índice
Ordizia - Murumendi - Ernio - Tolosa
18-01-2012
(mapa)
(mapa) (82kb)

Había estado una vez en Ernio, uno de los montes más conocidos, emblemáticos, visitados, etc. de Gipuzkoa; pero hacía de eso unos cuantos años y quería volver.

Salí de casa en medio de la niebla y empecé a subir hacia Murumendi.
Al rato, la niebla y la escarcha dejaron paso al sol, que se mantuvo durante todo el día.
En Ioia han puesto un panel junto a la charca que hay allí, explicando la variedad de flora y fauna que se puede encontrar en la misma ahora que la han acondicionado tras llevar años descuidada.

De Ordizia a Ioia, Usurbe
De Ordizia a Ioia, Usurbe (15kb)
Txindoki despertando
Txindoki despertando (11kb)
Camino de Ioia
Camino de Ioia (63kb)
Aitzkorri y Usurbe
Aitzkorri y Usurbe (22kb)
Ioiagoikoa y charca
Ioiagoikoa y charca (36kb)

En numerosos lugares había barro para dar y regalar.

De Ioia a Murumendi
De Ioia a Murumendi (58kb)
De Ioia a Murumendi
De Ioia a Murumendi (34kb)

Cuando divisé a distancia Murumendi ya vi que andaba gente en torno a la cima. Además, al llegar al collado de Urresparatz coincidí con dos parejas jóvenes que llegaban por el camino que viene de Usurbe. Total, que arriba nos juntamos unos cuantos.
Como en verano vi en las noticias de EITB que estaban haciendo excavaciones arqueológicas en ese monte, anduve husmeando en las cercanías de la cima hasta que encontré el lugar de los trabajos. Al parecer, el hallazgo corresponde a un asentamiento de la Edad de Hierro. Como pasa siempre, sabiendo las cosas es más fácil comprender qué hace en ese monte una especie de semicírculo llano que rodea la cima en la parte en la que ésta es accesible. Se ve que se trata de la ubicación del foso, junto a la muralla que debió de haber.

Murumendi
Murumendi (31kb)
Vistas desde Murumendi
Vistas desde Murumendi (15kb)
Aitzkorri desde Murumendi
Aitzkorri desde Murumendi (21kb)
Murumendi, excavaciones arqueológicas
Murumendi, excavaciones arqueológicas (42kb)
Murumendi, foso cubierto
Murumendi, foso cubierto (31kb)

Como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, todos nos pusimos a bajar casi a la vez; pero enseguida tomé un rumbo distinto al de los demás para dirigirme hacia Santa Águeda por un bosque de lo más solitario en el que había alguna que otra señal jacobea (la clásica flecha amarilla).

De Murumendi a Santa Ageda
De Murumendi a Santa Ageda (53kb)
De Murumendi a Santa Ageda, flecha jacobea
De Murumendi a Santa Ageda, flecha jacobea (53kb)
De Murumendi a Santa Ageda
De Murumendi a Santa Ageda (41kb)

Llegué a Santa Águeda por una pista de cemento que termina (eso creo, porque nunca he ido) en Pagorriaga, un lugar en el que hay ciervos, y en la que me crucé con un taxi.
En el barrio citado, crucé la carretera, dejé atrás los caseríos y empezaron las dudas ante una bifurcación. Ante la atenta mirada de unas ovejas, salí del paso con un diminuto y rudimentario plano que había confeccionado la víspera y la ayuda de la brújula. El caso es que acerté y algo más tarde reconocí alguno de los sitios por los que pasé la otra vez.

Santa Ageda
Santa Ageda (28kb)
De Santa Ageda a Iturburu
De Santa Ageda a Iturburu (36kb)
De Santa Ageda a Iturburu
De Santa Ageda a Iturburu (68kb)
De Santa Ageda a Iturburu
De Santa Ageda a Iturburu (62kb)
De Santa Ageda a Iturburu, Ernio y Bidania
De Santa Ageda a Iturburu, Ernio y Bidania (28kb)
De Santa Ageda a Iturburu
De Santa Ageda a Iturburu (40kb)

Más barro y más huellas de quads. Casi mejor me callo la opinión que tengo acerca de los usuarios de esos vehículos.

