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Zalduondo - Aitzkorri - Urbia - Aratz - Zalduondo
30-04-2014
(mapa)
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Antes de que se cumplieran tres décadas (se dice pronto) sin andar por Aitzkorri, me puse a ello un día que amaneció nuboso, como con claras intenciones de llover, como lo había hecho la víspera.

Aparqué a mitad de camino entre Zalduondo y Zumarraundi, en cuanto me harté de sortear baches. Entre eso, las dudas acerca de si lo más prudente no sería ir a Araia, a visitar el nacedero del Zirauntza, y que tenía el coche más sucio que ni sé, me puse a limpiar someramente el vehículo, a ver si entretanto se me aclaraban las ideas.
En ello estaba cuando aparecieron dos coches. Pura coincidencia que llegaran juntos, pues iban por separado. El conductor del primero de ellos acabó aparcando allí mismo, intercambiamos los típicos comentarios sobre la mala pinta que tenían tanto el día como la carretera y echó a andar.

Bueno, ya no era el único en no haber acertado con el día.
Ya puestos, y en un arrebato de imprudencia, dejé el paraguas en el coche.

Camino de los sondeos de Urkilla
Camino de los sondeos de Urkilla (46kb)

Al llegar a Zumarraundi, no había más coche que el que había pasado antes.

Sondeos de Urkilla
Sondeos de Urkilla (22kb)

El suelo húmedo en el bosque no me animó gran cosa. A cambio, la visión del hayedo resultaba espectacular.

De los sondeos de Urkilla al collado de la Horca
De los sondeos de Urkilla al collado de la Horca (52kb)
De los sondeos de Urkilla al collado de la Horca
De los sondeos de Urkilla al collado de la Horca (55kb)

Enlacé con la calzada, pasé por el collado de la Horca e inicié el descenso hacia el túnel de San Adrián. Antes de llegar al mismo, me crucé con una pareja y, pasado el túmulo que precede al túnel, vi a un hombre que andaba como buscando algo en la hierba. Misterio.

Collado de la Horca
Collado de la Horca (56kb)
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián (62kb)
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián (61kb)
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián (44kb)
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián
Del collado de la Horca al túnel de San Adrián (39kb)

En el interior, era más que evidente que las excavaciones arqueológicas han seguido su curso.
De pronto, unos pasos... y la aparición de una peregrina australiana con un respetable mochilón. Buen Camino.

Túnel de San Adrián, excavaciones arqueológicas
Túnel de San Adrián, excavaciones arqueológicas (32kb)
Túnel de San Adrián, peregrina australiana
Túnel de San Adrián, peregrina australiana (28kb)

Al otro lado no había más que niebla, lo que me hizo descartar acercarme a la ermita de Sancti Spiritu.

Túnel de San Adrián, acceso inferior
Túnel de San Adrián, acceso inferior (22kb)

Lo que sí hice fue volver al otro lado por el paso alternativo, el que seguían los que no querían o no podían pagar el peaje por atravesar el túnel.
Por allí andaba, justo en el punto más alto, el hombre de antes y vi qué es lo que buscaba: perretxikos, como los que llevaba en una pequeña red.

Paso alternativo al túnel de San Adrián, escalones
Paso alternativo al túnel de San Adrián, escalones (44kb)
Paso alternativo al túnel de San Adrián, setero
Paso alternativo al túnel de San Adrián, setero (35kb)

Me hacía ilusión subir al Aitzkorri "por donde siempre", por el Calvario.
Como lo recordaba duro, con una pendiente continua y todo eso, no me lo pareció tanto. Y como acabé metiéndome en la niebla, lo pasé muy bien con el verdor de las hayas.

Subiendo al Aitzkorri por el Calvario
Subiendo al Aitzkorri por el Calvario (54kb)
Subiendo al Aitzkorri por el Calvario
Subiendo al Aitzkorri por el Calvario (35kb)
Subiendo al Aitzkorri por el Calvario
Subiendo al Aitzkorri por el Calvario (52kb)

A falta de visibilidad, pasé por la repisa posterior al Calvario sin apreciar bien su cualidad de aérea, según suele ser descrita.

