índice
Alsasua - Lizarraga - Iranzu - Eraul - Urbasa - Alsasua
23-06-2009
(mapa)
(mapa) (93kb)

Este recorrido me lo planteé hace años; pero, como lo había pensado empezando más lejos y se salía del presupuesto kilométrico, estuvo durmiendo el sueño de los justos en algún cajón de la memoria hasta este día.

Hizo calor, como habían anunciado, pero soportable.
A lo largo del día bebí 3 litros, y alguna más habría caído si en algún momento dado hubiera tenido a mano alguna fuente.

Al poco de empezar, en esos minutos en los que uno quiere ir avanzando como sea, evitando parar aquí y allá, visité varios pueblos junto a los cuales he pasado cantidad de veces por carretera, tales como Iturmendi y Bakaikoa. Antes, había recorrido Urdiain, donde sí había estado (varias veces, además) pero siempre de noche, así que era como si fuera la primera vez, y me gustó mucho.

Urdiain
Urdiain (39kb)

Desde Etxarri-Aranaz habría podido enfilar ya hacia el puerto de Lizarraga, pero seguí un poco más, hasta Arbizu, que me trae buenos recuerdos y también desde allí se puede acceder al puerto. Además, cuenta con el aliciente de la cantidad de flores que hay en muchas de las casas de su calle principal.

Arbizu.
Arbizu. (29kb)

Al poco de comenzar a subir levantaron el vuelo un montón de buitres en las faldas de San Donato/Beriain. En ese momento, y durante un buen rato, ese monte mostraba su cara más afilada y fotogénica.

San Donato
San Donato (44kb)

Lizarraga es un puerto de lo más llevadero en cuanto a dureza y con amplias vistas sobre la Sakana. Termina con un túnel sin iluminación, afortunadamente breve.

Después de subir toca bajar y, si es de forma moderaba y durante bastantes kilómetros, entonces es un chollo. Llegué a Abárzuza como un señor y cogí enseguida el desvío hacia el Monasterio de Iranzu. Había estado una vez, hace 10 años, viéndolo sólo por fuera y con bastante gente en el entorno. Es bien bonito el recorrido hasta allí.
Creía que no se puede visitar, pero se podía entrar tranquilamente a ver el claustro, la antigua cocina, la sala capitular, la iglesia... Una gozada. No había nadie, salvo un grupo, pululando por la zona de la Portería, que supuse serían miembros de la Orden de los Clérigos Regulares, que, según vi en unos folletos en la iglesia, estaban celebrando durante este mes su Capítulo General.

Monasterio de Iranzu, iglesia, interior
Monasterio de Iranzu, iglesia, interior (32kb)
Monasterio de Iranzu, claustro e iglesia
Monasterio de Iranzu, claustro e iglesia (42kb)
Monasterio de Iranzu, claustro
Monasterio de Iranzu, claustro (33kb)
Monasterio de Iranzu, claustro
Monasterio de Iranzu, claustro (34kb)

De vuelta a Abárzuza, visité someramente el pueblo. Me gustó un mural junto al Ayuntamiento que daba sensación de amplitud a la plaza.

Abárzuza, Ayuntamiento y mural
Abárzuza, Ayuntamiento y mural (32kb)
Abárzuza, iglesia
Abárzuza, iglesia (42kb)

No sabía si iba a poder ir con la bici a Eraul, con idea de acortar unos kilómetros y evitar el paso por Estella. No había carretera, pero sí pista (sin señalizar a dónde iba), y por ella continué a pleno sol y sin sombras.
Una vez allí, me detuve a ver un plano que había en un punto informativo y así me enteré de la existencia de un mirador curioso, el de Lazkua, a kilómetro y medio del pueblo. Como tenía tiempo, dejé la bici y me presenté en el mirador, desde el que el pueblo de Larrión parece quedar a tiro de piedra.

Eraul, mirador de Lazkua
Eraul, mirador de Lazkua (41kb)

Los escasos kilómetros de descenso hasta enlazar con la carretera que va de Estella a Urbasa estaban infestados de pintadas, señal de que es paso habitual de carreras ciclistas.

Agradecí muy mucho el escaso tráfico a esas horas. No tanto el viento en contra, por mucho que refrescara el ambiente.

Me detuve un rato en el área de descanso que hay poco antes de Barindano. Como no había nadie, dispuse de todo a mis anchas.

Barindano, área de descanso
Barindano, área de descanso (64kb)

En Zudaire, pregunté a una mujer por alguna fuente y ella misma me llenó la botella en su casa, con lo que quedé listo para subir Urbasa.
Al pasar por allí en coche a primeros de mayo me había parecido un puerto más serio de lo que en realidad es. De todas formas, con lo bonito que es se le podría perdonar ser más exigente.

Una vez arriba, y como tenía previsto, circulé a cámara lenta y con algunas paradas para disfrutar lo más posible del paisaje.

Urbasa, raso
Urbasa, raso (28kb)

Al pasar a la altura del palacio abandonado, paré para verlo mejor. Los accesos estaban tapiados, pero en el muro que debía cerrar el paso por lo que fue la entrada principal había un gran boquete... por el que entré.
Una pena el estado de abandono que sufre todo el edificio. Parece evidente que, aparte de los diversos usos que se le hayan podido dar en los últimos tiempos, también ha recibido la visita de los que consideran divertido destrozar todo lo que encuentran a su paso.

Urbasa, palacio, exterior
Urbasa, palacio, exterior (43kb)
Urbasa
Urbasa (56kb)

Cumplí el trámite de bajar a Alsasua. Como el cuentakilómetros marcaba 99,8 km., hice la gracia de pasar de largo del coche unos 100 metros para dar la vuelta y llegar a los 100 km., pero entonces se me ocurrió ir con bici y todo a la ermita de San Juan, a ver si ya habían encendido la hoguera. Al pasar por el pueblo, comprobé con sorpresa que en Alsasua encienden tantas hogueras como les da la gana, varias en una calle si hace falta, y sacan mesas corridas a la calle para cenar tan felices en un día así.
Yo, a lo mío, pregunté por la ermita y hacia ella me dirigí. No vi humo ni gente hasta estar ya muy cerca y entonces vi ambas cosas, sobre todo gente. Qué ambiente había. Mientras unos txistularis tocaban una melodía la gente giraba en torno a la hoguera bailando. Cosa de ver.
Tras subir a un puente peatonal cercano para tener una mejor visión de la ermita y enfrentarme después a la multitud, que justo entonces había decidido marcharse, convirtiéndome en una especie de pez casi solitario nadando contra-corriente, logré alcanzar la ermita, hice lo que estaba haciendo la gente (besar una pequeña imagen y pasarle después un paño para limpiarla), salí, salté la pequeña hoguera (poca llama pero mucho humo a esas horas) y volví a donde había dejado el coche.

Alsasua, ermita de San Juan
Alsasua, ermita de San Juan (32kb)
[subir]