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Villarcayo - Puentedey - Pedrosa - Cueva - Butrera - Villarcayo
31-10-2014
(mapa)
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Una vez efectuado el cambio de hora otoñal, la sensación era la de que podía dar por terminada la temporada cicloturista; pero una venada me llevó a realizar una excursión que tenía planeada desde el año anterior.
Sin muchos kilómetros por delante (al menos sobre el papel), la cuestión era que no se me fuera el tiempo en exceso en la docena de paradas que tenía previstas.

De camino a Villarcayo, paré un momento en Medina de Pomar para ver la Puerta de Oriente, que se me pasó el año pasado. Me gustó. Hacía fresco a esa hora y las calles del centro estaban casi desiertas.

Medina de Pomar
Medina de Pomar (25kb)
Medina de Pomar, Puerta de Oriente
Medina de Pomar, Puerta de Oriente (39kb)
Medina de Pomar, Arco de la Cadena
Medina de Pomar, Arco de la Cadena (29kb)

Villarcayo ejerce de capital económica de la merindad de Castilla la Vieja. No anda sobrada de monumentos, pero se deja ver.

Villarcayo, Plaza Mayor
Villarcayo, Plaza Mayor (21kb)
Villarcayo, Archivo Histórico de las Merindades y kiosko
Villarcayo, Archivo Histórico de las Merindades y kiosko (32kb)

En el suelo de una plaza, y junto a una escultura, una poesía.
Un fragmento de la misma:

¡Caminante de pasos perdidos!
¡caminante de pasos heridos!
¡descansa suave tu cayado!
¡deja que pase el tiempo mientras descansas
Tus penas en VILLARCAYO!

"Pasos", de Luis de los Bueis Ortega

El extenso parque de El Soto recibe al visitante con una poesía de Rafael Alberti:

En los tréboles del soto,
¡Dios, lo que yo me encontré!
-¿Lo sabes?
-¡Sí que lo sé!
-Pues dime lo que encontré en los tréboles del soto.
-¡Dios, sí que te lo diré: mi anillo, mi anillo roto!
Villarcayo, El Soto, poesía de Alberti
Villarcayo, El Soto, poesía de Alberti (56kb)
Villarcayo, El Soto
Villarcayo, El Soto (50kb)
Villarcayo, casas nobiliarias de Díez Isla y Danvila
Villarcayo, casas nobiliarias de Díez Isla y Danvila (23kb)

A pocos kilómetros espera Escanduso, pueblo con una sola casa habitada y cuya iglesia románica es una de las más pequeñas de España.
Vi a una mujer, le pregunté si era posible ver por dentro la iglesia, le pasó el recado a su marido y éste salió al poco, llave en mano, y fuimos a verla.
Además de por su tamaño (no sé si será más pequeña la de Arhan, en Zuberoa; por ahí andará), tiene su interés por la historia de su recuperación, tras haber estado abandonada.
Sin ayuda de nadie (ni del cura que había entonces), un grupo (una docena escasa) de vecinos se puso manos a la obra y rehabilitaron el edificio.

Escanduso, iglesia románica
Escanduso, iglesia románica (34kb)
Escanduso
Escanduso (36kb)

A finales de noviembre, celebran la festividad de San Andrés y acude gente de los alrededores. El año de la reinauguración (en la década de los 90), se juntaron en la misa de esa fiesta un centenar de personas, que entraron como buenamente pudieron en el pequeño templo. Acudieron, por ejemplo, miembros del coro de Villarcayo al que pertenece Manolo, mi providencial guía (además, es presidente del Hogar del Jubilado, entre otras cosas).
Luego, se invita al personal a un pincho y a un trago de vino y tan contentos. Para ello cuentan con una pequeña subvención, que sería mayor si Escanduso fuera pedanía (pertenece a Villarcayo).
Para tener luz en el altar de la iglesia ese día, suelen tirar un cable desde una casa, pasándolo por una alcantarilla. Este año se ahorrarán las peripecias porque uno se ha comprometido a llevar una batería.
En la actualidad, faltan algunas de las figuras de santos con que contaba la iglesia. El suelo es original en su mayor parte.
Me despedí de Manolo tras un rato entretenido escuchando anécdotas relacionadas con la que fue su vida profesional.

