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Saint-Jean-Pied-de-Port - Arnegi - Leizar-Ateka - Izpura - Jaxu - SJPP
10-09-2010
(mapa)
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Dejé el coche en el mercado cubierto de Saint-Jean-Pied-de-Port, que estaba más bien sucio, después de una feria que había habido la víspera. Aparcar allí tiene la ventaja de que el coche no va a estar a pleno sol durante el día. El día de mercado es el lunes.

A pesar de haber visitado unas cuantas veces la ciudad, había algunas cosas que no había visto anteriormente, así que a ello me dediqué. Primero, aproveché que todavía no había mucho movimiento de gente para dar una vuelta por la Rue d'Espagne y por la de la Citadelle. En el número 32 de esta última una casa estaba de cumpleaños: en una viga de madera de la fachada de la casa Arcanzola pone que fue construida en el "Año 1510". No todos los días cumple una casa medio milenio de existencia. En ella nació el Beato Juan de Mayorga, jesuita, martirizado cerca de las Islas Canarias por un calvinista cuando se dirigía a Brasil con otros misioneros.
En el centro de acogida de peregrinos había bastante animación.

SJPP. Rue d'Espagne
SJPP. Rue d'Espagne (24kb)
SJPP, casa de los Estados de Navarra
SJPP, casa de los Estados de Navarra (33kb)
SJPP, Rue de la Citadelle, Prisión de los Obispos
SJPP, Rue de la Citadelle, Prisión de los Obispos (34kb)
SJPP, Rue de la Citadelle
SJPP, Rue de la Citadelle (29kb)
SJPP, Rue de la Citadelle, casa Arcanzola
SJPP, Rue de la Citadelle, casa Arcanzola (29kb)

Después, a localizar el pórtico de la iglesia de Santa Eulalia, que fue uno de los primeros edificios de Saint-Jean. La iglesia desapareció, pero el pórtico se conserva en la residencia Toki-Eder.

SJPP, pórtico de la iglesia de Santa Eulalia
SJPP, pórtico de la iglesia de Santa Eulalia (35kb)

Cuando volví al coche, mientras me preparaba me tocó compartir espacio durante un rato con los empleados de la limpieza, que se habían puesto a adecentar aquello.

Salí rumbo a Arnegi, pero lo hice pasando por Lasa. Me figuraba que el recorrido iría más o menos paralelo a la ruta principal y sin mayores desniveles, y así fue al principio, hasta que a la carretera le dio por ponerse a subir y lo hizo sin muchas contemplaciones. Menos mal que llegó el descenso y me incorporé a la carretera normal.

Lasa
Lasa (30kb)
Entre Lasa y Arnegi
Entre Lasa y Arnegi (25kb)

Al coger el desvío hacia Ondarolle vi un camión cargado de hierba que acababa de empezar a subir por la estrecha carretera de Beillurti, que ocupaba por completo. Hacía impresión ver cómo daba la sensación de pendiente. Lástima de foto que se me escapó.
Al poco, un cartel disuadía de una forma de lo más gráfica de internarse en el terreno junto al que estaba colocado. Avisaba de que el lugar está infestado de víboras. A saber si será verdad. Por si acaso no fui a comprobarlo.

Arnegi, letrero sobre víboras
Arnegi, letrero sobre víboras (58kb)
Ondarolle
Ondarolle (28kb)

En Ondarolle, un letrero indicaba como dirección "Urkulu" en lugar de poner Arnostegi, por ejemplo.
Al poco, caí en la cuenta de que me había dejado las gafas junto a los aseos de Arnegi. Qué rabia. Vuelta a por ellas y a reemprender la ascensión a Arnostegi.