Otra carretera atravesada (la de Urraki), en las cercanías de Goiatz, y Ernio que se veía cada vez más cerca (o menos lejos).
De ese tramo no recordaba nada, así que paré a preguntar a uno que estaba cogiendo leña. Majo el hombre, la principal indicación que me dio fue la de seguir por la derecha al llegar a una bifurcación que me iba a encontrar.
Cuando llegué a ese punto comprendí que, yendo por donde me había dicho el hombre, iba a acabar dando un rodeo. Para eso, más me habría valido seguir un rato por la carretera en lugar de cruzarla. Así que se me ocurrió probar por el otro lado, del que me había dicho que estaba mal. Tuve suerte y estaba transitable.
Otro poco de suerte algo más adelante y me vi caminando cerca de la carretera que va de Bidania a Errezil por el alto de Iturburu, al que llegué todo satisfecho del acierto que había tenido. Si hubiera metido la pata todavía estaría renegando por el tiempo perdido.

De Goiatz a Iturburu
De Goiatz a Iturburu (28kb)
Goiatz
Goiatz (40kb)
De Goiatz a Iturburu
De Goiatz a Iturburu (69kb)
De Goiatz a Iturburu
De Goiatz a Iturburu (59kb)
Ernio desde Iturburuko lepoa
Ernio desde Iturburuko lepoa (34kb)

No recuerdo bien en qué punto atravesé esa carretera cuando fui la otra vez. De lo que sí me acuerdo es de que no era un día cualquiera, sino un domingo de septiembre, que es cuando aquello se llena de gente en una romería llena de tradición.
También el año era reseñable: 1997. Es que entonces se cumplían 50 años del comienzo de esas multitudinarias ascensiones.
A pesar de todo lo anterior en aquella ocasión casi no vi gente. En parte, porque aparecí por allí a la tarde; también, porque subí por un sendero muy poco concurrido, distinto del que parece ser el habitual, siguiendo a uno que se veía que conocía el terreno; y, por último, porque había bastante niebla en la parte alta. Esa niebla le daba un aspecto fantasmagórico a la cima, plagada de cruces, y le dio un toque surrealista a mi llegada al collado de Zelatun, pues oía a la gente, cada vez más fuerte, pero no veía a nadie, hasta que aparecieron todos de golpe.

Esta vez me había documentado para no extraviarme al subir, pero tampoco hace mucha falta, basta con seguir los letreros. Al poco de empezar me crucé con un señor que bajaba.

Sube que te sube, con el espectáculo del bonito valle de Errezil a la izquierda y el incordio del sudor, fui aproximándome a Zelatun, adonde habría llegado en la más completa soledad de no haber una pareja comiendo sobre la hierba.

De Iturburu a Zelatun
De Iturburu a Zelatun (31kb)
De Iturburu a Zelatun
De Iturburu a Zelatun (59kb)
De Iturburu a Zelatun
De Iturburu a Zelatun (40kb)
Errezil e Izarraitz
Errezil e Izarraitz (31kb)
Zelatun
Zelatun (33kb)
Zelatun, pareja
Zelatun, pareja (19kb)
Ernio desde Zelatun
Ernio desde Zelatun (44kb)

El tramo final de la ascensión cuenta, además de con varias cruces recordando a montañeros muertos in situ, con el aliciente de un refugio y una cruz con aros metálicos en sus brazos, ya cerca de la cima. Cumplí con la costumbre de pasar el cuerpo por uno de los aros. Se supone que eso lo pone a uno a salvo de padecer reuma durante el año. Como no hay nada escrito sobre cuántas veces hay que pasar por el aro ni cuál de ellos hay que utilizar (ni siquiera hay que pasarlo por todo el cuerpo, sino sólo por el miembro afectado) lo hice como me pareció en el momento.

