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Ordizia - Intsusburu - Lizarrusti - Intxusti - Ordizia
24-04-2010
2010-04-24.00 (mapa)
2010-04-24.00 (mapa) (57kb)

Recorrí por primera este itinerario en 1995, y repetí en 2004 en sentido contrario (que no es lo mismo que dirección prohibida). Es bastante largo y tiene el inconveniente de que durante una buena parte del mismo no hay fuentes disponibles. Lo primero obliga a realizarlo en primavera-verano, para garantizar las suficientes horas de luz; lo segundo, a elegir un día en que no haga mucho calor o a cargar con mucha agua. Cumplí con el primer requisito, pero no acerté con el segundo.

Desde el barrio de Senpere subí a Olaberria junto al caserío Gaitin (Garitain).

Cerca de Gaitin
Cerca de Gaitin (21kb)
Gaitin
Gaitin (17kb)

A partir de Ojarbi, que pertenece a Idiazabal, el camino tira hacia arriba. Encontré aquello cambiado. Se ve que habían talado árboles (pinos) y habían plantado otros en su lugar, todavía pequeños. Al llegar a una bifurcación me entraron dudas. Coincidió que vi a un hombre trabajando entre los pinos, le pregunté por dónde debía continuar para subir a Urbaundi y me lo indicó.

Idiazabal, Ojarbi
Idiazabal, Ojarbi (22kb)

Al poco, vi que la pista que estaba siguiendo no llevaba la dirección que se le suponía. Nuevas y serias dudas. Al final, tiré por otra pista que ascendía, confiando en llegar a un punto en que lo viera todo un poco más claro, y tuve suerte, pues llegué a un lugar conocido en el que tenía que abandonar la pista para seguir por un sendero. La extrañeza por la indicación que me había dado aquel hombre poco antes me duró un buen rato.

Llegué a Esparru o Urbaundi, primera cima del día, y enseguida lo hizo otro que, tras los saludos de rigor, dio media vuelta en busca del pintxo que le estaba esperando abajo, según dijo.
Como el dedo pequeño de un pie andaba quejándose miré a ver qué le pasaba y encontré una incipiente ampolla. Una tirita y a correr. No hace muchos años eso habría terminado en herida. Se ve que la experiencia es un grado, aunque sólo sea por el escarmiento por errores cometidos otras veces.

Señal para las motos
Señal para las motos (52kb)

En el collado de Arantzamendiko Portua, que separa Urbaundi y Atxurbi, hay un pequeño grupo de árboles. En uno de ellos y sujetas por una serie de chinchetas roñosas hay varias poesías que recuerdan con nostalgia la vida que había antaño en esos montes. Si se pasa por ahí al atardecer y en soledad la sensación es aún mayor; pero era por la mañana y al lado había una cuadrilla de hombres trabajando, cortando madera y cargándola en un remolque (en realidad sólo trabajaban dos chicos jóvenes, otros dos hombres adultos estaban hablando tranquilamente).

Árbol con poesías
Árbol con poesías (51kb)

Atxurbi, con su cima alargada, tiene muy buenas vistas y un dolmen, el primero del día.

Esparru desde Atxurbi
Esparru desde Atxurbi (24kb)

Entre ese monte y el collado de Lizarrabe vi o me crucé con varias personas. Se notaba que era sábado y que hacía bueno. Más que bueno, empezaba a hacer calor.

A continuación esperaba amenazador Atxu, con su fuerte pendiente inicial por ese lado y el suelo algo húmedo y resbaladizo. Total, que recurrí a la tracción a los cuatro miembros: a la ya consabida de las piernas se sumaron los brazos, el uno utilizando el palo que llevaba y el otro agarrándose a la alambrada que me acompañaba a la izquierda.

Lizarrabe y Atxurbi
Lizarrabe y Atxurbi (26kb)

Con algunas paradas para recuperar el aliento fui subiendo hasta alcanzar el mojón 202, donde termina la subida, aunque la cima quede un poco más adelante.

