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Vitoria - Maeztu - Antoñana - Agurain - Oreitia - Vitoria
15-07-2013
(mapa)
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La víspera, se me ocurrió cambiar el sentido de la ruta, así que la primera parada la hice en Argandoña para ver por fuera la iglesia de Santa Columba, así como la escultura metálica que representa a un peregrino del Camino de Santiago, obra de Félix Sáez de Eguílaz, de Zurbano.

Arkaia
Arkaia (16kb)
Argandoña, iglesia de Santa Columba, detalle
Argandoña, iglesia de Santa Columba, detalle (35kb)
Argandoña, escultura de peregrino
Argandoña, escultura de peregrino (40kb)

Tras subir Azazeta, me puse un rato a la sombra, porque el sol calentaba.

Cuando reemprendí la marcha, caí en la cuenta de que, si no me dormía, llegaría a Maeztu a tiempo para ver en acción al papamoscas de su iglesia, como así fue.

Maeztu, papamoscas
Maeztu, papamoscas (24kb)

Después, a ver qué había en el pueblo. Pregunté a una pareja por algunas casa blasonada y el chico (ella desapareció tras un "esto es para ti") me dijo sus nombres (luego vi que el palacio que él identificó como de Abreu se conoce, más bien, como el de Samaniego), además de sugerirme que fuera a conocer Apellániz. Acabamos hablando junto a una casa cuyo dueño era, según dijo, un médico republicano, higienista, que escribió varios libros sobre el tema y que murió fusilado. Posteriormente, encontré este artículo sobre el mismo, Isaac Puente de nombre.

Maeztu, casa más antigua
Maeztu, casa más antigua (21kb)
Maeztu, casa del médico Isaac Puente
Maeztu, casa del médico Isaac Puente (24kb)
Maeztu, fuente, iglesia y palacio de Samaniego
Maeztu, fuente, iglesia y palacio de Samaniego (28kb)
Maeztu, antigua fábrica de asfalto
Maeztu, antigua fábrica de asfalto (35kb)

En Antoñana, monté en el tren.
Los tres vagones que lo componen albergan el Centro de Interpretación del Vasco-Navarro, tren que desapareció tiempo ha y cuyas vías han pasado a convertirse en vía verde. El que estaba allí dijo que aquella es también la Oficina de Turismo de la Montaña Alavesa.

Antoñana, centro de interpretación del tren Vasco-Navarro
Antoñana, centro de interpretación del tren Vasco-Navarro (24kb)

Me introduje en el casco urbano, rodeado por un lado por murallas en las que están integradas viviendas, y me puse a callejear.
Una furgoneta salía entonces, pregonando por megafonía su mercancía: "(...) a un precio incomparable. Acérquese a nuestra furgoneta y vea los melones de La Mancha y melocotones de Calanda que le ofrecemos".

Antoñana, muralla
Antoñana, muralla (40kb)
Antoñana, monumento en homenaje a la abeja
Antoñana, monumento en homenaje a la abeja (52kb)
Antoñana, calle
Antoñana, calle (36kb)
Antoñana, junto a la iglesia
Antoñana, junto a la iglesia (29kb)
Antoñana, junto a la iglesia
Antoñana, junto a la iglesia (35kb)

Tras ver una casa con un montón de flores en su exterior, pregunté a unas señoras mayores por el nombre de quien había creado aquel rincón tan espectacular:

-Fernando.
-¿¡!?

Pues sí. El tal Fernando, casado y todo eso, es el que cuida de aquello.
Dijeron que mucha gente suele hacer fotos. Normal.

Antoñana, casa con flores
Antoñana, casa con flores (48kb)
Antoñana, casa con flores
Antoñana, casa con flores (55kb)

Había buscado información para ir a la cascada de Aguaqué. El de Turismo y unos chavales me dijeron que, saliendo del pueblo, enseguida se coge una senda que va hacia dicho lugar.
Lo que yo había leído hablaba de seguir adelante por la carretera hasta el molino de Oteo y continuar por una pista que sale junto al mismo.
A la vista de que la carretera se inclina amenazadora a las primeras de cambio, acabé por desoír lo que me habían dicho y preferí ir al molino, quitándome de encima cuanto antes las rampas duras que tenía a la vista.

