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Sarrance - Lescun - Aydius - Marie Blanque - Sarrance
09-08-2011
(mapa)
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Tras haber visitado el año pasado el valle de Aspe y haber disfrutado con lo bonito que es, volví para, entre otras cosas, conocer su pueblo más conocido, Lescun, y subir el Labérouat.

De camino, al enfilar el valle de Belagua vi unos nubarrones al fondo que no hacían presagiar nada bueno.
Al comenzar a bajar de la Piedra de San Martín, cruzó la carretera a todo correr una marmota (?). Simpático el bicho.
Era evidente que en esa zona había llovido bastante no hacía mucho.

La retorcida carretera que baja hacia Aspe desde el collado de Labays es un espectáculo de verdor. Algún día tendré que subir por ahí en bici.

En el valle hacía bueno, más bien calor.
Antes de salir de Sarrance vi la iglesia, con la imagen de la virgen negra, y el claustro, en el que una puerta da acceso a una especie de via crucis (eso parecía) y otra, a un albergue para peregrinos.
El ecomuseo dedicado a la Virgen de la Piedra estaba todavía cerrado, aunque una chica lo abrió cuando ya estaba para irme. Al final, me fui sin verlo.

Sarrance, claustro
Sarrance, claustro (29kb)

El estado de las vías del ferrocarril Pau-Canfranc dejaba claro que aún no habían recuperado para su uso el tramo que llega hasta Bedous, como estaba previsto para 2011.

En Osse-en-Aspe comprobé que lo que la otra vez me pareció la segunda iglesia del pueblo es, en realidad, el templo protestante. La tienda que estaba frente a la iglesia católica se ve que ha pasado a mejor vida.

Osse-en-Aspe
Osse-en-Aspe (26kb)
Valle de Aspe, entre Lées-Athas y Accous
Valle de Aspe, entre Lées-Athas y Accous (20kb)

Un rato más tarde, comencé la ascensión al Labérouat y empecé a sudar.
Antes de llegar a Lescun, vi que me seguían a poca distancia tres cicloturistas. Al llegar a un cruce oí decir a uno de ellos "a la derecha", así que no eran de muy lejos.
Al llegar al pueblo, cometí el error de continuar con el plato mediano, me tragué los rampones que hay dentro del casco urbano y, para cuando puse el tercer plato, pasado Lescun, estaba bastante tocado del ala. Y quedaba lo peor...
Enseguida me pasaron dos de los cicloturistas, un par de comentarios y tiraron para adelante. El tercero me alcanzó un poco más tarde. El hombre andaba de cumpleaños: ¡67! Vi que iba dando chepadas y haciendo eses en las rampas duras, pero el caso es que lo veía alejarse más y más, hasta que lo perdí de vista.
Aguanté como buenamente pude en el penúltimo kilómetro y ya di por hecho que podría también con el último.

Encontré al trío haciéndose fotos en la barrera que da paso al refugio y aproveché la coyuntura para adelantarles sin poner intermitente.
Había un montón de coches en el aparcamiento, pero no se veía mucha gente arriba, salvo una tropa de chavales comiendo el bocadillo, se ve que el personal andaba desperdigado por las montañas circundantes. Lástima que algunas nubes impidieran ver bien el entorno.

El Anie desde Labérouat
El Anie desde Labérouat (17kb)

Cuando aparecieron los tres les pregunté de dónde eran: "de Navarra". El uno de Tafalla, el otro de Olite y el tercero de San Sebastián (el del cumpleaños), aunque llevaba 40 años en tierras navarras y conocía a gente de Vitoria con la que suele andar en bici.

Las nubes tuvieron la gentileza de dejar a la vista el Anie justo antes de irnos. Ellos marcharon antes y se ve que a uno se le cayó el inflador al pasar junto a la barrera. Lo recogí con la esperanza de que pararan en Lescun a ver el pueblo.

Como bajo a disgusto las cuestas fuertes, me distraje jugando a pasar frío. Gané. Había dejado el chubasquero en el coche por aquello del buen tiempo y los manguitos poco podían hacer frente al frescor pirenaico.