Había bajado una vez por esa vertiente, cinco años atrás, y reconocí muy pocas cosas: un cruce, el paso entre varias cabañas con unas curvas de herradura y poco más.
En los últimos kilómetros había bastante gravilla. No molestaba gran cosa cuesta arriba, pero no debía de ser nada agradable encontrársela bajando, sólo oír el sonido de las ruedas ponía nervioso.
Cerca del col de Heganzo, una rapaz me dio todo un espectáculo volando cerca durante un rato. Genial.
Poco antes de Leizar-Ateka, un francés avispado había aparcado su furgoneta-bar con bastante éxito, pues tenía bastante clientela de peregrinos. Entre estos había de todo, incluidos japoneses (eso parecían) y brasileños, como uno en bici con el que estuve un rato hablando mientras el hombre esperaba a sus compañeros rezagados.

Valcarlos desde Ondarolle
Valcarlos desde Ondarolle (33kb)
Valcarlos desde la subida a Arnostegi
Valcarlos desde la subida a Arnostegi (30kb)
Descenso en la subida a Arnostegi
Descenso en la subida a Arnostegi (39kb)
Valcarlos desde cerca del col de Heganzo
Valcarlos desde cerca del col de Heganzo (26kb)
Peregrinos cerca de Leizar-Ateka
Peregrinos cerca de Leizar-Ateka (24kb)
Leizar-ateka
Leizar-ateka (23kb)

No fui hasta Arnostegi. Tras coger dirección Saint-Jean, me acerqué a curiosear al lugar conocido como Zerkupe, una plaza fuerte protohistórica (castro) que queda cerca del montículo sobre el que se asientan las ruinas del Château Pignon.
[Posteriormente, comprobé que Zerkupe no es el lugar que había identificado como tal sino otro que visité un par de años más tarde, el 30 de julio de 2012]

Château Pignon desde Zerkupe
Château Pignon desde Zerkupe (17kb)
Zerkupe
Zerkupe (24kb)

Otra breve parada junto a la Virgen de Orisson y continué bajando hacia Honto tratando de identificar una colina (Kanpaeta) en la que había leído que hay un yacimiento arqueológico. Le pregunté a uno que se acababa de meter en moto por un sendero y dijo no saber nada.

Virgen de Orisson
Virgen de Orisson (25kb)

Me había hecho a la idea de pasarlo mal en el descenso, así que no lo pasé tan mal como me temía. A cambio, la temperatura había subido y hacía bastante calor.

Bajando hacia Honto
Bajando hacia Honto (26kb)
Bajando hacia Honto
Bajando hacia Honto (24kb)
Honto
Honto (31kb)
Entre Honto y Saint-Jean-Pied-de-Port
Entre Honto y Saint-Jean-Pied-de-Port (33kb)

Mientras cogía agua junto a la iglesia, vi pasar uno de esos trenecitos turísticos trepando por la Rue de la Citadelle.

Delante del frontón Jai-Alai se encuentra ahora un bajorrelieve que antes estaba en un muro de un hotel. Está dedicado al filósofo navarro Juan de Huarte, nacido en Saint-Jean en el XVI, que fue el autor del primer libro de orientación profesional: "Examen de Ingenios para las Ciencias". En un antiguo folleto turístico leí que en dicho personaje se inspiró Cervantes para escribir el Quijote.

SJPP, bajorrelieve de Juan de Huarte
SJPP, bajorrelieve de Juan de Huarte (51kb)

Completado el primer bucle del día, comencé el segundo sin saber todavía dónde me estaba metiendo. Fui a Izpura/Ispoure después de haber pasado al lado de dicho pueblo tropecientas veces. La única vez que pretendí visitarlo me encontré con unas obras en el acceso y lo dejé estar. Hasta ahora.
Tras contemplar el paisaje desde una mesa de orientación, fui a la "Mairie" a preguntar por un par de casas que quería ver. La del ayuntamiento me puso en manos de un hombre que me lo explicó poniendo bastante interés en el tema. Con él estaba un chico que parecía su hijo. Cuando me preguntó de dónde soy y le dije que de Ordizia, preguntó si no se celebra allí un concurso de perros; al decirle que no, que es de quesos, cayó en la cuenta. Y cuando le dije que vivo en Vitoria respondió que próximamente se iba a celebrar allí un acto de corte nacionalista al que pensaba acudir.

