Amurrio dejada un par de días antes.

Así que el monte que había visto antes al fondo era el Mariñamendi, que también me habría gustado subir, pero en menor medida que el Aztio.
El otro lugar que tenía interés por volver a visitar era el dolmen de Tartaloetxeta. Fui a buscarlo.

Bajé Aztio por su cara sur y seguí hacia la derecha la pista que me encontré abajo, junto a una borda.
En menos de diez minutos, me presenté junto a una borda en ruinas, situada en un cruce de caminos. Por unas notas que llevaba, tomadas de la colección de libros de montaña Mendiak (del año de la pera), identifiqué esa borda con la que los apuntes situaban junto al dolmen de Trikamuñota (o viceversa). Miré y miré, pero no vi el dolmen. Misterio.

Borda en ruinas entre Aztio y Otzaurte
Borda en ruinas entre Aztio y Otzaurte (58kb)

Pista adelante, la dirección empezó a no ser la correcta. Desvío que aparecía, desvío que descartaba.
Bajaba y bajaba y aquello no se parecía nada a lo poco que recordaba de cuando anduve por la zona por última vez.
Estaba por dar media vuelta para meterme por uno de los desvíos vistos anteriormente cuando, al llegar a un cruce, vi que se acercaba un montañero. Oportuno a más no poder, Rubén Zabaleta, joven de Zegama, me señaló ahí abajo la venta de Otzaurte, a la que habría llegado de haber seguido adelante, me aclaró la ubicación del dolmen y acabó cambiando su ruta para acompañarme hasta el mismo. Un santo. Además, sabía que Tártalo o Torto era un jentil que tenía un sólo ojo, en la frente.
Al cabo de unos minutos estábamos ante lo poco que queda del dolmen de Trikamuñota. Al lado, las ruinas de una borda y un muro de piedra.
Antes de despedirse, mi salvador dijo que la pista por la que había bajado yo quedaba muy cerca de ese lugar.

Dolmen de Trikamuñota
Dolmen de Trikamuñota (51kb)

Antes de continuar buscando el dolmen de Tartaloetxeta, se me ocurrió ir al encuentro de dicha pista para ver dónde tenía que haberla abandonado.
Efectivamente, quedaba cerca.
A partir de la borda en ruinas, tenía que haber continuado la pista por la derecha, como había hecho, pero sólo durante unos metros, para dejarla por un desvío a la derecha (a la altura de otro desvío por la izquierda). Hay un árbol con un aspa blanca y amarilla.
Pronto, se llega a una bifurcación. Hay que seguir por la derecha, en claro descenso. Y se llega al collado de Saadar (según los apuntes del año de Maricastaña de Mendiak) y el dolmen de Trikamuñota.
Animado por las marcas blancas y amarillas que aparecían en algunos árboles (bastante espaciadas, eso sí), seguí adelante con la búsqueda del dolmen de Tartaloetxeta, que Mendiak situaba (allá por el año de la polka) a media hora del de Trikamuñota.

De Trikamuñota a Tartaloetxeta
De Trikamuñota a Tartaloetxeta (47kb)

Parapetos de caza por aquí, parapetos por allá, con el sendero bajando y mis esperanzas creciendo, pues aquello sí me recordaba mis andanzas de tres lustros atrás.
Hasta que me di cuenta de que había pasado más de media hora y no había dado con el dolmen.
El sendero había terminado desembocando en una pista hecha y derecha poco antes de dejar a la derecha un vértice geodésico entre árboles y junto al enésimo parapeto.
Releyendo los apuntes (del año catapumchimpún) de Mendiak, vi que situaba el dolmen "hacia el centro de la loma del espolón".
La pista no iba por ahí sino en paralelo, por la izquierda.
Las pistas y caminos pueden crearse y desaparecer; los árboles crecen y se talan; la fisonomía de un monte y la ubicación de un dolmen no son tan fáciles de alterar.
Media vuelta y regreso al vértice geodésico por entre los árboles. Nada. Media vuelta otra vez y a seguir bajando, pero por "el centro de la loma". Nuevos parapetos y, en un claro, la señal que identifica al dolmen de Tartaloetxeta.
Por fin.
Gran alegría y gran alivio, pues ya me parecía que iba a terminar la excursión con la frustración de no haberlo localizado.

