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St-Jean-Pied-de-Port - Esterenzubi - Arnostegi - Arnegi - Ibañeta - SJPP
30-07-2012
fotos
(mapa)
(mapa) (80kb)
Puerto de Urkiaga, puente
Puerto de Urkiaga, puente (46kb)

En Saint-Jean-Pied-de-Port era día de mercado y había bastante gente cuando llegué.
Salí con calma hacia Esterenzubi, en parte porque hacía calor, en parte porque el recorrido invita a ello.

De SJPP a St-Michel
De SJPP a St-Michel (25kb)
St-Michel
St-Michel (23kb)
De St-Michel a Esterenzubi
De St-Michel a Esterenzubi (38kb)
De St-Michel a Esterenzubi
De St-Michel a Esterenzubi (26kb)
De St-Michel a Esterenzubi
De St-Michel a Esterenzubi (30kb)

Mientras hacía unas fotos en el citado pueblo, pasó un cicloturista en la misma dirección que llevaba yo, pero luego lo encontré tranquilamente sentado a la sombra sobre la hierba, bebiendo y con pinta de no tener ninguna prisa por volver a ponerse en movimiento.

Esterenzubi
Esterenzubi (34kb)
De Esterenzubi a Beherobie
De Esterenzubi a Beherobie (29kb)

Antes de llegar al cruce en el que hay que elegir entre seguir hacia Irati por Artaburu o continuar hacia Arnostegi se pasa por un rincón muy bonito, junto al río, en el que parece que la carretera se va a acabar.

Unos metros antes del Hotel de la Nive, me desvié a la izquierda con intención de visitar "la source de la Nive" en mejores condiciones de como lo hice años atrás. Entonces no me enteré de gran cosa porque me presenté en ese lugar terminando la excursión de turno y con poca luz (no tanto por la hora, que también, sino por la vegetación). El caso es que lo encontré bastante diferente de como lo recordaba. Se ve que no pasa mucha gente, porque el sendero estaba en algunos puntos algo cerrado, con zarzas y ortigas (estas me dieron recuerdos un par de veces).
Acompañé al río durante unos minutos, en un entorno bastante bucólico, y acabé dando media vuelta por no saber hasta dónde seguía el camino.

Beherobie
Beherobie (46kb)
Beherobie, hacia la source del Nive
Beherobie, hacia la source del Nive (42kb)
Beherobie, hacia la source del Nive
Beherobie, hacia la source del Nive (66kb)
Beherobie, el Nive
Beherobie, el Nive (69kb)

Acto seguido comencé a ascender el col de Arnostegi, que tiene vertientes para dar y regalar, pero creo que la que arranca en Beherobie es la más bonita con diferencia. Ya la conocía y quise volver una vez más por puro placer.
Contaba con la sombra del hayedo frente al calor que empezaba a hacer, pero se nubló. Mejor.

Me crucé con una pareja que bajaba y me quedé algo intrigado, pues no tenían mucha pinta de cicloturistas.

Hasta llegar a las cercanías del col de Organbide no decidí si iba a visitar la famosa y fotogénica cueva de Harpea. La dejé tranquila esta vez, había estado en ella un par de años antes. Delante de ella pasa el río Nive, que debe de nacer en las inmediaciones.

Al poco de comenzar el tramo de descenso previo a los kilómetros finales, dos cicloturistas descansando a la sombra de las hayas, con algo de ropa tendida en sus ramas, representaban la viva imagen del hedonismo.

De Orgambide a Arnostegi, haya
De Orgambide a Arnostegi, haya (53kb)

Antes de coronar, divisé a distancia el que era uno de los objetivos principales de la excursión: Zerkupe y sus ruinas de fortaleza protohistórica. Todavía antes de la cima, un señor buitre que se tomó su tiempo antes de levantar el vuelo desde unas rocas, al lado mismo de la carretera.

Arnostegi estaba tomado por los turistas y por los senderistas, pero sólo relativamente, porque los dueños absolutos del lugar eran las vacas y las yeguas con sus potros.
Otra que dominaba el terreno, pero por las alturas, era la niebla, que impedía ver desde el collado lo que queda de la también famosa torre de Urkulu. Hacia ella se dirigían algunos turistas.

Arnostegi
Arnostegi (20kb)
Arnostegi, yeguas y potro
Arnostegi, yeguas y potro (27kb)

Mientras iba comiendo el bocadillo estuve pensando en acercarme a Soroluze, cerca de Azpegi, a ver si encontraba las ruinas de un fuerte, pero lo dejé estar.

En Leizar Ateka, un par de peregrinas echando mano de la guía para buscar alguna interpretación a la cruz que hay allí, rodeada de cintas y de múltiples objetos.
Un par de sonrisas y se internaron en la niebla rumbo a Bentartea.

