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Itxassou - Mouguerre - Guiche - Bayona - Itxassou
06-07-2012
(mapa)
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Estaba a punto de ponerme en marcha en Itxassou cuando llegó una mujer con una niña pequeña abrazada a un oso de peluche casi más grande que ella. Mientras la mujer cogía algo de su coche la niña la llamaba ("mamá, mamá") angustiosamente (es un decir) a la vista del extraño personaje con casco que merodeaba por el aparcamiento.
El del casco (un servidor, obviamente) andaba algo contrariado tras acabar de comprobar que las duchas con las que contaba el pueblo se encuentran ahora cerradas tras las reformas que se ve que se han llevado a cabo en los aseos públicos.

Artzamendi desde Itxassou
Artzamendi desde Itxassou (29kb)

Como tantas otras veces en situaciones similares, salí ya preocupado por si me daría tiempo a ver todo lo que pretendía. De hecho, había algo con hora límite, las 6 de la tarde, pues es cuando cierran el jardín botánico de Bayona.
Así que dejé para la vuelta la visita al aeródromo de Itxassou y alguna cosa más en Cambo.

A falta de puertos de montaña, las cuestas oficiales del día corrían a cargo de la Route impériale des Cimes, ruta que mandó abrir Napoleón Bonaparte en sus buenos tiempos. Se trata de un trayecto bonito, tanto por el propio recorrido como por las vistas hacia la zona de Cambo, Ustaritz, etc.

Por la Route impériale des Cimes
Por la Route impériale des Cimes (20kb)
Cambo desde la Route impériale des Cimes
Cambo desde la Route impériale des Cimes (24kb)
Ustaritz desde la Route impériale des Cimes
Ustaritz desde la Route impériale des Cimes (21kb)

Subiendo y bajando, bajando y subiendo, me crucé con una decena de coches Citroen 2 CV pintados de forma parecida, cada coche con el nombre de un pueblo de Lapurdi y con sus ocupantes tocados con boinas y saludando alegremente. Cinco años atrás me ocurrió algo semejante, entonces entre Sara y Dancharinea, a saber si se trataba del mismo grupo.

En Mouguerre hay una cruz y un obelisco. Había llegado a pensar si no se trataría de una única cosa, pero no, están las dos. Según unos paneles, la cruz la puso la Iglesia tiempo atrás, pero antes aún la misma institución había mandado que se le cambiara el nombre a ese terreno, para que dejara de llamarse Akelarre, con lo que se le llamó Azerilarre (vamos, que el campo del macho cabrío pasó a manos del zorro); y el obelisco, levantado por suscripción popular, recuerda la "batalla de Saint-Pierre-d'Irube", en el marco de la "guerra napoleónica de España" (más conocida, a este lado de la frontera, como Guerra de la Independencia), cuando los franceses recuperaron ese alto, ocupado por los ingleses, y lo perdieron el mismo día frente al mismo enemigo, teniendo que retirarse a Bayona y sufriendo muchas pérdidas.

Mouguerre, ayuntamiento
Mouguerre, ayuntamiento (23kb)
Mouguerre, cruz y obelisco
Mouguerre, cruz y obelisco (24kb)

La citada capital de Lapurdi queda a muy pocos kilómetros y las vistas, tanto de la ciudad como de los alrededores, son extraordinarias.

Bayona desde Mouguerre
Bayona desde Mouguerre (21kb)
Mouguerre, mesa de orientación
Mouguerre, mesa de orientación (47kb)
Mouguerre, obelisco
Mouguerre, obelisco (26kb)
Mouguerre, iglesia
Mouguerre, iglesia (25kb)

Convenientemente impresionado por la historia del lugar y por el paisaje, que contemplé mientras me comía un bocadillo, reemprendí la marcha.
Enlacé con la carretera D-312 con idea de acercarme a un lugar llamado Souhy, a ver el château que debe de haber allí, pero o el desvío no está indicado o se me pasó.

Parada en Briscous para ver la estela dedicada a Joannes Leizarraga, calvinista y traductor del Nuevo Testamento al euskera en 1571, con lo que fue un precursor del batua o euskera normalizado.
Pegado a la iglesia, el típico monumento a los caídos, con la particularidad en este caso de que está presidido por la estatua de un soldado con una granada en la mano y en actitud de lanzársela al primero que pase.

Briscous, estela de Joannes Leizarraga
Briscous, estela de Joannes Leizarraga (19kb)
Briscous, ayuntamiento
Briscous, ayuntamiento (24kb)

El château de Salha, en Bardos, funciona hoy en día como ayuntamiento de ese pueblo. La puerta de la torre estaba abierta... pues adentro y a subir hasta casi arriba del todo por la escalera de caracol.
En las inmediaciones, la escultura "Hélène en sabots", de Benoît Lasserre.

