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Villavelayo - Neila - Salas de los Infantes - Barbadillo de Herreros - Villavelayo
03-08-2011
(mapa)
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La víspera estaba pensando en ir a Iparralde, pero acabé saliendo con el coche en dirección contraria.

Pasado Nájera, la carretera que se dirige hacia la sierra de la Demanda llega a Anguiano y, de inmediato, comienza a retorcerse de mala manera acompañando al río Najerilla.

Dejé atrás el desvío hacia las Viniegras (la de Abajo y la de Arriba) y continué por terreno desconocido por una carretera aún más estrecha y botosilla. Empecé a sospechar que el asfalto terminaría de repente y daría paso a la selva, con sus criaturas misteriosas y sus ruidos extraños.

Unas cuantas curvas después, llegué a Villavelayo, dejé el coche y me puse en marcha pedaleando y renegando por el calor que hacía, aunque acabara de nublarse.
Las primeras sensaciones fueron pésimas, me sentía cansado, pesado, espeso.

Camino de Neila, me crucé con varios paseantes de la tercera edad, pero no vi vehículos hasta que paré para ir al baño. Entonces, pasaron dos coches (uno de ellos con matrícula francesa) y un cicloturista. De nuevo con la bici, desaparecieron los vehículos.

De Villavelayo a Neila
De Villavelayo a Neila (29kb)
De Villavelayo a Neila
De Villavelayo a Neila (36kb)

En Neila di una vuelta por el pueblo, vi varias casas blasonadas, una placa en la casa natal de Ismael Fernández de la Cuesta (musicólogo que grabó varios discos de canto gregoriano con los monjes de Silos) y pregunté por la cueva (está allí mismo) de la que surge el río Neila, el mismo que, asociado en Villavelayo al Canales, forma el Najerilla y se dedica a crear meandros a diestro y siniestro.

Neila
Neila (30kb)
Neila, palacio de los Márquez y ayuntamiento
Neila, palacio de los Márquez y ayuntamiento (23kb)
Neila, nacimiento del río Neila
Neila, nacimiento del río Neila (52kb)

Como un letrero indicaba "puente romano", pregunté si se trata realmente de un puente romano y no de alguno medieval conocido como romano. La pregunta se la hice a la chica de la "Casa del Parque", situada en una iglesia. Así me enteré, primero, de que hay dos puentes antiguos, no uno; segundo, de que ambos son romanos y, tercero, de que esa iglesia, la de San Miguel, es de 1087, lo que la convierte en la más antigua del románico burgalés, y funcionó como iglesia (aunque sólo se utilizaba los días del santo) hasta hace un par de años, en que se transformó en lo que es ahora.
Busqué los puentes y localicé en primer lugar el pequeño (o del Orillar), con una alambrada tratando de impedir el paso, y, no lejos de él, el grande (o de las Puentes).
Ya puestos, el pueblo cuenta también con un rollo jurisdiccional.

Neila, puente de las Puentes
Neila, puente de las Puentes (68kb)
Neila, iglesia de San Miguel
Neila, iglesia de San Miguel (27kb)

Físicamente seguía tocado del ala, pero las sorpresas de Neila (me gusta ese nombre) me animaron.

Tal y como refleja la altimetría de la subida a las lagunas glaciares de Neila, la pendiente aumenta en cuanto se deja el pueblo y a partir de El Collado empieza lo más serio. Con mucha mentalización y no menos paciencia fui subiendo y llegué arriba sin echar mano del tercer plato, así que me puse una medalla.

Dejé la bici donde comienza la pista de tierra que se dirige hacia las lagunas Larga y Negra. Llegué a una de ellas, interpreté que se trataba de la Negra y entré en trance recordando que unos años atrás había visitado su tocaya de Urbión. Dejé el estado contemplativo, volví al panel que hay junto a una de las barreras que impiden el paso de coches y me enteré de que la laguna que acababa de ver no era la Negra sino la Larga; la Negra está a continuación de la otra.
Me quité la medalla.

Lagunas de Neila, laguna Larga
Lagunas de Neila, laguna Larga (31kb)
Lagunas de Neila, camino a la laguna Larga
Lagunas de Neila, camino a la laguna Larga (32kb)

Me acerqué a la de los Patos y luego subí hasta una especie de torreta en la que al llegar había visto a un individuo. Este seguía allí y me informó de que aquello es un puesto de vigilancia forestal para localizar incendios. Subí prácticamente hasta su altura por las piedras y me siguió contando cosas. Muy majo. Por allí estaba el pico Urbión; por allí, el San Lorenzo; allá abajo, Neila. Unos días después, el día 7, iba a terminar en las lagunas la última etapa de la Vuelta a Burgos. Él trabaja en ese puesto en temporada veraniega y en mayo todavía había nieve. Se servía de unos prismáticos para otear el horizonte.

Lagunas de Neila, laguna de la Cascada
Lagunas de Neila, laguna de la Cascada (42kb)
Lagunas de Neila, acceso a las lagunas Negra y Larga
Lagunas de Neila, acceso a las lagunas Negra y Larga (27kb)
Lagunas de Neila, laguna de los Patos
Lagunas de Neila, laguna de los Patos (33kb)
Lagunas de Neila, pico Urbión desde el punto de vigilancia forestal
Lagunas de Neila, pico Urbión desde el punto de vigilancia forestal (25kb)

Unos minutos no muy felices hasta bajar a El Collado y, ya más tranquilo, continué hacia Quintanar de la Sierra, donde paré para coger agua y, de paso, me di cuenta del tremendo calor que estaba haciendo.