Saint-Jean-Pied-de-Port desde Izpura
Saint-Jean-Pied-de-Port desde Izpura (27kb)
Izpura, casa Larrea
Izpura, casa Larrea (62kb)

Fui a ver la primera de las casas, la de Larrea, volví al centro del pueblo y seguí las instrucciones para localizar la de Laustania. Crucé un puente, dejé a mano izquierda otro puente, pregunté (por si acaso) a una mujer que iba en furgoneta y comencé a subir una cuesta fuerte. Al poco, vi un desvío a la izquierda con señal de carretera sin salida y un letrero en el que ponía "Etchart". Por ahí tendría que ser, pero esperé a que apareciera un coche por esa carretera sin salida para que me confirmaran que por ahí estaba la casa, pero ni sus ocupantes ni la media docena que iban en una furgoneta que subió casi a continuación sabían nada. Deduje que tenía que seguir subiendo y así lo hice, con bastante calor a pesar de la sombra.

Izpura, puente del ferrocarril
Izpura, puente del ferrocarril (34kb)

Acabé bajando a una casa junto a las vías del tren. Salieron a recibirme dos perros nada amistosos. Una señora mayor me confirmó lo que había acabado por sospechar: a Laustania se llega por el desvío que había dejado pasar. Se ve que los que había visto salir de allí eran trabajadores de la empresa Etchart a los que los nombres de las casas les traían sin cuidado.
Estuve por dar media vuelta, pero quería llegar a otro puente que había visto en el mapa, más adelante, para continuar desde allí hacia un lugar llamado Bonetbelchenea. El de Izpura me había dicho que no había mucha subida, que lo peor era lo que me iba a encontrar para llegar a Laustania. La mujer me lo puso más negro: Bonetbelchenea queda lejos y cuesta arriba. Maja la señora, pero no sus perros, que me siguieron sin dejar de ladrar y acercándoseme cada vez más, hasta notar el aliento de uno de ellos en la pierna. Me asusté. Cuando me puse en marcha temí que alguno de ellos se cruzara por delante.

Entre el mal rato que me hicieron pasar los perros, el intenso calor y el disgusto por no haber encontrado la casa, anduve bastante amargado hasta que llegué a la altura del puente citado y vi a no mucha distancia la carretera que va a Bayona. Seguí hacia Bonetbelchenea.

Como había visto en el mapa de Michelin que tenía que seguir a la derecha al llegar a una bifurcación, eso mismo hice obedientemente al encontrarme un desvío, aunque ya vi que aquello subía de forma no muy normal. Habría acabado llegando a un caserío (lo vi después) si no llega a salvarme un chico que bajaba en coche.

Escarmentado, cuando llegué al desvío "bueno" me quedé esperando a la sombra a que pasara un coche y me confirmaran que era por allí. Pronto llegó una chica y me dijo que sí, que por la derecha.
Me pareció raro encontrar tantos cruces sin letreros indicadores.
Otra subida, otra bajada. Y otra subida, en la que dejé a un lado un desvío a unos caseríos, otro desvío a otros caseríos que quedaban más arriba y terminé junto a otro caserío más. Fin de trayecto, se acabó la carretera.
Con cierta sensación de perro apaleado, bajé al último cruce que había dejado pasar y esperé a que hubiera suerte y pasara alguien pronto, como así fue (parece mentira que por esas carreteras pasen coches de vez en cuando): un par de caseros mayores me dijeron que los caseríos que se veían allí arriba eran Bonetbelchenea. Por fin.
La cuesta se las traía, y seguía en el mismo plan tras dejar atrás las casas, tal y como me habían advertido.

Como en esta vida todo pasa, también la cuesta se acabó y seguí llaneando un rato, ejerciendo de elemento exótico en el paisaje.
Vi a distancia mi próximo destino, Jaxu ("Iaxu", como dijeron los caseros), y hacia allí me dirigí cuesta abajo. Aterricé en el barrio de Mandos.