Bardos, 'Hélène en sabots', château de Salha e iglesia
Bardos, 'Hélène en sabots', château de Salha e iglesia (32kb)
Bardos, château de Salha, escalera de caracol
Bardos, château de Salha, escalera de caracol (22kb)

Unos minutos después subía por otra escalera de caracol, pero más moderna y, sobre todo, más aérea en el mirador de Miremont. Imagino que a quien padezca vértigo le puede dar algo de apuro subir. Las vistas son magníficas.
Andaba por allí un matrimonio maduro. Como hay varios paneles para orientarse respecto a lo que se ve desde el mirador, me señalaron a distancia el monte Larrun e hicieron lo propio con su nombre en uno de los paneles. Es que subieron a su cima en el famoso trenecito turístico. De eso hacía unos 35 años, se ve que tenían buen recuerdo de aquella excursión.

Bardos desde el mirador de Miremont
Bardos desde el mirador de Miremont (28kb)
Las Landas desde el mirador de Miremont
Las Landas desde el mirador de Miremont (27kb)
Mirador de Miremont, escaleras
Mirador de Miremont, escaleras (29kb)

Siguiente parada, Guiche. Primero, en el barrio alto, donde está la iglesia, delante de la cual hay un curioso edificio del que en algún sitio pone que era la casa de la serora, mientras que en otros dicen que era un palomar; a continuación, descenso hasta el barrio del puerto fluvial junto al Bidouze, donde pasé un rato de lo más agradable, relajado y pacificado, tal y como me sucedió hace unos años cuando visité el paradisíaco lugar en que nace dicho río. Como desde entonces le tengo mucha simpatía, nada mejor que acompañarle durante unos pocos kilómetros hasta el punto en el que se une al Adour bajo un puente metálico.

Guiche, casa
Guiche, casa (37kb)
Guiche, iglesia y palomar
Guiche, iglesia y palomar (24kb)
Guiche, río Bidouze y castillo
Guiche, río Bidouze y castillo (26kb)
Guiche, puerto fluvial
Guiche, puerto fluvial (28kb)
Guiche, casa Le Marchand y viaducto sobre el Bidouze
Guiche, casa Le Marchand y viaducto sobre el Bidouze (24kb)
Confluencia del Bidouze y el Adour
Confluencia del Bidouze y el Adour (30kb)

Y después, a seguir ejerciendo de acompañante de ríos con el propio Adour.
Me gustó mucho el tramo que va hasta Urt, como para volver cuanto antes a disfrutarlo de nuevo.

Carretera junto al Adour
Carretera junto al Adour (44kb)
Descanso junto al Adour
Descanso junto al Adour (38kb)
Casa con hortensias
Casa con hortensias (36kb)
Urt desde el Adour
Urt desde el Adour (18kb)

Al pie de ese pueblo, otro río, el Aran, entrega también sus aguas al Adour para que las lleve al mar.

Urt, puente metálico sobre el Adour
Urt, puente metálico sobre el Adour (24kb)
Urt, últimos metros del Aran
Urt, últimos metros del Aran (31kb)

En Turismo, pregunté a la chica por varios châteaux, pero dijo que no hay ninguno. Se ve que donde lo leí identificaban como châteaux a casas que no llegaban a tanto y que a la moza tampoco le sonaban por el nombre. Lo que no le pregunté fue la ubicación de la casa que tiene allí una prima, y todo por la sencilla razón de que no me acordaba del nombre de la casa.

Urt, iglesia
Urt, iglesia (24kb)

Saliendo del casco urbano, me llamó la atención algo que se movió en una acera. Parada, media vuelta y a investigar: se trataba de una ardilla.
Empezaba a hacer calor.

El poco éxito de las pesquisas llevadas a cabo en Urt tuvo su continuación en Urcuit (pero tampoco terminaron allí...).
El caso es que en Urcuit pregunté por una casa, Jauregia, y en el ayuntamiento me dijeron que la tenía a 300 m. Bueno, pues no di con ella al pasar porque la esperaba con aire más antiguo del que presenta en la actualidad, según vi posteriormente en internet.

En Lahonce fui derecho a la iglesia que fue abadía de los Prémontrés. Aunque en el tímpano figura un 1121, un cartel explica que no se trata del año de construcción de la iglesia sino del de la fundación de la orden. A diferencia de otra vez que estuve, en 2007, se ve que ahora los diversos edificios están en funcionamiento.

Lahonce, abadía de los Prémontrés
Lahonce, abadía de los Prémontrés (34kb)
Lahonce, abadía de los Prémontrés
Lahonce, abadía de los Prémontrés (23kb)

Bajé al Adour para seguir haciéndole compañía, aunque me estaba aproximando a Bayona y el panorama iba a cambiar pronto.
Vaya si cambió, qué estrés en la entrada a la ciudad, hasta que un bidegorri de madera vino en mi auxilio.