Vistas desde Labérouat
Vistas desde Labérouat (27kb)

Había leído que Lescun es muy bonito, y lo es, pero no me lo pareció tanto. Es lo que tiene crearse espectativas. Callejeé un rato mientras entraba en calor.
No vi a los navarricos.

Lescun
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Lescun
Lescun (28kb)
Vistas desde Lescun
Vistas desde Lescun (27kb)

De nuevo en la carretera N-134, desanduve unos kilómetros y me metí en Accous. No sé dónde había leído que en ese pueblo hay una casa-torre y pregunté por ella a un señor que, al ver que era español, me señaló a un matrimonio mayor que estaba sentado tranquilamente a la puerta de su casa. El hombre era hijo de españoles y hablaba correctamente la lengua de Cervantes, aunque con un acento que resultaba peculiar. Dijo que mucha gente en el valle habla español, aunque su mujer no, porque era de Bordeaux.
Antiguo ferroviario, estaba lógicamente a favor de la recuperación del tren hasta Canfranc; por ahora, el trazado francés termina en Oloron, pero me confirmó que se va a llegar hasta Bedous.
No sabía nada de la casa-fuerte, pero me dijo por dónde llegar al ayuntamiento, para que hablara con la secretaria. Esta me dijo que en Accous no hay ninguna casa-torre y que la capilla de St. Christau, por la que también le pregunté, está a unos kilómetros del pueblo, por la montaña. Vaya panorama.
El pueblo me gustó. Cogí agua y seguí hacia Jouers pasando junto al prado en el que iban aterrizando los parapentes que andaban dando vueltas por los aires.

Accous
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Accous
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Accous, parapente
Accous, parapente (25kb)

En Jouers volví a contemplar desde fuera (estaba cerrada, como el año pasado) la capilla de San Saturnino, el edificio más antiguo del románico en el valle.

Jouers, ermita de San Saturnino
Jouers, ermita de San Saturnino (27kb)

También encontré cerrada la otra vez la capilla de Orcun, de origen románico. En esta ocasión estaba abierta. Es que se abre de 15 a 16 y llegué justo en medio. El interior me pareció recargadísimo, con un montón de textos enmarcados y objetos diversos. Parecía una tienda.

Orcun
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Orcun
Orcun (44kb)

Tras algunas dudas, decidí ir a Aydius. Leí que tenía un circo parecido al de Lescun y me gustaba el nombre, aunque temía que hubiera que subir mucho para llegar y acabara diciendo "¡ay, Dios, cuánto cuesta llegar a Aydius!" (perdón). Nada de eso durante los primeros kilómetros, acompañando a un río con algunas cascadas.
De repente, un ruido raro y fuerte, cada vez más cercano, y apareció un coche con dos chicos dentro y una rueda casi fuera...
A un kilómetro del pueblo, carretera y río no se dijeron "aydius" sino "adiós" (perdón de nuevo) y la primera se puso a subir en plan serio.
Me gustó aquello, di una vueltilla, vi la iglesia y pregunté a un hombre por unas casas cuyos nombres llevaba anotados. El hombre me señaló a la secretaria, que estaba en aquel momento en el exterior del ayuntamiento. Ella me dijo que varios de los nombres correspondían no a casas sino a barrios relativamente alejados; otros nombres no identificaban a una única casa sino que se repetían en varias (bastantes) del pueblo; por último, un lugar que en tiempos fue utilizado para baños por sus aguas ferruginosas queda a un cuarto de hora a pie. Lo mejor, la propia chica, maja y guapa.

Me llamó la atención el nombre de una casa: "Malgré tout" (a pesar de todo). Me quedé con las ganas de preguntar a sus habitantes por el motivo. En cambio, fui yo al que un grupo de turistas (o residentes) preguntó si había subido a no sé qué sitio. Se ve que desde allí se puede seguir hacia arriba.

Aydius
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Vistas desde Aydius
Vistas desde Aydius (36kb)
Aydius
Aydius (33kb)

Antes de dejar el pueblo, cambié las lentes de las gafas en vista de que el día, que llevaba bastante rato nublado, parecía que iba a quedarse así.
También, sustituí en el manillar el papelito con la altimetría de Labérouat por otro con los datos del col de Marie Blanque. Lo había preparado por si acaso andaba bien de tiempo y de ganas como para subirlo al final. Mientras lo hacía, el fuerte olor de unas plantas en descomposición que había cerca me "alegró" la operación y se me quedó incrustado en el olfato durante un largo rato.

