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Madrid
06/09-06-2009

Andanzas varias por la capital del Reino

Después de haber vivido unos años en Madrid y haber acabado harto de tráfico, contaminación, muchedumbre y prisas, tenía ganas de volver, pasado ya un tiempo prudencial, para visitar la Villa con ojos de turista.

De forma un tanto casual surgió la ocasión y allí me presenté el 5 de junio a la noche, lloviendo, con una lista de lugares para visitar, algunos de los cuales los había tomado del sitio web http://www.softguide-madrid.com/

Esta es la crónica abreviada de lo que hice y vi.


Día 6

Por la mañana:

Visita al parque "El Capricho", en la calle de la Alameda de Osuna. Metro El Capricho, línea 5 (después, hay que andar un rato). Sólo se abre los fines de semana. No se puede comer, ni beber, ni retozar por la hierba. Tiene un aforo de 1.000 personas y unos tornos a la entrada para controlarlo. La entrada es gratuita. Después de haber estado en condiciones lamentables en diversos momentos del siglo pasado, ahora es un lugar paradisíaco. Un lujo.
No se puede visitar el laberinto porque la gente se metía en él, no encontraba la salida, se desesperaba y no se le ocurría mejor solución que cargarse los setos para salir de cualquier modo. Están restaurando el palacio.

Parque de la Alameda de Osuna, casino de baile
Parque de la Alameda de Osuna, casino de baile (44kb)
Parque de la Alameda de Osuna, río
Parque de la Alameda de Osuna, río (65kb)
Parque de la Alameda de Osuna, lago y cisne
Parque de la Alameda de Osuna, lago y cisne (43kb)
Parque de la Alameda de Osuna, templo de Baco
Parque de la Alameda de Osuna, templo de Baco (57kb)

Muy cerca, el parque Juan Carlos I. Enorme. No tiene nada que ver, evidentemente, con el otro, pero no está nada mal. Lo mejor, la zona dedicada a las Tres Culturas (cristiana, musulmana y judía).
En un lugar andaban unos haciendo volar cometas; en otro, un grupo numeroso de personas con sus respectivos perros, adiestrándolos; en otro, unos practicando con nunchakus; etc.

Parque Juan Carlos I, Árbol de la Vida
Parque Juan Carlos I, Árbol de la Vida (32kb)
Parque Juan Carlos I, zona de la cultura musulmana
Parque Juan Carlos I, zona de la cultura musulmana (54kb)

Esta primera sesión terminó con un breve paso por el centro: Gran Vía, Puerta del Sol, Plaza Mayor...
Como llevaba apuntados unos cuantos sitios relativos a la geografía barojiana, localicé en la mini calle Misericordia, junto a las Descalzas Reales, una placa que recuerda que allí vivió y escribió sus primeros libros Pío Baroja. Aquello es ahora la Casa del Libro. Muy apropiado.

Calle Misericordia, lugar de la panadería de los Baroja
Calle Misericordia, lugar de la panadería de los Baroja (48kb)

Por la tarde:

La idea era empezar visitando un par de galerías de arte realista en la calle Claudio Coello. Lamentablemente, una de ellas (Heller) parecía haber pasado a la historia y la otra (Sokoa) estaba cerrada. Pregunté en otra de las numerosas galerías de la misma calle y una chica me dijo que Sokoa tendría que haber estado abierta, pero que "desde que murió la Iñasia...".
Me fui al Barrio de las Letras. De camino, cerca de las Cortes, en la confluencia de las calles Carrera de San Jerónimo, Jesús de Medinacelli y Prado, y mientras sonaba una melodía de "Aida" (de Verdi), salieron de un balcón del primer piso de ese edificio 5 autómatas y realizaron diversos movimientos. El espectáculo duró unos cinco minutos. Se ve que empieza a las 18 h.
Localicé las casas en que vivieron Cervantes y Lope de Vega (ambas en la calle Cervantes), así como el lugar que ocupaba la casa en que vivió Quevedo (en la calle que lleva su nombre).

Calle Cervantes, casa en que vivió y murió Cervantes
Calle Cervantes, casa en que vivió y murió Cervantes (35kb)

Pasé por la calle Huertas, leyendo los fragmentos literarios que hay en el suelo, atravesé la plaza de Santa Ana, llena de gente, y me dirigí a la plaza Tirso de Molina.
Buscando lugares citados por Baroja en los libros de su trilogía "La lucha por la vida" (formada por "La busca", "Mala hierba" y "Aurora roja"), pasé por la calle Encomienda y bajé por la Ribera de Curtidores hasta la Ronda de Toledo. Cerca vi el parque cuyo espacio ocupaba antaño la Fábrica del Gas, de la que queda como recuerdo una chimenea.