Escanduso, iglesia románica, interior
Escanduso, iglesia románica, interior (30kb)

A un kilómetro, otra iglesia interesante, la de Escaño. Esta no la pude ver por dentro. En la casa en la que, según me dijeron, tienen la llave no contestaban. Tampoco vi en el exterior una inscripción que está considerada como la más antigua de Burgos (luego supe que está en el interior).

Escaño, iglesia románica
Escaño, iglesia románica (33kb)

Escanduso y Escaño. Escaño y Escanduso. Sumando alicientes.

Este fue el primer par de paradas cercanas una de la otra de los cuatro programados.
Fui a por el siguiente par: Puentedey - Quintanilla-Valdebodres.

Llegando a Brizuela
Llegando a Brizuela (23kb)

El puente natural creado por el río Nela en Puentedey lo había visto en fotos, pero aun así resulta espectacular en vivo y en directo.

Puentedey
Puentedey (32kb)

Subí a ver el palacio de los Velasco y la iglesia, con un tímpano con una representación de lo más simple y esquemática de San Jorge y el dragón.
Estando arriba, parece mentira que debajo haya semejante hueco.

Puentedey
Puentedey (32kb)
Puentedey, tímpano de la iglesia
Puentedey, tímpano de la iglesia (23kb)
Puentedey, Palacio de los Velasco
Puentedey, Palacio de los Velasco (29kb)

De camino a Quintanilla-Valdebodres, dejé la bici para ir a pie a la cascada de La Mea. Seca a esas alturas del año, el lugar en sí y el sendero que a él conduce son bonitos. Un cartel informa de que aquello "funciona" en invierno y en primavera, con el agua del deshielo.

Quintanilla Valdebodres, cascada de La Mea
Quintanilla Valdebodres, cascada de La Mea (53kb)
Quintanilla Valdebodres, volviendo de la cascada de La Mea
Quintanilla Valdebodres, volviendo de la cascada de La Mea (45kb)

Ya en el casco urbano, me acerqué al molino ubicado junto al "pozo del infierno", una surgencia kárstica que forma parte del complejo del Ojo Guareña.

Quintanilla Valdebodres
Quintanilla Valdebodres (37kb)
Quintanilla Valdebodres, molino en el pozo del infierno
Quintanilla Valdebodres, molino en el pozo del infierno (55kb)

Regresé a Puentedey y a por otro par de destinos: Cidad y San Martín de Porres.

Dejando atrás Puentedey
Dejando atrás Puentedey (34kb)

Antes de llegar a Santelices, en Quintanabaldo me llamó la atención un gran muro de contención junto a la carretera. Sospeché con qué estaba relacionado y le hice una foto, operación que repetí muy poco después con un viaducto. Aquello tenía que ser (lo era) del Ferrocarril Santander-Mediterráneo.

Quintanabaldo, muro de contención del ferrocarril
Quintanabaldo, muro de contención del ferrocarril (29kb)
Entre Quintanabaldo y Santelices, puente del ferrocarril
Entre Quintanabaldo y Santelices, puente del ferrocarril (36kb)

En Cidad de Valdeporres se conserva un torreón de los Velasco.
Apareció un señor mayor, llevando al abrevadero a una yegua y a su potro. Me dijo que la yegua se dejaba acariciar, cosa que hice, pero el potro no, por no estar acostumbrado todavía.

Cidad de Valdeporres, torreón de los Velasco
Cidad de Valdeporres, torreón de los Velasco (34kb)

En Pedrosa, me acerqué a la estación del citado ferrocarril tras preguntar dónde estaba a una pareja de hermanos (supongo). Me contestó el menor, pero su hermana, casi sin dejarle terminar, lo interrumpió para repetir lo mismo que el chaval había dicho. Ten hermanas mayores para eso.
El tren nunca llegó a pasar por ahí, pero parte del trazado funciona desde hace pocos años como vía verde.

Pedrosa, estación del ferrocarril
Pedrosa, estación del ferrocarril (29kb)

El que sí funciona es el Tren de La Robla (Bilbao-León, con un servicio diario en cada sentido), cuyo trazado lo acompaña a uno (y viceversa) camino de San Martín de Porres (la festividad de un santo con ese mismo nombre se celebra apenas tres días más tarde de cuando estuve), pueblo pequeño que también cuenta con un torreón de los Velasco, además de con alguna casa blasonada.