Cerca del Aitzkorri, repisa
Cerca del Aitzkorri, repisa (14kb)

Alguna pequeña cruz metálica aparecía curvada, doblada como una flor mustia.

Cerca del Aitzkorri, cruz doblada
Cerca del Aitzkorri, cruz doblada (15kb)

Aparecieron sin previo aviso el refugio y la ermita.
En el primero había una chica de ojos bonitos, supongo que acompañada (no llegué a entrar); la ermita estaba vacía y a la comarca guipuzcoana del Goierri se la había tragado la niebla. Una pena.

Llegando al Aitzkorri
Llegando al Aitzkorri (22kb)
Aitzkorri, interior de la ermita
Aitzkorri, interior de la ermita (20kb)

Tras algunas dudas, seguí adelante con intención de recorrer el cresterío. A fin de cuentas, se trataba de ir siguiendo las marcas de pintura amarilla, suficientemente abundantes como para no extraviarse.
Así, vi y tomé el desvío que me llevó al Aitzabal. La cosa iba bien.

Aitzabal
Aitzabal (17kb)

En el tramo llano que conduce al Aketegi y el Aitxuri me crucé con una pareja. Preguntaron por el Aitzkorri. Venían de Arantzazu y el GPS los había metido por el cresterío. No conocían el terreno y la niebla hizo el resto. La primera cima a la que habían subido había sido la del Aitxuri. Antes, todavía en la zona de Urbia, se habían encontrado a un grupo de estudiantes de Biología con algún profesor.

Del Aitzabal al Aketegi, pareja
Del Aitzabal al Aketegi, pareja (19kb)

En algunos breves momentos, el movimiento de las nubes permitía ver algo o bastante del entorno, que siempre parece más impresionante en esas condiciones de visión racionada.

Aketegi y Aitxuri
Aketegi y Aitxuri (18kb)

La última vez que subí el Aketegi estaba considerado como el monte más alto de Gipuzkoa. Puede que el vértice geodésico con que cuenta sea un recuerdo de aquello o, simplemente, consecuencia de que su cima es más espaciosa que la del Aitxuri, auténtico techo de la provincia (según se sabe ahora) y que está al lado.

Aketegi, escultura y buzón
Aketegi, escultura y buzón (24kb)
Aitxuri, buzón y placa
Aitxuri, buzón y placa (29kb)

Seguí obedientemente las marcas de pintura, tan obedientemente que me quedé sin subir el Iraule, el Arbelaitz y lo que se hubiera terciado. El motivo fue que las marcas empezaron a apuntar hacia abajo, hacia Urbia, con una aspa previa para que quedara claro que por ahí no era.
De haber estado despejado igual habría visto claro lo que pasaba, pero pensé que se trataba de perder algo de altura para evitar alguna zona complicada para continuar después por la ladera y recuperar altura, etc. Para cuando vi que no, que aquello iba para abajo sin remisión, había acumulado unos cuantos resbalones, resultado de la fuerta pendiente y de la humedad del terreno. La visión del pedregal hace impresión, ni me planteé aventurarme por él, y menos después de haber bajado tanto y con la niebla dispuesta a complicarlo todo. Niebla que, dicho sea de paso, desapareció de la escena antes de que llegara a la majada de Arbelar. Fue muy divertido.

Del Aitxuri al Iraule
Del Aitxuri al Iraule (25kb)
Iraule
Iraule (24kb)
Bajando a Urbia
Bajando a Urbia (25kb)

Según llegaba a las campas, vi que también bajaba, más a la izquierda, la pareja con la que me había cruzado antes.
Con ellos estuve hablando después, junto a la venta. Bilbaína y hernaniarra, estaban satisfechos del recorrido hecho, sobre todo porque al final se había despejado y se podía ver, por fin, el cresterío en su conjunto. Eso compensaba el haberse perdido las vistas del otro lado.