Así lo hice. Llegué al molino, vi la cascada que tiene al lado, seguí la pista de Oteo un rato, me acerqué a la orilla del río Sabando y caminé por el bosque buscando la cascada, primero siguiendo lo que parecía un sendero difuso y después de cualquier manera.
El resultado de la incursión fue un completo fracaso. Tenía que haber hecho caso de lo que me habían dicho en el pueblo.
Vuelta al molino a todo sudar para descalzarme y sacar de las zapatillas cuanto se me había metido en ellas, antes de que germinara y/o echara raíces.

Antoñana, cascada del molino de Oteo
Antoñana, cascada del molino de Oteo (50kb)
Antoñana, río Sabando
Antoñana, río Sabando (62kb)
Antoñana, molino de Oteo
Antoñana, molino de Oteo (42kb)

Más rampas, varias barreras canadienses y algunas zonas bacheadas. Ni un coche.
El único indicio de que por esa carretera debe de circular alguien de vez en cuando fue la presencia del Club Pottoka Antoñana, ya bastante arriba. Por aquello del calor, varios caballos estaban colocados por parejas en las que uno daba sombra a su compañero.

De Antoñana a Sabando
De Antoñana a Sabando (26kb)

Sin llegar a Sabando, en un cruce cogí dirección a San Vicente de Arana. Esos pocos kilómetros fueron muy agradables, con un pequeño alto de por medio, a través de un bosque bastante frondoso.

De Sabando a San Vicente de Arana
De Sabando a San Vicente de Arana (58kb)

Cogí agua en San Vicente y paré un momento en el parque en el que se alzaba el mayo. Se trata de un tronco de haya que los hermanos Pérez de Leceta cortan en el monte Bitigarra el 3 de mayo. Le quitan las ramas y la corteza y lo bajan al parque, donde los hombres del pueblo lo levantan a la tarde con ayuda de unas cuerdas y de una curiosa técnica. Se mantiene ahí hasta mediados de septiembre y su función es preservar a los campos del granizo.

San Vicente de Arana
San Vicente de Arana (27kb)
San Vicente de Arana, monumento al mayo y Bitigarra
San Vicente de Arana, monumento al mayo y Bitigarra (31kb)

Desde que en 2010 presencié cómo se levanta el mayo tenía ganas de ir un día al Bitigarra. Para ello, tenía que subir previamente a Santa Teodosia por su lado malo. Como en una ocasión anterior, hacía calor.
Me puse chulo y pretendí llegar arriba sin recurrir al tercer plato. Casi lo consigo, pero en la tremenda rampa final tuve que ponerlo, haciendo una ese para poder meterlo.

Santa Teodosia, crucero
Santa Teodosia, crucero (58kb)

Acto seguido, dejé la bici y eché a andar por el hayedo.
En un par de sitios había leído que lo mejor es dejar la pista y subir un fuerte repecho que hay a la izquierda según se cruza una langa, para que después todo sea caminar poco menos que en llano. Así lo hice.
Tras un paseo bastante plácido localicé el buzón. Dentro, una nota: "No se hace un mundo diferente con gente indiferente".
Me hizo ilusión estar allí.

Monte Bitigarra, hayedo
Monte Bitigarra, hayedo (62kb)
San Vicente de Arana desde el Bitigarra
San Vicente de Arana desde el Bitigarra (38kb)
Bitigarra, hayedo
Bitigarra, hayedo (58kb)
Bitigarra, buzón
Bitigarra, buzón (52kb)

Descarté ir a una cima cercana, con vértice geodésico, porque no le veía mayor aliciente y porque las moscas me estaban amargando desde hacía un rato.
¿Cómo pueden resultar tan pesados unos bichos que apenas pesan unos gramos?

Bajé por la pista, que se portó bastante bien, sin dar grandes rodeos por aquí y por allá.

Bitigarra, hayedo
Bitigarra, hayedo (52kb)

De nuevo junto a la ermita, una mujer con dos chicos (chico y chica) me pidieron que les hiciera una foto junto al gran fresno que se encuentra junto al edificio. Es que dijeron apellidarse Lizarraga ("lugar de fresnos"). Como añadieron que eran de Estella, comentamos la curiosidad de que esa ciudad se llame en euskera Lizarra (fresno), en lugar de Izarra (estrella), como parece que debería ser. A saber cómo se coló esa "L" inicial.