Los dólmenes de Praalata y de Atxu, el uno al lado del otro, pasarían desapercibidos si no fuera por las señales que indican su presencia.

Entre Atxu y Areetza (o Balankaleku), una mesa con bancos. Genial. También hay algo similar en otros lugares de la zona. Como por ahí abundan los parapetos de caza habrán sido sus dueños los que las han puesto.

Entre Atxu y Areetza
Entre Atxu y Areetza (32kb)

Cuando paso en coche por el puerto de Etxegarate, en la N-I (ahora autovía), acostumbro a echar una mirada hacia la cumbre de Balankaleku (o Areetza). Desde allí hay amplias vistas, tanto hacia la sierra de Aitzkorri como hacia la de Aralar.

Aitzkorri desde Areetza
Aitzkorri desde Areetza (28kb)
Aralar desde Areetza
Aralar desde Areetza (29kb)

En diversos momentos, había visto señales de tráfico (¡en pleno monte!) que advertían de la prohibición de que las motos circulen fuera de las pistas. Más adelante tuve ocasión de escandalizarme al comprobar cómo quedan los caminos tras el paso de las motos y la combinación del agua con las huellas que las primeras han dejado. El resultado son unos surcos que destrozan los senderos y dañan la vista. Lamentable.

En las cercanías del dolmen de Larreluze, un cartel informaba de la cercanía (50 m.) de una fuente. Fui a ver si la localizaba, pero no la encontré. No sé si esa fuente desapareció al construirse una pista a la que llegué y que parece reciente. Tendré que indagar al respecto, porque una fuente en esa zona sería un lujo.

Cerca de Sarsamendi
Cerca de Sarsamendi (66kb)

A medida que me iba acercando a Sarsamendi iba atento para no pasar de largo sin fijarme en las ruinas de la casa de Miqueletes que allí hubo. Lo poco que queda está tan camuflado por la maleza que lo rodea que nadie diría que allí sobreviven unos trozos de muro.
Bajé unos metros por una pista que pasa al lado y, al volver arriba, me encontré con que una perra me estaba observando. Supuse que enseguida aparecería su dueño, pero allí no asomaba nadie. Mientras tanto, la perra se tumbó en un charco para refrescarse. En el collar tenía una chapa en la que ponía "Ataun" y un número largo. Igual la ha puesto ahí el Ayuntamiento de dicho pueblo para que controle la frontera con el Reyno de Navarra. Si hubiera tenido más confianza se lo habría preguntado. El caso es que echó a andar junto a mí y siguió haciéndolo durante casi media hora. A la altura del dolmen de Igartza (E) caí en la cuenta de que no me seguía. Todo un misterio.

Sarsamendi, perra
Sarsamendi, perra (68kb)

Llegué a Intxusburu renegando por el calor, el cansanción que se iba acumulando y el estado del camino en el tramo previo a la cima, destrozado por las motos. Miré en el buzón por si había alguna tarjeta dejada por otros montañeros y lo que encontré fue una fotografía doblada en la que se veía un buzón de otro monte, en el anverso ponía "Peña Lastra", así que será de allí. Me tumbé un rato en la hierba junto al dolmen, a la sombra, y me reconcilié con el mundo. Más sombras es lo que eché en falta durante buena parte del día porque en esa fecha las hojas de las hayas que cubren esos montes estaban todavía en pre-escolar y, aunque hacían lo que podían, no protegían como lo hacen en verano.

Intsusburu
Intsusburu (60kb)

De Intxusburu a Lizarrusti era terreno más que conocido, pasando por Bernoa (otro dolmen, algunas leyendas y tramos más o menos bien conservados de la antigua calzada que atravesaba dicho puerto) o, más adelante, por Hirumugaata, con su mojón de 1777.