De Zelatun a Ernio
De Zelatun a Ernio (43kb)
De Zelatun a Ernio
De Zelatun a Ernio (37kb)
Ernio, cruz con aros de hierro
Ernio, cruz con aros de hierro (49kb)

Creía que arriba no habría nadie, pero me encontré con un matrimonio. Estaban tranquilamente sentados al pie de la cruz y lo mismo hice yo. Ellos, mirando hacia el sur; yo, hacia el norte, contemplando Orio, San Sebastián, Jaizkibel... Una gozada de vistas. Como Ernio está en el centro geográfico de la provincia y no tiene mucha competencia en los alrededores es tremendo el paisaje que se divisa desde él. Por verse, hasta se veía algo de los Pirineos, nevados.

En todo caso, mucha tranquilidad. Está claro que no es lo mismo un miércoles de enero que un domingo de septiembre.

Ernio
Ernio (33kb)
San Sebastián desde Ernio
San Sebastián desde Ernio (17kb)
Ernio
Ernio (30kb)

Había tardado más de lo previsto en llegar allí, así que no me entretuve mucho y continué.
Quería bajar a Hernialde, de donde, ya por carretera, llegaría a Anoeta o a Tolosa para coger el tren.

Estuve un momento en el monte Aizpel y tiré para abajo. Pronto vi que algo no iba bien. Llevaba unos apuntes con la descripción del itinerario desde Hernialde hasta Ernio, pero al recorrerlo en sentido inverso se ve que había detalles que faltaban. Empezaba a preocuparme cuando llegué al final (o comienzo) de una pista. Junto a ella, un todoterreno.
Como no estaba para experimentos, comencé a bajar por la pista. Es una de esas que van bajando haciendo grandes zig-zags, por lo que el tiempo se va de mala manera sin perder casi altura. Como se veía a distancia Bidania, di por hecho que acabaría en ese pueblo parando a algún coche para que me bajaran a Tolosa.

Ernio desde Aizpel
Ernio desde Aizpel (35kb)
Bidania desde Aizpel
Bidania desde Aizpel (22kb)
Pista de Aizpel a Bidania
Pista de Aizpel a Bidania (47kb)

Pero me encontré con uno que estaba paseando, le pregunté por la pista (efectivamente, conduce a Bidania) y por las posibles alternativas. El hombre me dio una serie de explicaciones, pero acabó dando media vuelta para acompañarme. Genial. Por de pronto, enseguida llegamos a una fuente, lo que aproveché para beber, pues llevaba un buen rato sin agua. Mi acompañante resultó ser una buena persona y se me pasaron las prisas y los agobios.
Pasamos por el barrio de Urkizu (pertenece a Tolosa), donde me señaló una fuente con la fecha de 1692.

Urkizu
Urkizu (23kb)

Llevábamos caminando bastante tiempo y, cuando apareció a lo lejos Tolosa, me pareció que aún quedaba bastante por bajar.
Nos despedimos al llegar a un sendero que iba a seguir él para llegar a donde había dejado el coche. Me dijo que siguiera por la pista por la que íbamos, que en pocos minutos alcanzaría una carretera asfaltada y que no tenía más que seguirla para aterrizar en las cercanías de la estación de Renfe de Tolosa.
Muy agradecido.

Tolosa desde cerca de Urkizu
Tolosa desde cerca de Urkizu (20kb)

El asfalto equivale a civilización y tener la ciudad a la vista tranquiliza, aunque no me hizo ninguna gracia que la carretera, como suele ser habitual, bajara dando rodeos por aquí y por allá, eternizándose, como si no quisiera llegar abajo.

Tolosa
Tolosa (23kb)

Dando ligeramente la nota con mis pintas a esas horas (ya había oscurecido), me presenté en la estación.
Como no tengo móvil ni encontré de camino una cabina telefónica, busqué en el andén a quien me pudiera dejar su teléfono para llamar a casa, pagándole la llamada. Tuve suerte y un chico me socorrió sin cobrarme nada. Antes, una mujer había puesto cara de susto cuando me acerqué a ella y dijo no tener móvil (no fuera a quitárselo...).
Más miradas cuando subí al tren. Lo bueno de estar cansado es que uno no se preocupa ni mucho ni poco (bueno, algo sí) de ciertas cosas.

[subir]