San Martín de Porres, Calle Mayor
San Martín de Porres, Calle Mayor (49kb)
San Martín de Porres, torreón de los Velasco
San Martín de Porres, torreón de los Velasco (41kb)

El hombre de Cidad me había dicho que hay carretera asfaltada desde San Martín hasta el túnel de la Engaña. Está (esa carretera) en buen estado. Nuevo contacto con el tren de La Robla en Rozas de Valdeporres, que cuenta con una calle llamada "Transcantábrico". Para que veas cómo se las gastan por ahí.

Una cantera a la izquierda y la carretera que sigue adelante camino de un lugar con historia y que tenía muchas ganas de visitar: el túnel de la Engaña.
Me adentré en él unas decenas de metros, avanzando por un lateral para evitar el agua que inunda la entrada.
Impresionante, impresionante.

San Martín de Porres, túnel de la Engaña
San Martín de Porres, túnel de la Engaña (42kb)
San Martín de Porres, túnel de la Engaña, interior
San Martín de Porres, túnel de la Engaña, interior (27kb)
San Martín de Porres, cerca de la boca del túnel de la Engaña
San Martín de Porres, cerca de la boca del túnel de la Engaña (54kb)
San Martín de Porres, estación del ferrocarril junto al túnel de la Engaña
San Martín de Porres, estación del ferrocarril junto al túnel de la Engaña (46kb)
San Martín de Porres, casas abandonadas junto al túnel de la Engaña
San Martín de Porres, casas abandonadas junto al túnel de la Engaña (35kb)

En uno de los paneles que hay en el exterior se dice lo siguiente:

El Santander-Mediterráneo

El túnel de la Engaña

Con la principal finalidad de enlazar los puertos marítimos de Santander y Sagunto (Valencia), se ideó a finales del siglo XIX uno de los proyectos ferroviarios más ambiciosos de España: el Santander-Mediterráneo.

Tras estudiar varias alternativas para culminar el proyecto, este túnel constituía una de las mejores opciones para atravesar la Cordillera Cantábrica y reducir de esta manera la fuerte pendiente existente entre la Merindad de Valdeporres y el Valle del Pas.

Con 6976 metros de longitud, el Túnel de la Engaña ha sido durante décadas el túnel ferroviario más largo de España. Tras la guerra civil cientos de personas, en condiciones infrahumanas, trabajaron durante 17 años en su construcción. En la actualidad es otra de las grandes obras de la línea que permanece en el olvido y en un peligroso estado de ruina.

Junto al acceso al túnel aún se pueden observar los restos de edificaciones como la estación, el andén, los almacenes, las viviendas del personal, los barracones de trabajadores, una capilla y las obras de canalización del río Engaña. Sobre su plataforma nunca se instalaron las vías.

El Túnel de la Engaña comienza en este bello paraje burgalés y finaliza en el verde Valle del Pas. Para continuar la obra camino de Santander y llegar a la estación de Yera, fue necesaria la explanación y la construcción de otros túneles cuya longitud no superaba los 300 metros como el de el Majoral, el Empeñadiro, el Morro, el Morrito y Obregón.

Las construcciones ubicadas en la boca norte del túnel, que un día simbolizaron el futuro de este gran proyecto, se encuentran también en un lamentable estado de abandono.

Algunas curiosidades sobre el Santander-Mediterráneo

Sabías que...