Jaxu desde el col de Bonetbelchenea
Jaxu desde el col de Bonetbelchenea (26kb)

Poco antes de llegar a Jaxu, pregunté a un matrimonio que iba en coche por si sabían cuál era la casa llamada Laskor o Laskorrea y me dieron unas indicaciones; pero se quedaron esperándome unos metros más adelante para señalármela desde allí: la casa "carré" que se veía a la derecha de la iglesia. Qué majos.
Por lo visto, el padre de San Francisco Javier era de esa casa. Como en una excursión reciente había estado en Azpilkueta, de donde procedía su madre, di por completada la colección genealógica del navarro universal Francisco Javier de Jaso y Azpilkueta.
Cogí agua, comí algo y vi las cosas con más calma.

Jaxu, casa Laskorria
Jaxu, casa Laskorria (27kb)

Buscando información en Internet, había visto que el Tour de 2003 pasó por Jaxu y subió después el "col de Bonetbelchenea", de cuarta categoría. Supuse que aquello se refería a la cuesta que hay después de Jaxu según se sigue hacia Suhescun e Irisarri. Un lugareño me lo confirmó y añadió que a los tres primeros les dieron bonificaciones de tiempo.
Seguro que los Armstrong y compañía que tomaron parte en aquel Tour llevan desde entonces presumiendo antes sus amigos y conocidos de haber subido tan afamado col, enseñándoles el libro de ruta de la etapa para demostrarlo. Pobres, qué engañados están y qué disgusto se van a llevar cuando lean esto.

Entre Jaxu y Bustinze
Entre Jaxu y Bustinze (39kb)

Las iglesias de Bustinze e Iriberri estaban cerradas, cosa extraña. La primera, románica, me costó encontrarla. Pregunté a una familia de pastores (con mastín ladrador, pero no tan agresivo como los salvajes de antes) y me mandaron cuesta arriba y después a la izquierda. Pues bueno, arriba, a la izquierda... y allí no había ninguna iglesia, aunque el lugar era bonito. Ya puestos, seguí por detrás de una casa y, mira por dónde, sí que había iglesia, pequeña y junto a una casita. Un lugar de lo más relajante. El reloj de la iglesia (fabricado en Ezpeleta) funciona y soltó un campanazo al dar las 18:30.

Bustinze, iglesia
Bustinze, iglesia (28kb)

En Donazaharre/Saint-Jean-le-Vieux, pregunté por un lugar conocido como Assoritz o Arsoritzea en el que hubo antiguamente un priorato-hospital. Llevaba ya algún tiempo tratando de localizarlo. Me dijeron que eso está en terrenos de Izpura, me dieron las indicaciones oportunas y para allá fui, no sin antes hacerme una foto junto a la cruz de Ganelon, columna a la que Carlomagno mandó atar a Ganelon por haber traicionado a Roldán.

Donazaharre, cruz de Ganelon
Donazaharre, cruz de Ganelon (19kb)

Evité durante un rato la carretera principal pasando por el barrio de la Madeleine. Después, cogí la carretera de Jaxu durante un par de kilómetros, más o menos, hasta llegar a un puente. Sin cruzarlo, me metí a la derecha, siguiendo la indicación del camping "Le relais".
En el lugar en el que estuvo el priorato hay ahora una casa. El camping está detrás. Su encargada me dijo que la casa está muy bien por dentro y me sugirió que tocara el timbre, aunque el dueño suele estar ocupado en sus tareas agrícolas. En el timbre ponía "Teillagorri", lo que me recordó a la novela de Pío Baroja "Zalacain el aventurero", en la que un tal Tellagorri es tío-abuelo de Martín Zalacain, el protagonista. Llamé, pero no había nadie. Me bastaba con saber que aquel era el lugar.

