índice
Vitoria - Arlabán - Arrasate - Oñati - Arantzazu - Araoz - Vitoria
28-09-2009
(mapa)
(mapa) (68kb)

La Virgen de Arantzazu es la Patrona de Guipúzcoa. Su santuario se encuentra en la sierra de Aizkorri, por lo que, aunque sólo sea por el paisaje, ya vale la pena ir. El caso es que llevaba doce años sin hacerlo, una eternidad.

Salí de Vitoria con el chubasquero puesto. Estaba nublado, hacía fresco y por la zona del pantano de Ullíbarri-Gamboa había niebla.

A partir de Eskoriatza seguí por un bidegorri frecuentado por paseantes. A la altura de un colegio de Aretxabaleta perdí su rastro y lo recuperé más adelante. Finalmente, tuve que volver a la cruda realidad del tráfico rodado al llegar a un supermercado a las afueras de Arrasate-Mondragón. La travesía de esta localidad me resultó bastante desagradable.

A partir del cruce hacia Bergara, cogí dirección Oñati y el panorama cambió a mejor. De paso, salió el sol, pero sin calentar demasiado todavía.

Lo primero que me encontré al llegar a Oñati fue su impresionante universidad renacentista de Sancti Spiritus, del siglo XVI. La cercana Oficina de Turismo estaba cerrada porque quien la atiende estaba en la parroquia, tal y como advertía en un papel escrito en varios idiomas y que estaba colocado en la puerta de entrada. Ya me había parecido ver a un grupo con un guía según me estaba acercando, así que deduje que la oficina quedaba cerrada durante la visita guiada al lugar que fuera.
Una señora que llegó después de mí estuvo empujando la puerta un buen rato hasta que vio el papel. No conforme con la situación, siguió pegando la cara al cristal como si pretendiera encontrar dentro a algún empleado escondido. No sé si era extranjera.

Fui a la Universidad y estuve un buen rato en su interior, recorriendo feliz de la vida las dos plantas del claustro. Es un lujo poder estar en un lugar así. Ya tenía un recuerdo muy bueno de cuando la visité por última vez, y eso que entonces hacía frío.
Me llamó la atención el hecho de que la mayoría de las aulas tuvieran nombres alemanes (o eso parecían).

Oñati, universidad, claustro
Oñati, universidad, claustro (30kb)
Oñati, universidad, claustro
Oñati, universidad, claustro (32kb)
Oñati, universidad, exterior
Oñati, universidad, exterior (47kb)

Para cuando salí ya estaba abierto Turismo. Un empleado joven y eficiente me dio un plano del casco urbano y otro del municipio en su conjunto.

Me acerqué a ver el convento de Bidaurreta y comencé a subir hacia el santuario. Lo hice con una relativa sensación de comodidad, más que nada por el todavía reciente recuerdo de mi ascensión al temible Artzamendi, días atrás. Lástima que había empezado a hacer calor.
Se ve que han construido un campo de golf o algo por el estilo saliendo de Oñati.

Llegué a Arantzazu hacia las 14:00 h. y había poca gente. Dentro de la basílica ni siquiera eso, no había nadie. A fuerza de verla, con ese estilo moderno tan peculiar, no es que me haya llegado a gustar, pero casi. El acceso al camarín estaba cerrado y, al no ver a ningún fraile franciscano al que poder echar el alto, me quedé sin subir hasta la imagen de la Virgen.
En el exterior, había un andamio en la zona en la que se encuentran las esculturas de los apóstoles y un par de chicas andaban haciendo en ellas algún trabajo de limpieza o lo que fuera. Igual luego iban diciendo por ahí que las esculturas las habían hecho ellas...

Arantzazu, interior
Arantzazu, interior (28kb)
Arantzazu, exterior
Arantzazu, exterior (40kb)
Arantzazu, exterior
Arantzazu, exterior (39kb)

Las veces que he estado en la cripta no es que no me haya gustado, es que me ha disgustado. Esta vez no tuve oportunidad de cambiar de opinión porque estaba cerrada, y había manchas de humedad en el acceso que conduce a la entrada.