Entre Aydius y Orcun
Entre Aydius y Orcun (45kb)

Como el año anterior entré con prisas en Bedous y salí con más prisas todavía porque estaba oscureciendo, me invadió cierta sensación de nerviosismo cuando llegué allí, como si fuera a anochecer de repente, así que di una vuelta por el pueblo para irme con otra sensación. En la oficina de turismo (al parecer, la única del valle) volví a la carga con lo de la casa-fuerte de Accous y, claro, recibí la misma respuesta. Me llevé un folleto con información sobre los valles de Aspe (obviamente) y de Canfranc, pues estaba elaborado conjuntamente por ambos.
A la plaza habían llegado entre tanto varios caballos. Al parecer, sus jinetes acababan de terminar una excursión por los alrededores.

Bedous, río y casas
Bedous, río y casas (40kb)
Bedous, château
Bedous, château (34kb)
Bedous, calle junto a la plaza
Bedous, calle junto a la plaza (26kb)
Bedous, caballos en la plaza
Bedous, caballos en la plaza (24kb)

Volví a Sarrance, dejé en el coche el folleto y el inflador recogido en Labérouat y cogí el chubasquero. El cielo nublado amenazaba ahora lluvia. Confié en que se mantuviera así y tiré hacia Escot.

En cuanto cogí el desvío hacia Marie Blanque, interpreté un intenso olor a menta como un buen augurio.
Subí sin novedad los 6 primeros kilómetros, los asequibles, puse el tercer plato en cuanto la carretera se inclinó amenazadora y pedalada a pedalada me fui acercando a la cima.
Me puse muy contento cuando llegué arriba. Al empezar el día no tenía nada claro que fuera a acabar subiéndolo.
Foto junto al cartel del puerto, foto al monumento que recuerda a los guerrilleros del maquis que lucharon en el valle contra los nazis, foto al paisaje... Casi hasta disfruté bajando, a pesar de un problemilla en la rueda trasera.

Col de Marie Blanque
Col de Marie Blanque (38kb)
Col de Marie Blanque, inscripción
Col de Marie Blanque, inscripción (44kb)
Bajando de Marie Blanque
Bajando de Marie Blanque (35kb)
Bajando de Marie Blanque
Bajando de Marie Blanque (26kb)

De nuevo en Escot, pregunté por una inscripción que menciona la vía romana de Zaragoza a Aquitania. El chico al que me dirigí le pasó la pregunta a una chica que llegaba en ese momento y que se la pasó a su vez a una señora que estaba en la ventana de su casa y que, afortunadamente, estaba mejor informada que ellos. Me había hecho a la idea de que me diría que eso queda en el quinto pino, así que me alegré de que esté junto a la carretera N-134 en dirección a Sarrance. Efectivamente, allí está, a la altura de un impresionante viaducto del (todavía) desaparecido tren.

Escot
Escot (25kb)
Escot, iglesia
Escot, iglesia (24kb)
Escot, inscripción
Escot, inscripción (48kb)
Escot, viaducto del tren Pau-Canfranc
Escot, viaducto del tren Pau-Canfranc (37kb)

De vuelta al coche, recogí las cosas y se me ocurrió volver por Somport.
Qué fácil, qué bien y qué rápido se pasan en coche los kilómetros que un rato antes se han hecho en bicicleta.

Al pasar por una rotonda vi un cartel anunciando un concierto de Celtas Cortos en Accous (ya había visto uno al salir de ese pueblo) para el día 19. Lo bueno fue que en ese momento coincidió que estaba sonando en el mp3 una canción de ese grupo.

Nunca había atravesado el túnel que evita la parte alta del puerto. Qué largo es. Sólo me crucé con un par de vehículos.

Antes de proseguir definitivamente con el viaje, me acerqué un momento a Canfranc-Estación para ver la imponente estación que languidece de mala manera. Al menos, aquello funciona para la línea Canfranc-Zaragoza.

Canfranc-Estación, estación
Canfranc-Estación, estación (31kb)
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