Santa Teodosia, fresno
Santa Teodosia, fresno (56kb)

Así como el asfalto de la vertiente de San Vicente está en muy buen estado, el descenso por el lado opuesto está infestado de baches en varios puntos. Un incordio.

Pedaleando hacia el alto de Iturrieta, quedan a la izquierda las instalaciones de la granja experimental de Neiker, de acceso prohibido. Intrigado por el tipo de experimentos que se puedan llevar a cabo en semejante lugar, encontré después este artículo.

Iturrieta, granja experimental
Iturrieta, granja experimental (25kb)

Se puso a chispear, sin más, y paró.
Camino del puerto de Opakua, paré a coger agua en una fuente, pero estaba casi seca.
Bajando el puerto, vuelta a chispear, con algo más de fundamento que antes, pero tampoco gran cosa, y vuelta a parar.

En Salvatierra/Agurain, me acerqué a la Oficina de Turismo, con algunas dudas sobre si estaría abierta los lunes.
Abierta estaba y coincidió que estaba Beatriz, la misma chica a la que conocí allí el año pasado. Como entonces, me invitó a dejar dentro la bici mientras un servidor recorría sin prisa la villa.

Acababa de empezar cuando cayó un chaparrón, no llegó a descargar todo lo que parecía que iba a echar.

Agurain, olbeas de la calle Zapatari
Agurain, olbeas de la calle Zapatari (30kb)
Agurain, calle Mayor, 2
Agurain, calle Mayor, 2 (29kb)
Agurain, calle Mayor, 15 y 17
Agurain, calle Mayor, 15 y 17 (33kb)
Agurain, calle Mayor, 28 y 30
Agurain, calle Mayor, 28 y 30 (40kb)
Agurain, calle Mayor, 25
Agurain, calle Mayor, 25 (38kb)
Agurain, calle Mayor, fuente de dos caños
Agurain, calle Mayor, fuente de dos caños (34kb)
Agurain, calle Mayor, 40
Agurain, calle Mayor, 40 (33kb)
Agurain, calle Mayor, 40, escudo
Agurain, calle Mayor, 40, escudo (40kb)
Agurain, calle Mayor, 46
Agurain, calle Mayor, 46 (30kb)
Agurain, plaza de Santa María, olbeas
Agurain, plaza de Santa María, olbeas (24kb)
Agurain, calle Mayor, 79
Agurain, calle Mayor, 79 (41kb)
Agurain, parque junto a la iglesia de Santa María
Agurain, parque junto a la iglesia de Santa María (43kb)
Agurain, portal de la Madura
Agurain, portal de la Madura (44kb)
Agurain, calle Carnicerías, 24
Agurain, calle Carnicerías, 24 (31kb)
Agurain, calle Lope de Larrea, Casa de las Viudas
Agurain, calle Lope de Larrea, Casa de las Viudas (36kb)

Casas blasonadas por aquí, casas blasonadas por allá; portales en activo, portales desaparecidos; fui viendo casi todo de lo mucho que hay para ver, incluyendo un espacio privado cuyo dueño me permitió fotografiar, al tiempo que me hacía oler unas flores: jazmín. Qué majo. Luego, me acompañó un momento para señalarme a distancia el frontón viejo, por el que pasé un poco después, antes de ir terminando la visita. En ello estaba, bebiendo de una fuente junto a la iglesia de San Juan, cuando se puso a llover de nuevo. Pero esta vez en serio, de verdad.