Izpura, casa Arsoritzea
Izpura, casa Arsoritzea (39kb)

En vista de que todavía quedaba un rato antes de que empezara a oscurecer, salí hacia Laustania sin pensármelo dos veces. Crucé el puente de antes, subí a toda velocidad (es un decir) la cuesta hasta el desvío y tiré por él como si pasara por allí todos los días. Bajé con precaución, por no estar la carretera en muy buen estado, llegué a una bifurcación en la que estaba claro que a la derecha era donde estaban las instalaciones de la empresa Etchart y me dirigí hacia lo único que se veía al otro lado: la vía del tren, que no dejaba ver lo que había al otro lado. Y lo que había era una casa nada antigua... pero que estaba construida a continuación de otra que sí lo era: Laustania. Si no se va hasta allí mismo no se ve. Detrás, árboles, el río y la carretera a Bayona.

Izpura, casa Laustania
Izpura, casa Laustania (39kb)
Izpura, casa Laustania
Izpura, casa Laustania (38kb)

Me hice amigo del perro de la casa, pero a sus ladridos no salió nadie. Lástima.
Tras merodear un rato y hacer las fotos de rigor, estaba para irme cuando llegó una furgoneta. Providencial. Le dije a su ocupante, un hombre de mediana edad, lo que me había costado encontrar aquello y se puso a darme una serie de explicaciones sobre la casa y el lugar.

Por lo visto, la mujer a la que había preguntado unas horas antes, la que iba en furgoneta, era su madre.
Parece ser que el edificio era el doble de alto de lo que es ahora (se dice que cada casa de Izpura tiene una piedra de Laustania). No tenía tejado, era como una fortaleza. Perteneció a los Templarios, aunque no se sabe si llegaron a utilizarlo, porque no se han encontrado indicios de que se hiciera fuego en el interior. Como si se hubiera abandonado una vez construido, en el siglo XIV o a finales del XIII.
El suelo del interior estaba casi un metro más alto que el terreno y era de madera. Los muros tienen alrededor de 1,70 m. de espesor.
Al lado del edificio pasaba el camino de Bayona y había un peaje. Ese camino está ahora cortado por el ferrocarril.
Suelen ir arqueólogos a ver aquello. A la gente le llama la atención la piedra con la que está construido, por no ser habitual. A unos 500 m. hay una cantera antigua de la que parece que se extrajeron las piedras. De vez en cuando suele encontrar alguna por ahí y las va amontonando. Me enseñó el montón.
Una vez encontró una piedra con un agujero perfecto, la desenterró y vio que se trataba de una piedra de molino. No la trajo porque pesa mucho, así que se ha quedado donde estaba, en "un camino por el que no ha pasado nadie en doscientos años".
Al lado, hay ruinas de otro edificio. Algo más alejadas de la casa, también hay ruinas de lo que fue una capilla.
A saber si ha pasado como con la aglomeración de edificios que había en Aphat, a la salida de Saint-Jean-le-Vieux, todos dirigidos a la atención de los peregrinos y de los que sólo queda actualmente en pie una capilla.
Se dice que la casa la construyeron las lamias en una noche y que le falta una piedra (la misma historia que la del puente de Ligi).
Dijo que hay otra fortaleza similar en Lantabat, en el barrio de Saint-Étienne, a unos 100-200 m. más arriba de la pequeña iglesia. Vi esa iglesia el año pasado, pero no sabía nada de la casa. Tendré que volver.
Su padre es profesor de Historia.
Mientras hablábamos, apareció un gatito negro que parecía sociable pero que suele morder sin previo aviso, así que lo dejé tranquilo.

Entre tanto, había pasado un tren formado por un único vagón. Antes había visto otro de dos vagones. Me alegro de que esa línea siga en funcionamiento. Ha estado fuera de servicio varias veces por desprendimientos. El recorrido entre Bayona y Saint-Jean-Pied-de-Port es como una sucesión de postales.

Me despedí del hombre muy agradecido por sus explicaciones. Sin regresar a Izpura, crucé el puente que antes había dejado a la izquierda, dando por hecho que por ahí llegaría a Saint-Jean, como así fue, y di por terminada la excursión feliz y contento.

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