  • El proyecto inicial de la línea, con más de 415 km, que enlazaba Ontaneda (Cantabria) con Calatayud (Zaragoza), fue realizado por Don José de Aguinaga.
  • De este proyecto inicial fueron abiertos al tráfico de mercancías y viajeros un total de 367 km, distancia que separaban la población burgalesa de Dosante, en esta Merindad de Valdeporres, con Calatayud, en Zaragoza, punto hasta donde en la actualidad llega la línea de Alta Velocidad.
  • En la construcción de este tramo de la línea ferroviaria llegaron a trabajar más de 5.000 personas, incluidos los presos de la Guerra Civil. Estas obras se realizaron en un tiempo record, ya que comenzaron en 1925 y duraron solamente seis años. En 1930 se abría la línea al tráfico de viajeros y mercancías.
  • Desde Calatayud el tren continuaría hasta Caminreal para dirigirse hacia Sagunto aprovechando el trazado activo del Ferrocarril Central de Aragón.
  • Tras una parada en el proyecto, las obras se reanudaron en 1941 para afrontar el tramo más complejo que pretendía unir la Merindad de Valdeporres con Ontaneda antes de finalizar así la línea en Santander.
  • Después de estudiar diferentes alternativas para atravesar la Cordillera Cantábrica, se optó por construir el que ha sido durante muchos años el túnel más largo de España: el Túnel de la Engaña. Un túnel en el que nunca se instalaron las vías.
  • En Quintanabaldo, el trazado de la línea obligó a la construcción de otra obra ejemplar: un impresionante talud de piedra que deja abajo la carretera y el curso del río Nela.
  • En las proximidades de Santelices, para cruzar el río Nela se construyó otra de las obras emblemáticas de la línea: el Viaducto de Cidad. Se trata de una construcción realizada en piedra, con un total de 10 arcos, uno de ellos de 20 metros de luz, que permite el paso de las cristalinas aguas del río.
  • Entre la Estación de Oña y La Engaña fue necesaria la construcción de varios túneles y puentes metálicos que salvaban el curso del Nela, del Ebro y del Trema.
  • En el otro lado del Túnel de la Engaña, en la Estación de Yera, rodeado por cabañas pasiegas y verdes pastizales, fue necesaria la construcción de un muro aligerado conformado por 32 arcos realizados en hormigón.
  • Cuando parecía que el proyecto llegaba a su final, se paralizó definitivamente su construcción. Aun así, la línea estuvo abierta al tráfico varios años hasta que en 1985 el Gobierno decidió cerrar numerosas líneas ferroviarias, aludiendo a su falta de rentabilidad.
  • En varias ocasiones, desde la vecina comunidad de Cantabria se ha planteado la reutilización y aprovechamiento de esta colosal obra de ingeniería.

(Terminada la excursión, busqué más información sobre el Ferrocarril Santander-Mediterráneo y sobre el túnel en concreto. En lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com hay más datos y diversos enlaces para ampliar conocimientos al respecto)

La carretera continúa adelante, seguramente hacia el nacedero del río, pero ya había visto lo que quería y regresé a Pedrosa para proseguir hacia el siguiente par de paradas: Quisicedo-Cueva.

San Martín de Porres, volviendo del túnel de la Engaña
San Martín de Porres, volviendo del túnel de la Engaña (29kb)
Rozas de Valdeporres, calle Transcantábrico
Rozas de Valdeporres, calle Transcantábrico (35kb)
Rozas de Valdeporres
Rozas de Valdeporres (40kb)
Pedrosa, estación de FEVE
Pedrosa, estación de FEVE (32kb)
Pedrosa, casas junto a la estación de FEVE
Pedrosa, casas junto a la estación de FEVE (28kb)

Se asciende suavemente, lo que permite contemplar San Martín de Porres desde arriba, y se baja a Entrambosríos, con un paisaje de tipo pasiego.

San Martín de Porres desde la carretera a Entrambosríos
San Martín de Porres desde la carretera a Entrambosríos (46kb)
Entrambosríos
Entrambosríos (34kb)
Vistas desde Quintanilla-Sotoscueva
Vistas desde Quintanilla-Sotoscueva (25kb)

Me gustó Quisicedo. Cogí agua en una fuente situada junto a una casa con aspecto típico de haber sido construida por algún indiano.
Algún papel informaba en la plaza de que los que quisieran ser visitados con motivo de la noche de Halloween prepararan al menos 15 chuches.
Entre paréntesis, a quién se le ocurre haber adoptado (cada año parece más asentada) una fiesta tan repugnante.

Quisicedo, torre de los Velasco o de Pin
Quisicedo, torre de los Velasco o de Pin (34kb)
Quisicedo, plaza
Quisicedo, plaza (34kb)
Quisicedo, casa de indiano y fuente en el barrio Barruso
Quisicedo, casa de indiano y fuente en el barrio Barruso (27kb)
Quisicedo, casas
Quisicedo, casas (36kb)

En Cueva me llevé una desagradable sorpresa al comprobar, agotadas las pilas de la cámara de fotos, que las que llevaba de recambio se negaban a funcionar.

Cueva, casa
Cueva, casa (28kb)

Me quedé sin foto de su mini Plaza Mayor y me abstuve de parar para intentar fotografiar algunos lugares de camino a Ojo Guareña, con un ambiente de atardecer otoñal de libro.

Dejé la bici junto al cartel que indica la presencia del sumidero del río Guareña a 100m y, tras recorrer más (me temo) de ese centenar de metros, durante los cuales me crucé con una pareja, vi el lugar por el que ese río desaparece y a partir del cual ha ido haciendo de las suyas hasta formar el mayor complejo kárstico de España.
Probando a combinar las pilas, conseguí hacer alguna foto.