Bayona, bidegorri junto al Adour
Bayona, bidegorri junto al Adour (28kb)

Como había llegado bien de tiempo para visitar sin prisa el jardín botánico, me dirigí en primer lugar al barrio de Saint-Esprit, donde, en la calle Sainte-Catherine, un cartel habla de un tipo de casas con voladizos y salientes característicos para decir que en otros tiempos hubo censadas cientos de ellas en la ciudad, y añade que sólo se conservan diez, tres de ellas en ese barrio.

Bayona, calle Sainte Catherine, casa con voladizos
Bayona, calle Sainte Catherine, casa con voladizos (32kb)

Dejé para mejor ocasión un paseo por el parque de Caradoc, volví a cruzar el puente sobre el Adour y, antes de hacer otro tanto con el que atraviesa el río Nive, me detuve un momento en la explanada du Réduit para hacerle una foto a la estatua del cardenal Lavigerie, que no deja de resultarme llamativa por su actitud, tan dinámica.

Bayona, barrio y puente de Saint-Esprit
Bayona, barrio y puente de Saint-Esprit (21kb)
Bayona, estatua del cardenal Lavigerie
Bayona, estatua del cardenal Lavigerie (18kb)

Y me presenté en el jardín botánico. Abre del 15 de abril al 15 de octubre, de martes a sábado de 9:30 a 12 y de 14 a 18. Se encuentra en la zona de las murallas, muy cerca del monumento a los caídos, y la entrada es gratuita.
Es de estilo japonés, con su puentecito, su mini cascada, un pequeño bosque de bambú y un estanque lleno de vida, con tortugas acuáticas y unas hermosas carpas, además (faltaría más) de los árboles y plantas más o menos exóticas que se le presumen a un jardín de ese tipo.
Me gustó mucho y proseguí todo contento con la visita a la ciudad.

Bayona, el Château-Vieux desde el jardín botánico
Bayona, el Château-Vieux desde el jardín botánico (48kb)
Bayona, jardín botánico, bambú
Bayona, jardín botánico, bambú (63kb)
Bayona, jardín botánico, puente
Bayona, jardín botánico, puente (63kb)
Bayona, jardín botánico, estanque
Bayona, jardín botánico, estanque (39kb)
Bayona, jardín botánico, puente
Bayona, jardín botánico, puente (59kb)

Entre un momento en la catedral. Había un coro cantando o, más bien, ensayando. Como a la entrada había un cartel anunciando un concierto para ese mismo día a cargo de la Maîtrise de la Cathédrale de Le-Puy-en-Velay, deduje que se trataba de ellos.

A continuación recorrí algunas calles del centro. Como terminé en las más transitadas, el agobio fue yendo a más y acabé bastante descolocado, sobre todo en la calle Víctor Hugo, en la que me fijé en los balcones forjados de sus casas.
Menos mal que antes había estado un momento en La Plachotte, una plaza bonita y tranquila, a la que llegué por la estrecha calle de los Augustins.

Bayona, la poterna
Bayona, la poterna (34kb)
Bayona, La Plachotte
Bayona, La Plachotte (39kb)
Bayona, rue des Augustins
Bayona, rue des Augustins (30kb)
Bayona, rue des Augustins
Bayona, rue des Augustins (27kb)
Bayona, rue de la Salie
Bayona, rue de la Salie (42kb)
Bayona, rue Victor Hugo, balcones forjados
Bayona, rue Victor Hugo, balcones forjados (39kb)

Visitados los barrios de Saint-Esprit y Grand-Bayonne, dirigí mis pasos al de Petit-Bayonne, entre el Nive y el Adour. Allí, busqué infructuosamente la casa en la que nació el corsario Suhigaraitxipi, supuestamente en el Quai Galuperie, 3; pero hete aquí que esa calle sólo tiene portales con números pares.
Pues nada, a probar fortuna con el trinquete (un tipo de frontón con unas cuantas especificidades), del que llevaba apuntado que se encuentra en la calle Pannecau. Naranjas de la China, allí no está. Lo busqué en la calle Trinquet. Tampoco se entra por allí. ¿Entonces? Pues por la calle Tonnaliers. Uno entra y se encuentra un restaurante (vacío de comensales a esa hora)... y una puerta en la que pone "Trinquet" y que, ahora sí, da acceso al frontón. Curioso.