No habían oído hablar ni del túnel de San Adrián ni de la ermita de Sandaili, en Araotz; a cambio, a mí no me sonaba lo del Centro de Euskal Herria, ubicado en la sierra de Andia y que habían visitado recientemente.

Urbia
Urbia (21kb)
Cresterío de Aitzkorri desde Urbia
Cresterío de Aitzkorri desde Urbia (29kb)

Cogí la pista que conduce a San Adrián. En un momento dado, la cruzó a poca distancia un ciervo o corzo.

Menhir de Zorrotzari
Menhir de Zorrotzari (24kb)
De Urbia al collado de la Horca
De Urbia al collado de la Horca (56kb)
De Urbia al collado de la Horca
De Urbia al collado de la Horca (22kb)

Coincidí varias veces con dos chicos a los que perdí de vista definitivamente al parar un momento cuando el camino inicia el descenso por el bosque, poco antes de enlazar con la calzada, a escasos metros del collado de la Horca.
Como tenía tiempo y lo había previsto como posibilidad, puse rumbo al Aratz.

Cerca del collado de la Horca
Cerca del collado de la Horca (55kb)
Del collado de la Horca al Aratz
Del collado de la Horca al Aratz (64kb)

Aparte de la distancia que lo separa de la sierra de Aitzkorri, el tiempo tampoco tenía nada que ver con el cielo nublado de la mañana, lucía el sol y empezó a calentar. Parecía otra excursión.
Subí por donde lo había hecho en una ocasión anterior y con una nueva aparición de un ciervo o corzo correteando algo más arriba, pero si vuelvo otra vez lo haré por su cara norte, que fue por donde bajé, mucho más cómoda para caminar.

Camino del Aratz
Camino del Aratz (40kb)
Camino del Aratz, borda del tuerto
Camino del Aratz, borda del tuerto (58kb)
Aratz
Aratz (28kb)
Subiendo el Aratz, Araia
Subiendo el Aratz, Araia (28kb)
Llegando al Aratz
Llegando al Aratz (26kb)
Aitzkorri desde el Aratz
Aitzkorri desde el Aratz (25kb)

Vuelta al collado de la Horca y a bajar a Zumarraundi, donde sólo quedaba un coche (con sus ocupantes a punto de ponerse en marcha), como a la ida, aunque poco antes de llegar yo andaba una especie de camioneta blanca dando vueltas por la hierba y venga a tocar la bocina. En fin...

Del Aratz al collado de la Horca
Del Aratz al collado de la Horca (62kb)
Cerca del collado de la Horca
Cerca del collado de la Horca (63kb)
Bajando a los sondeos de Urkilla, calzada
Bajando a los sondeos de Urkilla, calzada (50kb)

Todavía me quedaba bajar hasta donde había dejado el coche y lidiar con los baches antes de regresar a Zalduondo, donde localicé la casa que hace siglos funcionó como hospital de peregrinos de Santa Casilda.

Zalduondo, antiguo hospital de peregrinos de Santa Casilda
Zalduondo, antiguo hospital de peregrinos de Santa Casilda (25kb)

Ya puestos, aclaré cuál era el primer apellido del famoso Celedón (personaje con cuyo descenso, representado por un muñeco, dan comienzo las fiestas de La Blanca en Vitoria). En su casa natal (era de allí, de Zalduondo) hay una placa en la que consta Anzola como primer apellido. La duda de si realmente era así o, más bien, "Alzola" parecía cobrar fuerza a la vista de que en la mayor parte de las páginas que mencionan al personaje en Internet lo hacen adjudicándole esa segunda versión.
La mujer que me indicó dónde estaba el antiguo hospital no sabía, pero se decantaba más por Alzola; un hombre, también nativo, tampoco lo sabía y confesó que no se había fijado en la placa; otra mujer fue la que aseguró que la placa está correctamente escrita, y añadió que la actual la colocaron hace unos pocos años, pues robaron la que había antes.
En esta página se cuentan algunos detalles sobre nuestro hombre, Celedonio Anzola.

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