Cueva, sumidero del Ojo Guareña
Cueva, sumidero del Ojo Guareña (64kb)
Cueva, senda al sumidero del Ojo Guareña
Cueva, senda al sumidero del Ojo Guareña (57kb)

Tras trazar una curva, vuelta a dejar la bici para ir a la cueva y ermitas de San Bernabé y San Tirso. A estas las situaba el cartel de turno a 125m. Antes de echar a andar, aclaré a los ocupantes de un coche que la cueva del Guareña, por la que preguntaban, era esa, la de San Bernabé. Como si conociera eso de toda la vida.
No había nadie. Todo cerrado (también las taquillas). Unas fotos (tocando madera) y media vuelta mientras llegaba la pareja del coche.
En cambio, ni rastro de la pareja a pie.

Cueva, entrada a la ermita y cueva de San Bernabé
Cueva, entrada a la ermita y cueva de San Bernabé (36kb)
Cueva, vistas desde la entrada a la ermita y cueva de San Bernabé
Cueva, vistas desde la entrada a la ermita y cueva de San Bernabé (25kb)

Otro poco subiendo y unas líneas blancas en el asfalto que daban a entender que aquello es un puerto por el que pasan carreras. Efectivamente, luego me enteré de que se trata del de San Bernabé.

Puerto de San Bernabé, vistas
Puerto de San Bernabé, vistas (26kb)

Lo mejor, aparte de las vistas y que tocaba bajar, fue el reencuentro con el sol, tras un buen rato entre sombras.
Además, unas escaleras me dieron a entender que por allí se baja directamente a la ermita de San Bernabé (de la que arrancan unas escaleras ascendentes) y supuse que era el acceso que había utilizado la pareja a la que había visto camino del sumidero.
Nueva pelea con las pilas...

De Cornejo a Butrera, letrero
De Cornejo a Butrera, letrero (43kb)

En Cornejo había un cicloturista veterano tranquilamente sentado.

Siguiente parada, Butrera. En el kilómetro que va desde el desvío hasta el pueblo había algunas personas paseando. Estaba atardeciendo y el panorama era relajante, aunque la hora era la que era y cada vez me quedaba menos tiempo hábil.

En la iglesia, que era lo que me interesaba, anduve buscando el canecillo del pensador, en vista de que el relieve de la Adoración de los Reyes Magos debe de estar en el interior. Como fui rodeando el edificio en el sentido de las agujas del reloj, localicé al pensador ya al final. En esta foto de la web de www.arteguias.com se ve bien, aunque con ayuda de una escalera se le podría ver de frente.

Butrera, iglesia románica, ábside
Butrera, iglesia románica, ábside (31kb)

De nuevo en la BU-562, en el corto tramo que va hasta Torme dio tiempo a que alcanzara y adelantara al cicloturista que había visto en Cornejo y a que él me pasara cuando, llegando al pueblo, empecé a buscar la torre-palacio en ruinas (según había leído) de los López de Salazar que ahora está restaurada (según me dijeron y pude comprobar).

Torme, torre-palacio de los López de Salazar
Torme, torre-palacio de los López de Salazar (28kb)
Torme
Torme (22kb)
Torme, casa
Torme, casa (25kb)

La luz se iba y descarté ir a Salazar, última visita prevista; pero luego me animé a intentarlo. Según el mapa que había consultado, tenía que llegar a Campo para coger el desvío pertinente.
En Campo no había ningún desvío señalizado. Llegué a Mozares, retrocedí, pregunté en Campo y me dijeron que tenía que retroceder hasta el desvío a Villanueva.
A esas alturas, cualquier minuto era un mundo y tampoco era cuestión de ver Salazar en plan estresado y sin saber qué intenciones tenían las pilas...

Así que me calmé y puse rumbo a Villarcayo, viendo, de paso, la torre de Villacomparada de Rueda.

Cerca de Villacomparada de Rueda, bosque
Cerca de Villacomparada de Rueda, bosque (53kb)
Villacomparada de Rueda, torre
Villacomparada de Rueda, torre (18kb)

Y así, tras un día entre iglesias románicas, torreones y palacios, maravillas naturales y el inquietante túnel de la Engaña, di por finalizada (en principio) la temporada.

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