Bayona, Château-Neuf
Bayona, Château-Neuf (29kb)
Bayona, trinquete
Bayona, trinquete (20kb)
Bayona, acceso al trinquete
Bayona, acceso al trinquete (39kb)
Bayona, entrada al trinquete
Bayona, entrada al trinquete (25kb)

El resto fue casi para olvidar. Me empeñé en localizar las ruinas del château de Marracq y me lié, acabé en una zona con mucho tráfico, pasé poco menos que miedo, busqué refugio en los semáforos y en los pasos cebra y volví como pude a terreno más tranquilo. Una ojeada más eficaz al plano me permitió irme acercando a lo que buscaba, que no es gran cosa, pero que tiene su historia.
Napoleón lo convirtió en uno de sus palacios imperiales y prefería alojarse en él cuando iba a Bayona en lugar de hacerlo en el Château-Vieux.
Por otra parte, fue el escenario en que se firmó la abdicación de los Borbones españoles en 1808 en favor del propio Napoleón, que puso a su hermano José Bonaparte en el trono. Eso es, al menos, lo que dice la Wikipedia.

Bayona, casa Dagourette
Bayona, casa Dagourette (31kb)
Bayona, casas del Quai Galuperie
Bayona, casas del Quai Galuperie (51kb)
Bayona, ruinas del Château de Marracq
Bayona, ruinas del Château de Marracq (53kb)

En cualquier caso, había vuelto a tener que lidiar con el tráfico (no tan fiero como unos minutos antes, afortunadamente) y con el calor para llegar hasta esas ruinas, así que me dejé caer felizmente por una fuerte y sombría pendiente hasta las vías del tren y, unos metros más allá, hasta el fantástico bidegorri, antiguo camino de sirga, que comunica Bayona con Ustaritz.

Bidegorri de Bayona a Ustaritz
Bidegorri de Bayona a Ustaritz (22kb)
Bidegorri de Bayona a Ustaritz, caballos
Bidegorri de Bayona a Ustaritz, caballos (32kb)

Fui recuperando la calma mientras acompañaba al tercer río del día, el Nive. Lo crucé por una pasarela que hay a la altura de Villefranque para subir a dicho pueblo.
Pregunté por un par de castillos (los de Miotz y Larraldea) y me enteré de que están a un par de kilómetros en dirección a Bayona (vaya, hombre) y situados prácticamente a la misma altura, cada uno a un lado de la carretera. Para otro día.

Villefranque, casa Dona Martienea
Villefranque, casa Dona Martienea (28kb)

Vuelta a la pasarela y al bidegorri.

Bidegorri de Bayona a Ustaritz, pescador
Bidegorri de Bayona a Ustaritz, pescador (39kb)
Ustaritz, casa
Ustaritz, casa (44kb)

Cogí agua en Ustaritz antes de subir a Larressore, un pueblo con un casco urbano más disperso que ni sé. Acabé por el campo de rugby, desorientado, y una mujer me mandó de vuelta a la zona de la iglesia, por ser el punto de referencia de lo que andaba buscando. Al cabo de un rato encontré el taller de los Ainciart-Bergara, donde se elaboran desde hace 200 años unas afamadas makilas (una especie de bastón de mando). Eran ya las tantas y estaba cerrado, pero me conformaba con verlo de fuera.

Larressore, taller de makilas
Larressore, taller de makilas (35kb)

En el bar del albergue me dieron las pistas para llegar al antiguo seminario del siglo XVIII "en el que se formó durante siglos la élite de la curia vasca". Tras haber funcionado también como Hospital Militar y Hospital Psiquiátrico, hoy está reconvertido en viviendas, pero me sentí como si hubiera dado con un enclave secreto.

Larressore, antiguo seminario
Larressore, antiguo seminario (27kb)
Larressore, antiguo seminario
Larressore, antiguo seminario (21kb)
Larressore, antiguo seminario
Larressore, antiguo seminario (23kb)
Larressore, antiguo seminario
Larressore, antiguo seminario (22kb)

Me dejé varias cosas en el tintero, para otro día. La preocupación por la hora era cada vez mayor, la luz iba disminuyendo...

Pregunté en Halsou por la casa fuerte Uhalde Handia, pero nadie sabía cuál es (está algo alejada del centro de pueblo).

Halsou, casa Etxeberria, casa natal de Maurice Harriet
Halsou, casa Etxeberria, casa natal de Maurice Harriet (29kb)

Salí disparado hacia Cambo, en concreto hacia el barrio de Bas-Cambo, al que llegué por una carretera que me pareció de fantasía, con subida, bajada, cruce de vías, bosque sombrío...
No vi la estela a Chiquito de Cambo ni a quien preguntar por ella, así que subí al casco urbano para coger dirección Itxassou, adonde llegué acelerado. Asalté a un chico en el aparcamiento en el que había dejado el coche y le pregunté por la subida al aeródromo: "tres, tres forte". Horror y pavor.
Primero pensé en meter las cosas a toda prisa en el coche y subir con él. Después, más calmado, decidí dejarlo para otro día porque iba a oscurecer enseguida y no me iba a enterar de nada.

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