Parque del Gasómetro
Parque del Gasómetro (29kb)

Seguí el Paseo de las Acacias hasta la calle Peñuelas, por la que llegué a la plaza del mismo nombre, con un ambiente un tanto degradado. Cerca hay un parque y un paseo, al que hoy se refieren como vía verde, que antes fueron la estación de las Peñuelas y las vías que de ella salían.
Recorrí el Paseo de Yeserías, muy tranquilo, tal vez porque el parque de la Arganzuela estaba cerrado por obras.

Paseo de Yeserías
Paseo de Yeserías (53kb)

En las cercanías de la Glorieta de Pirámides empecé a preguntar a la gente por si alguno había oído hablar de que toda esa zona se conoció en tiempos como el Barrio de las Injurias. Nadie sabía nada, ni las personas mayores. Y, sin embargo, allí se ubicaba ese barrio, lleno de chabolas y de maleantes, según las descripciones de Baroja.
Algunas calles mantienen su nombre, como el Paseo Imperial; otras, como el Paseo de los Ocho Hilos (actualmente, el tramo final de la calle Toledo) o la calle Cambroneras (hoy, Alejandro Dumas), lo han cambiado.
Sólo me quedaba por localizar en esa zona el Camino Alto de San Isidro.

Camino Alto de San Isidro
Camino Alto de San Isidro (53kb)

Por el puente de Toledo pasaba una procesión de mendigos y mendigas, al cual más desastrados y sucios. Salía gente, para formar aquella procesión del harapo, de las Cambroneras y de las Injurias; llegaban del paseo Imperial y de los Ocho Hilos; y ya, en filas apretadas, entraban por el puente de Toledo y seguían por el camino alto de San Isidro a detenerse ante una casa roja.

Pío Baroja, "La Busca"

Encontré esa calle, en la que ya no hay mendigos, y, tras pasar junto el Cementerio Británico, busqué una boca de Metro para dirigirme, con prisas, a la calle Patrimonio de la Humanidad por una historia que no viene al caso.


Día 7

Por la mañana:

Visita al Museo del Prado durante tres horas que se me pasaron rápido. Prácticamente, me limité a ver las obras que el propio Museo recomienda en un folleto y en su página web.
A medida que avanzaba la mañana había más gente. No se quejarán "Las Meninas", las 3 veces que pasé por su sala estaban solicitadísimas.
Creía que andaba bien de tiempo, pero en la planta 0 hay obras que lo dejan a uno clavado. En especial, la sala 56A, con obras de El Bosco, Patinir, Brueghel... Algo tremendo.
Al final, sólo me quedaba por localizar una obra cuya sala (la 101) no encontraba en el folleto. Pregunté y me mandaron a la planta -1, por formar parte del "Tesoro". Todo intrigado, bajé, atravesé una puerta acorazada, vi la obra en cuestión y así, con esa incursión rápida a "El Tesoro del Delfín", di por finalizada la visita al Museo.

Por la tarde:

Paseo hasta el Templo de Debod, cerrado a esa hora. De camino, un edificio en la Travesía del Conde Duque que fue corrala (ahora adaptado a los tiempos modernos, con garajes donde antes se guardaban los carros); el Palacio de Liria (residencia madrileña de la Duquesa de Alba); el Museo Cerralbo (cerrado desde hace unos años por reformas).
De allí al Palacio Real, Calle Mayor, Plaza de la Villa y alrededores, incluyendo la iglesia de San Nicolás de los Servitas (la iglesia más antigua de Madrid), las calles Nuncio, Sacramento, Almendro, Cuchilleros, etc.

Plaza de la Villa
Plaza de la Villa (31kb)

De nuevo por la calle Mayor a Bailén y a la Plaza de Oriente, para pasar junto al convento de la Encarnación antes de dar por terminado el día.

Plaza de Oriente, monumento a Felipe IV
Plaza de Oriente, monumento a Felipe IV (29kb)
Convento de la Encarnación
Convento de la Encarnación (42kb)


Día 8

Por la mañana:

El primer destino fue el Centro Cultural Conde Duque, donde, por haber, hay hasta una biblioteca musical en la que prestan instrumentos, partituras y DVD's.
Pregunté a un par de personas en la calle Limón por si sabían en qué casa se reunían (en una buhardilla, según parece) los del grupo Aguaviva. No sabían.

Centro Cultural Conde Duque
Centro Cultural Conde Duque (37kb)

Haciendo tiempo hasta las 10, más referencias barojianas en calles céntricas, como la del Espíritu Santo, la del Pez o la del Horno de la Mata, pasando también por la del Barco, San Bernardo o Libreros.

Calle del Barco
Calle del Barco (45kb)

Lo de las 10 era porque a esa hora abren la tienda de Manuel Riesgo, en el 22 de la calle Desengaño. El interior es algo pequeño y la apariencia puede resultar algo anticuada (es uno de los alicientes que tiene), pero disponen de miles de referencias de lo más variadas y, si no tienen algún producto, lo buscan o lo preparan.