Bernoa, calzada
Bernoa, calzada (64kb)
Hirumugaata
Hirumugaata (58kb)
San Donato desde Zelatamuno
San Donato desde Zelatamuno (37kb)
Aralar y paso de Akerreta
Aralar y paso de Akerreta (31kb)
Entre Txaraigorri y Lizarrusti
Entre Txaraigorri y Lizarrusti (68kb)
Llegando a Lizarrusti
Llegando a Lizarrusti (57kb)

En Lizarrusti, breve reencuentro con la civilización en forma de carretera, centro de interpretación de Aralar, grupo numeroso de personas en el exterior del bar, etc. y, sobre todo, una fuente con la que poder rellenar la botella. Descansé un rato, calculé que iba bien de tiempo para no tener problemas de luz al final y continué hacia el embalse de Lareo por el desfiladero de Akerreta, un recorrido muy bonito, aunque un servidor no estuviera a esas alturas en las mejores condiciones para apreciarlo.

Entre Lizarrusti y Lareo
Entre Lizarrusti y Lareo (58kb)
Entre Lizarrusti y Lareo, túnel
Entre Lizarrusti y Lareo, túnel (58kb)
Lareo
Lareo (27kb)
Lareo, puente
Lareo, puente (54kb)

Dejé atrás Lareo para alcanzar Napar iturri a través del paso de Baiarrate con lo que las subidas del día prácticamente habían terminado.

Baiarrate
Baiarrate (60kb)

La siguiente referencia era Intxusti y su fuente. La primera vez que fui allí lo hice en los lejanos tiempos de la desaparecida E.G.B. En aquella ocasión la caminata me pareció interminable. Todo un alivio tumbarme esta vez en uno de sus bancos, a la sombra, antes de afrontar las dos últimas horas de recorrido.

Intxusti
Intxusti (59kb)
Entre Intxusti y Chuti iturri
Entre Intxusti y Chuti iturri (47kb)
Gaztelu y Txindoki
Gaztelu y Txindoki (23kb)
Arkaka y Zaldibia
Arkaka y Zaldibia (22kb)
Entre Amondarain y Lazkaomendi
Entre Amondarain y Lazkaomendi (51kb)

En Lazkaomendi, lugar bonito donde los haya, había bastante gente. Un poco antes me crucé con un grupo de chavalillos que iban con varios adultos, todos hombres. Hice una última parada para descansar junto al edificio de la antigua escuela. Al rato, apareció a distancia el grupo con el que me había cruzado antes. Reemprendí la marcha antes de que llegaran a mi altura y eso hizo que pronto oyera a mis espaldas gritar a la infantería, todos a una, llamando a sus madres. El griterío duró hasta que se hubieron aproximado lo suficiente como para que sus señoras madres los oyeran y saludaran con la mano.

Lazkaomendi
Lazkaomendi (28kb)
Txindoki desde Lazkaomendi
Txindoki desde Lazkaomendi (28kb)

Los manzanos estaban en flor, muy bonitos.

Lazkaomendi, manzanos en flor
Lazkaomendi, manzanos en flor (71kb)

Junto a un caserío, una oveja y su corderito. Este estaba a lo suyo, mamando, pero su madre se puso nerviosa ante mi presencia y me miraba cada dos por tres, así que me marché.

Lazkaomendi, oveja y cordero
Lazkaomendi, oveja y cordero (22kb)

Llegando a Oiangu caí en la cuenta de que me había dejado el gorro en Lazkaomendi.

Oiangu, casa natal de Urdaneta
Oiangu, casa natal de Urdaneta (26kb)

Descarté regresar a por él a pie, hice una foto a la casa natal de fray Andrés de Urdaneta, descubridor del "tornaviaje" (ruta marítima entre Asia y América), y llegué al punto de partida, Ordizia, dando por terminada la excursión.

Ordizia, Ermita de San Bartolomé
Ordizia, Ermita de San Bartolomé (26kb)

Después de ducharme, volví en coche a Lazkaomendi. Daba por hecho que el gorro seguiría allí, como así fue, pero eso no le restó ilusión al hecho de recuperarlo. Además, lo hice sin cansarme. Es lo que tienen los vehículos a motor, que pisas un pedal, se mueven y te llevan.

Me llamó la atención la cantidad de adolescentes que iban de Ordizia a Lazkao con las consabidas bolsas conteniendo botellas (o eso parecía).

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