Quintanar de la Sierra, ayuntamiento y kiosko
Quintanar de la Sierra, ayuntamiento y kiosko (41kb)

El paisaje de los kilómetros que me separaban de Salas de los Infantes me recordó lo de "ancha es Castilla". En el pueblo, localicé pronto el palacio de Cultura y la plaza Mayor, con sus soportales. Pregunté a uno que estaba en el exterior del Museo de Dinosaurios si éste era grande y me dijo que no. Como ese día la entrada era gratuita entré con intención de verlo en un momento, pero el contenido (una parte dedicada a la arqueología y otra, a la paleontología) me resultó interesante y la visita se alargó un poco. Resulta que a 4 km se encuentra el yacimiento de Costalomo, "una auténtica rareza en el mundo" (según el folleto).

Salas de los Infantes, Palacio de Cultura
Salas de los Infantes, Palacio de Cultura (33kb)
Salas de los Infantes, plaza y ayuntamiento
Salas de los Infantes, plaza y ayuntamiento (29kb)

Cambio de rumbo, ahora hacia el norte, por una carretera muy tranquila.
Paré pronto, al ver a la altura de Castrovido una torre en lo alto de un cerro. Entré al pueblo a preguntar y me dijeron que pertenecía a un castillo. Quedaba algo lejos y lo dejé estar.

Castrovido, iglesia y castillo
Castrovido, iglesia y castillo (38kb)
Entre Arroyo de Salas y Barbadillo del Pez
Entre Arroyo de Salas y Barbadillo del Pez (27kb)

Cogí agua en Barbadillo del Pez. La tarde iba avanzando y la gente estaba en la calle, a la sombra de los soportales o de los árboles, con la chavalería en el río.

Barbadillo del Pez
Barbadillo del Pez (32kb)
Entre Barbadillo del Pez y Barbadillo de Herreros
Entre Barbadillo del Pez y Barbadillo de Herreros (36kb)

En otro Barbadillo, el de Herreros, una placa y una estela recuerdan a Francisco de Grandmontagne. La estela fue colocada por el ayuntamiento de San Sebastián.

Barbadillo de Herreros, ayuntamiento
Barbadillo de Herreros, ayuntamiento (38kb)

La sucesiva aparición de esos pueblos me iba desmintiendo la impresión previa de que se trataba de lugares ficticios cuyos nombres figuraban en el mapa para dar la sensación de que la ancha y calurosa Castilla no está despoblada.
Además, el hecho de ver a la gente en la calle, con relativa abundancia de adolescentes y niños, da una imagen muy buena. A saber qué ambiente habrá en invierno, cuando los veraneantes estén en sus ciudades de origen.

Entre Barbadillo de Herreros y Monterrubio de la Demanda
Entre Barbadillo de Herreros y Monterrubio de la Demanda (22kb)
Entre Monterrubio de la Demanda y Canales de la Sierra
Entre Monterrubio de la Demanda y Canales de la Sierra (26kb)

No entré en Monterrubio de la Demanda. Sólo me quedaba pasar por Canales de la Sierra, ya en tierras riojanas. Ese era el único aliciente glamuroso que le otorgaba al pueblo: ser el último antes de volver al punto de partida.
De entrada, al llegar me llamó la atención una casa con dos escudos en otras tantas esquinas y me gustó la plaza con kiosko que había al lado. A continuación, leí lo que ponía en un panel y así supe que el ayuntamiento se ubica en un edificio que fue iglesia y que tiene un papamoscas en el campanario.
Como un letrero apuntaba a una iglesia que había divisado en un alto, la de San Cristóbal, e indicaba que es del siglo XII, tiré para arriba. Acabé llegando por unas escaleras y me encontré con Olga, de Bilbao, que estaba con varios niños: María, Izar y Javier. Olga me habló del valor artístico que tiene esa iglesia y me recomendó que al bajar me fijara en la casa de Fernán González y en otra que tiene un balcón redondo en una esquina. Así lo hice. La casa del balcón está en la Avenida del Zoo...

Canales de la Sierra, plaza y kiosko
Canales de la Sierra, plaza y kiosko (24kb)
Canales de la Sierra, ayuntamiento
Canales de la Sierra, ayuntamiento (25kb)
Canales de la Sierra, iglesia de San Cristóbal
Canales de la Sierra, iglesia de San Cristóbal (21kb)
Canales de la Sierra
Canales de la Sierra (42kb)
Canales de la Sierra, casa de Fernán González
Canales de la Sierra, casa de Fernán González (37kb)
Canales de la Sierra, casa con balcón redondo
Canales de la Sierra, casa con balcón redondo (32kb)

Recorrí plácidamente los escasos kilómetros que me separaban de Villavelayo dándole vueltas a qué habría pasado si, como hago habitualmente, me hubiera documentado previamente a la realización de la excursión. Probablemente me habría faltado tiempo para verlo todo.

Al entrar a Villavelayo me pareció un pueblo distinto. Hay que ver cómo cambia el panorama según se llegue por un lado o por otro. Subí a la iglesia, que no disimula su origen románico y luego me enteré de que la casa junto a la que había dejado el coche es el palacio (la conocen así, como "el palacio") de Fernán González, quien, al parecer, tenía casas por todas partes.

Villavelayo, iglesia
Villavelayo, iglesia (30kb)
Villavelayo, palacio de Fernán González
Villavelayo, palacio de Fernán González (30kb)

Sorteé todavía con luz natural las sinuosidades de la carretera y para cuando pasé por Nájera ya había anochecido.

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