Subí hasta la terraza desde la que se contempla tan bien el conjunto de edificios y estaba para marcharme cuando se me ocurrió acercarme al "Gandiaga topagunea", edificio que fue Seminario Menor de los Franciscanos y que, al cerrarlo por falta de vocaciones, lo han transformado en centro para diversos actos, congresos, etc. No llegué a entrar, tampoco tenía pinta de que se pudiera hacerlo así como así. En cambio, conocí el lugar llamado "Misterioa", cercano al anterior. Es más bien reducido, no hay nada, salvo un banco de piedra, está protegido del exterior por unos cristales y, sobre todo, en ese momento estaba sonando una música que me entusiasmó.
Salí levitando y pregunté a una chica que llegaba en ese momento al centro Gandiaga por si sabía de quién era la música. Me dijo que de eso se encargaban los propios Franciscanos.
(Esa misma noche les escribí por correo electrónico y me contestaron al día siguiente con los datos: "Officium", de Jan Garbarek y The Hilliard Ensemble.)

Arantzazu, Misterioa
Arantzazu, Misterioa (25kb)

Comencé el descenso y llegué, a 3 km. de Oñati, al cruce de Araoz. Cada vez que pasaba por allí me decía que la siguiente vez que lo hiciera iría a Araoz. Por fin...

Se baja hasta un puente y luego se va subiendo hasta el núcleo principal del barrio. En el rato que estuve allí no vi a nadie, salvo algún coche que pasó de largo. A la entrada hay un panel informativo que indica lo que de interesante tiene el lugar. No se mencionaba en ningún momento a Lope de Aguirre, que era natural de allí (o eso tengo entendido).

Araoz
Araoz (32kb)

Volviendo, dejé la bici a la altura de un cartel que indica "Eskalada eskola" para llegar a pie y en un momento a la ermita de Sandaili (San Elías), ubicada en una cueva natural. Un lugar de lo más curioso. Algún que otro murciélago salió a recibirme.

Camino hacia Sandaili
Camino hacia Sandaili (60kb)
Oñati, Sandaili, ermita, exterior
Oñati, Sandaili, ermita, exterior (41kb)
Oñati, Sandaili
Oñati, Sandaili (63kb)

Retorné a la carretera principal renegando por el calor mientras subía la larga cuesta (cerca de 2 km.) que antes había bajado. Me desquité bajando a Oñati en un abrir y cerrar de ojos.
Saqué del bolsillo uno de los planos que me había dado el de Turismo y me puse a localizar monumentos, que Oñati los tiene en abundancia.

Oñati, casa Otadui-Jausoro
Oñati, casa Otadui-Jausoro (29kb)
Oñati, casa-torre de Zumeltzegi
Oñati, casa-torre de Zumeltzegi (47kb)

Debía de celebrarse ese día alguna fiesta, porque en el balcón del Ayuntamiento había una tela alargada con los colores de la ikurriña y vi algún papel informando de la celebración de una tamborrada esa misma tarde-noche.

Oñati, Ayuntamiento
Oñati, Ayuntamiento (31kb)
Oñati, casa-torre de Lazarraga
Oñati, casa-torre de Lazarraga (32kb)

No conseguía encontrar la casa-torre de Zumeltzegi. Cuando llegué a ella, en un alto, tras preguntar dónde estaba, me dio la bienvenida un gato de lo más simpático. Me acompañó en todo momento y se vino conmigo durante unos cientos de metros cuando me marchaba.

Dejé Oñati por la kale Zaharra y llegué así hasta el barrio de Zubillaga evitando el tráfico de la carretera principal.

La segunda travesía del temido Mondragón superó la mala impresión de la ida. Acabé dando un rodeo, obligado por el sentido de la circulación, y acabé harto de coches.
El reencuentro con el bidegorri supuso un gran alivio. Los primeros metros por el mismo los dediqué a relajarme y desestresarme.

Al cabo de un rato estaba de nuevo en Eskoriatza y dispuesto a subir el puerto de Arlabán, suave y agradecido. Lo había bajado unas cuantas veces, pero nunca lo había subido.

Ya de vuelta en territorio alavés, fue aumentando la cantidad de cicloturistas (y ciclautistas, por desgracia) en la carretera, aprovechando la tarde tan buena que hacía.

Ullíbarri-Gamboa
Ullíbarri-Gamboa (29kb)
[subir]