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Damazuloa

Argineta

28-08-2012
(mapa)
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Una salida corta, mañanera y sin mayores pretensiones en busca de Damazuloa, la cueva pequeña y la sima cercanas al monte Murumendi en las que se supone que pasa algún tiempo Mari, la principal entidad de la mitología vasca. Tiene casa también en Anboto, en Aketegi...

Echamos (fui con mi hermano Antxón) a andar desde Larrarte, adonde llegamos por una carretera estrecha que sube desde Garin.
Nada más llegar, todavía sin salir del coche, se nos acercó un trabajador de la explotación ganadera que hay allí para aconsejarnos dejar el vehículo en un lugar a la sombra. De paso, estorbábamos menos, pues andaban yendo y viniendo con el tractor, abonando un prado cercano.
Reconocí al hombre, pues me encontré con él en 2003 y, gracias a sus indicaciones, localicé entonces ambos lugares. Y así se lo dije.

Por de pronto, salimos en dirección equivocada, camino de Mandubia, porque es la ruta que seguí la última vez que anduve por la zona. Menos mal que me di cuenta pronto.
De nuevo en Larrarte, volvimos a ver al trabajador de antes, que nos puso en el buen camino. Así, llegamos sin novedad a la sima en 15-20 minutos, hicimos las pertinentes fotos, agradecimos el frescor del momento y fuimos en busca de la cueva pequeña.
No recordaba que queda cerca de la sima, pero sí que en otra ocasión había un letrero en el camino señalando su dirección.
El letrero ya no está, mi memoria tampoco andaba fina y acabamos metiéndonos por varios senderos, algunos más enmarañados que otros, hasta que tuvimos que dejarlo en vista de que no acertábamos.

De Larrarte a Damazuloa
De Larrarte a Damazuloa (63kb)
Junto a Damazuloa
Junto a Damazuloa (56kb)
Damazuloa, sima
Damazuloa, sima (45kb)
Volviendo a Larrarte
Volviendo a Larrarte (55kb)

Vuelta a Larrarte, mientras el calor empezaba a hacer de las suyas, a ver si andaba por allí nuestro hombre, como así fue.
Y de nuevo en camino para, tras cruzar una regata y antes de llegar a la altura de la sima, buscar el acceso a la cueva a la izquierda.
Antxón lo encontró, bajamos y enseguida encontramos la cueva. Entramos hasta donde se puede (unos pocos metros) y vimos lo que pudimos a la luz de una linterna pequeña.

Ya más tranquilos y contentos, a pesar de que el calor había ido a más, regresamos a por el coche.
Nuestro hombre, una especie de ángel de la guarda rural, ya había cumplido con su misión y no volvimos a verlo. Gracias.

Damazuloa, cueva
Damazuloa, cueva (53kb)
Damazuloa, cueva, interior
Damazuloa, cueva, interior (15kb)
Damazuloa, cueva, desde el interior
Damazuloa, cueva, desde el interior (21kb)
Cerca de Damazuloa, arroyo y presa
Cerca de Damazuloa, arroyo y presa (60kb)
Volviendo a Larrarte
Volviendo a Larrarte (52kb)
Garin
Garin (33kb)

Ese mismo día, por la tarde y por circunstancias muy distintas, anduvimos por tierras vizcaínas y paramos en Elorrio para visitar la necrópolis de Argineta.
Como el trío que había cuando llegamos se marchó al poco, anduvimos a nuestras anchas.

Argineta
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Argineta
Argineta (47kb)
Argineta
Argineta (47kb)
Elorrio desde Argineta
Elorrio desde Argineta (22kb)
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