Leizar Ateka, peregrinas
Leizar Ateka, peregrinas (13kb)

Llegado al collado de Elursaro, llevé a cabo una primera incursión por la hierba, por si era por ahí por donde se baja a Zerkupe.
No. Pues a ver si un poco más abajo...
Sí. La existencia de una pista daba a entender que era uno de los accesos a las cabañas de Urdanasburu. Efectivamente, al poco volví a divisar Zerkupe, esta vez de mucho más cerca.
Me hizo mucha ilusión estar allí, sobre todo porque en septiembre de 2010 creí haber estado. Lo que entonces hice realmente fue bautizar como Zerkupe a un roquedo que no tiene ninguna historia. Me dio rabia caer más tarde en la cuenta de mi error.

Zerkupe
Zerkupe (20kb)

Mientras me aproximaba a lo que queda de los muros que cerraban el único lado accesible, me llevé una desagradable sorpresa al encontrar entre las piedras a una oveja muerta. Muy triste el descubrimiento, pero al poco caí en la cuenta de que no soplaba viento, al que yo había atribuido el movimiento de algo en la zona del cuello del animal. Por otra parte, su aspecto externo era normal... Como que estaba viva, tal y como comprobé al fijarme mejor y ver que respiraba.
Le dirigí unas palabras amistosas, con ánimo de intercambiar impresiones, pero ni caso.
Fui maniobrando con cuidado entre las rocas para no hacerme ninguna avería y, de pronto, la oveja se puso de pie, me miró, se alejó unos metros y se me quedó mirando.
Seguramente se estaría preguntando cómo había dado con ella, estando como estaba camuflada en el terreno, hundida en la hierba entre las rocas, invisible a no ser que uno se acercara a muy corta distancia.

Zerkupe, oveja
Zerkupe, oveja (26kb)

Aún no me había introducido en lo que fue propiamente el recinto fortificado cuando descubrí a otro personaje: un chico sentado en las rocas y mirando el paisaje en actitud contemplativa. Por mi cuenta y riesgo, deduje que él era el último descendiente por línea directa de los primitivos pobladores del lugar y que la oveja le hacía compañía y le servía de alimento y le daba calor.
Pensándolo mejor, supuse que el chico había ido a practicar escalada y se había dedicado a la contemplación tras la actividad deportiva.
Subí a la parte más alta e imité al joven sentándome y disfrutando del paisaje.
Vi varias de las marcas y señales de plástico dejadas por los arqueólogos en sus trabajos sobre el terreno.

Zerkupe
Zerkupe (31kb)
Zerkupe
Zerkupe (51kb)

¿La oveja? Abajo, fuera del recinto, mirándome.

Château Pignon desde Zerkupe
Château Pignon desde Zerkupe (25kb)
Zerkupe, oveja
Zerkupe, oveja (28kb)

Observé que una carretera asfaltada que se une a la que sube desde Saint-Jean-Pied-de-Port a la altura de la Virgen de Orisson se limita a bajar desde dicho enclave a las cabañas de pastores que hay más abajo y que poco antes de llegar a ellas se termina el asfalto.

Para cuando me puse en movimiento el chico ya se había ido. Cargó la mochila en un coche que había junto a una cabaña y que había pensado que sería de algún pastor y subió despacio la pista.

¿La oveja? Ni idea. Seguramente había vuelto al lugar en el que la había encontrado. Obviamente, me abstuve de volver a molestarla.

De nuevo en el collado de Elursaro, vi que había desaparecido una señal que indicaba "route barrée a 11 km" y que había visto antes al pasar junto a la carretera que baja a Arnegi. Pues mejor.

Mientras bajaba por ahí, me fijé en algunas casas que parecen estar en el fin del mundo, aisladas, rodeadas de bosque. A saber quién vivirá en ellas.

Valcarlos desde Heganzo
Valcarlos desde Heganzo (20kb)
De Heganzo a Arnegi
De Heganzo a Arnegi (26kb)
De Heganzo a Arnegi
De Heganzo a Arnegi (38kb)
De Heganzo a Arnegi
De Heganzo a Arnegi (53kb)
Ondarolle
Ondarolle (32kb)

Cogí agua en Arnegi, un litro, bebí la mitad y tiré hacia Ibañeta. La plácida subida se vio ligeramente alterada por la aparición de un gatito en el arcén. No sé qué pintaba allí.
En el alto, viendo las pocas cruces que había junto a la ermita en un montículo que estaba tomado por la hierba, pensé si se estará perdiendo la costumbre de los peregrinos de poner una cruz allí.
Terminé el agua que llevaba. Seguía nublado, pero no había refrescado gran cosa.

Bajando de vuelta a Arnegi, volví a ver al gatito, al otro lado de la carretera. Me dio pena, casi preferiría no haberlo visto. Que le vaya bien.

A pocos kilómetros de regresar al punto de partida le dio por salir al sol y el efecto le quedó bien.

Ibañeta, ermita y montículo con cruces
Ibañeta, ermita y montículo con cruces (17kb)
Valcarlos
Valcarlos (27kb)
Valcarlos, ayuntamiento
Valcarlos, ayuntamiento (30kb)
Arnegi
Arnegi (22kb)
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