Agurain, olbeas de la plaza de San Juan
Agurain, olbeas de la plaza de San Juan (26kb)
Agurain, calle Arramel
Agurain, calle Arramel (25kb)
Agurain, calle Arramel, 2 y 4
Agurain, calle Arramel, 2 y 4 (32kb)
Agurain, portal Chiquito
Agurain, portal Chiquito (22kb)
Agurain, paseo de las Monjas
Agurain, paseo de las Monjas (38kb)
Agurain, calle Zapatari, 31
Agurain, calle Zapatari, 31 (22kb)
Agurain, calle Zapatari, 30
Agurain, calle Zapatari, 30 (24kb)
Agurain, calle Zapatari, 30, escudo
Agurain, calle Zapatari, 30, escudo (33kb)
Agurain, calle Zapatari
Agurain, calle Zapatari (36kb)
Agurain, frontón viejo
Agurain, frontón viejo (20kb)
Agurain, paseo junto a las murallas
Agurain, paseo junto a las murallas (35kb)
Agurain, portal de Ula
Agurain, portal de Ula (28kb)
Agurain, paseo junto a las murallas
Agurain, paseo junto a las murallas (31kb)
Agurain, portal del Rey
Agurain, portal del Rey (33kb)

Hala, una hora a todo llover.

Haciendo tiempo mientras escampaba, estuve entretenido hablando con Beatriz a la puerta de la Oficina de Turismo. Al decirle que me había llevado un susto (o casi) al ver a una monja toda seria (estaría rezando por la paz en el mundo, pero...) junto a una ventana del convento mientras recorría el Paseo de las Monjas, contestó que ella había llegado a ver a alguna de ellas vestida de albañil. Son monjas clarisas y lo de la clausura ya no es como antes. No recordaba yo cómo era lo de llevarles huevos, así que me recordó que son trece y que con ello se trata de que no llueva el día de la boda.
Tienen previsto cerrar al tráfico el centro de la villa.
Me aclaró la ubicación de la Casa de los Diezmos, que me había pasado desapercibida.
También, me confirmó que el Portal de Santa María es el que queda al norte y que la calle homónima es la que termina no en ese portal sino en el de la Madura. Así que el plano no está equivocado, es así.

Finalmente, dejó de llover, fui en un momento a ver la Casa de los Diezmos, me despedí de la simpática Beatriz y puse rumbo a Vitoria mientras la temperatura ambiente se encargaba de ir secando la carretera.

Agurain, casa de los Diezmos
Agurain, casa de los Diezmos (21kb)
Agurain, lavadero y antiguo matadero
Agurain, lavadero y antiguo matadero (38kb)

Seguí la antigua nacional, solitaria como ella sola, aunque se oiga el tráfico de la autovía, que va paralela.
En Argomaniz, paré un momento junto al Parador de Turismo por si veía a alguna rica heredera despistada, pero no hubo suerte.

Gaceo
Gaceo (21kb)
Argomaniz, Parador de Turismo
Argomaniz, Parador de Turismo (21kb)

Camino de Oreitia, me llamó la atención un conjunto de edificios entre árboles, no lejos del Parador, que resultaba bastante sugerente. Parecía una urbanización o residencia.

Arbulo
Arbulo (16kb)

Pregunté en Oreitia a un señor, que me mandó a uno que estaba cortando troncos (un montón, algo tremendo) con una motosierra y que me aclaró de qué se trataba: es una granja de cerdos.
Apaga y vámonos.

Afortunadamente, salí del pueblo con buenas impresiones. Primero, había visto la Torre Blanca; luego, unos detalles curiosos en la iglesia, como el relieve de un soldado a caballo que señala con su lanza la dirección a Santiago; por último, una casa-palacio por cuyo nombre pregunté al típico grupo de chavales que está sentado a la puerta y que en su vida se han planteado si aquello tiene nombre. Repetí la pregunta a una chica que estaba cerca y dijo que la casa perteneció a los Guevara y que aparece mencionada en varios libros que hablan de la vida del Che.
Luego, comprobé en Internet, según las fotos que encontré, que la casa de los Guevara es otra y que aquella por la que indagué es la de los Ortiz de Zárate.

Oreitia, Torre Blanca
Oreitia, Torre Blanca (32kb)
Oreitia, iglesia, detalle
Oreitia, iglesia, detalle (32kb)
Oreitia, palacio de los Ortiz
Oreitia, palacio de los Ortiz (29kb)

Al incorporarme a la carretera de Alegría coincidió que pasó un Alvia por la estación de "Estivaliz-Oreitia", que está poco menos que de adorno, porque no paran trenes en ella.
No tan rápido, pero sin pausa, recorrí los últimos kilómetros hasta Vitoria.

Matauco
Matauco (21kb)
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