Dolmen de Tartaloetxeta
Dolmen de Tartaloetxeta (60kb)

En la Jentilen Etorrera, que se celebra en fiestas del barrio ataundarra de San Martín y en la que se escenifican diversos pasajes de la mitología vasca, se suele mencionar frecuentemente a Tártalo, el cual habitaba en una cueva del monte Muski (en las cercanías del barrio de San Gregorio).
En esta página de la web de Ataun se puede escuchar (pulsando en el número 7) la historia de ese personaje.

Sin embargo, la frustración vino por otro lado.
Si bien la última vez ya vi que aquello estaba destrozado, como tantos y tantos dólmenes, y con un árbol creciendo en medio del túmulo, al menos se veía que era o había sido un dolmen.
Esta vez fue peor.
El árbol seguía allí, bien hermoso, pero ahora también había unas piedras, amontonadas sin mucho orden, que desfiguraban aún más, si cabe, el monumento.
No conseguí ver ninguna de las losas originales del dolmen.
¿Quién...? ¿Cuándo...? ¿Por qué?
Una chapuza.

Pero bueno, al menos había encontrado aquello.
De regreso a la pista (antes de alcanzarla, pasó por ella un montañero cuesta arriba), preparé un sencillo cairn a la altura del dolmen.

Pista adelante, apareció un caserío (Antietxeak) con pinta de estar abandonado.

De Tartaloetxeta a Zegama, Antietxeak
De Tartaloetxeta a Zegama, Antietxeak (43kb)
Cabras y ovejas
Cabras y ovejas (25kb)

Más abajo, algún otro caserío (Antiagoena) y un matrimonio que me informó de que, volviendo a una bifurcación por la que acababa de pasar y tomando en ella a la derecha, acabaría llegando al centro de Zegama.
Dicho y hecho.

Zegama
Zegama (22kb)

Para cuando uno llega abajo, ha tenido tiempo de sobra para contemplar a sus anchas y desde la altura el pueblo, que incluye algo que, en un primer momento, no acerté a adivinar de qué se trataba. Más tarde, sí: un ascensor.

Llegando a Zegama
Llegando a Zegama (45kb)

Ya en el casco urbano, intercepté a una mujer, la interrogué acerca de la ubicación de diversas casas y cosas, respondió a todo con seguridad y me puse a buscar los edificios que llevaba apuntados.

Zegama, gigantes en los bajos del ayuntamiento
Zegama, gigantes en los bajos del ayuntamiento (27kb)
Zegama, iglesia de San Martín y ayuntamiento
Zegama, iglesia de San Martín y ayuntamiento (26kb)
Zegama, casa Mazkiaran Barrena
Zegama, casa Mazkiaran Barrena (51kb)
Zegama, casa Aitamarren, ventana
Zegama, casa Aitamarren, ventana (22kb)

Lo único que no pude ver fue el mausoleo del general Zumalacárregui, en la iglesia, cerrada. Mi informante me había sugerido que fuera al Museo de la Madera, pues parece ser que allí tienen la llave, pero también estaba cerrado. Al menos, así utilicé el ascensor, que no sólo es gratuito sino también panorámico (aunque con los cristales bastante sucios y al bajar estaba lleno de humo de una que había subido fumando).

Zegama, vara en el muro de la iglesia
Zegama, vara en el muro de la iglesia (44kb)
Zegama, casa Jauregi
Zegama, casa Jauregi (28kb)
Zegama, Kapitanetxea
Zegama, Kapitanetxea (25kb)
Zegama, casa-torre de Ugarte
Zegama, casa-torre de Ugarte (33kb)
Zegama, plaza de San Martín
Zegama, plaza de San Martín (24kb)

Me dio tiempo a coger el autobús de las 18h.

[subir]