Calle Desengaño, 22. Tienda de Manuel Riesgo, exterior
Calle Desengaño, 22. Tienda de Manuel Riesgo, exterior (42kb)

Llama la atención la cantidad de prostitutas que hay en esa calle ya desde la mañana. Y lo mismo sucede con los portadores de petos amarillos con el mensaje "Compro oro", sobre todo a la puerta del Monte de Piedad.
En el número 8 de la calle Arenal (es un edificio comercial), en la planta baja, espera el Ratón Pérez, representado en una pequeña estatua. En la pared está escrita su historia.

Calle Arenal, 8. Escultura del Ratón Pérez
Calle Arenal, 8. Escultura del Ratón Pérez (26kb)

En la calle Coloreros, una placa recuerda a Valle-Inclán y a su personaje Max Estrella.
La iglesia de San Ginés (calle Arenal) está relacionada con varios personajes clásicos.
Al llegar a la calle Mayor desde la Plaza Ramales y la calle de San Nicolás, estaban pasando varios soldados a caballo, de los que acompañan a las carrozas que a su vez llevan al Palacio Real a los embajadores que van a presentar sus credenciales al Rey. Pues nada, a paso ligero hacia la explanada junto a la catedral de la Almudena para ver todo mejor.

Palacio Real
Palacio Real (30kb)
Palacio Real, carroza
Palacio Real, carroza (39kb)

En el Viaducto de la calle Bailén han puesto unos cristales grandes para prevenir suicidios.
Ya cerca, la morería, con su Plaza del Alamillo y, el jardín del Príncipe Anglona ("un jardín íntimo y delicado que recuerda a un patio andaluz al tiempo que conserva rasgos neoclásicos", según el sitio web ya citado).

Jardín del Príncipe Anglona
Jardín del Príncipe Anglona (59kb)
Jardín del Príncipe Anglona
Jardín del Príncipe Anglona (56kb)

Tras rondar por media docena de plazas cercanas entre sí, como son las de la Paja, Carros, Puerta de Moros, San Andrés, Humilladero y Cebada, y entrar un momento en el Mercado de la Cebada, tocaba atravesar Bailén para ver el castizo jardín de las Vistillas, donde un individuo andaba dando vueltas y más vueltas a buen paso, como un robot.

Plaza de la Paja
Plaza de la Paja (36kb)
Mercado de la Cebada
Mercado de la Cebada (45kb)
Jardín de las Vistillas
Jardín de las Vistillas (46kb)

Unas notas barojianas más (calles del Rosario, del Águila y de Gil Imón) antes de visitar la dalieda que hay junto a la iglesia de San Francisco el Grande y dar por finalizada la mañana.

Calle del Águila
Calle del Águila (47kb)

Por la tarde:

Tras pasar por las calles Almagro y Jenner en una actitud arquitectónicamente contemplativa, el mejor camino para llegar al parque del Retiro es el Paseo de la Castellana, haciendo escala en la Plaza de Colón y en la Biblioteca Nacional.

Calle Jenner, Colegio de Ingenieros de Caminos..
Calle Jenner, Colegio de Ingenieros de Caminos.. (45kb)
Biblioteca Nacional
Biblioteca Nacional (47kb)

El Retiro, del que tenía un mal recuerdo, como parque seco y reseco, está ahora espectacular. Un cambio impresionante.
Se estaba celebrando la Feria del Libro.


Día 9

Por la mañana:

Una foto en la Plaza de España ante el monumento a Don Quijote y Sancho Panza es una buena forma de empezar el día.
Después, a palacio, a ver la exposición de Patrimonio Nacional "Carlos IV, Mecenas y coleccionista". Pinturas, tapices y, sobre todo, muebles de puro lujo.

Catedral de la Almudena, desde el Palacio Real
Catedral de la Almudena, desde el Palacio Real (26kb)

Buscando contrastes, tras el Palacio Real la siguiente etapa fue el campo o, por lo menos, un parque: el del Oeste y su rosaleda. Se había celebrado un par de semanas antes un concurso para elegir el grupo de rosas más bonitas, pero las que se habían llevado la medalla de oro estaban ya marchitas. Cosas de la Madre Naturaleza.

Rosaleda del parque del Oeste
Rosaleda del parque del Oeste (53kb)

Antes de cruzar el puente sobre las vías del tren, queda a la derecha la entrada al Cementerio del 2 de mayo. Abre de mayo a junio, sábados y domingos, de 10:00 a 13:00.

Cementerio de las víctimas del 3 de mayo
Cementerio de las víctimas del 3 de mayo (50kb)

Al otro lado de las vías, la iglesia de San Antonio de la Florida con los frescos que Goya pintó en ella. Interesante el vídeo explicativo que había en una salita contigua.
Y de allí a la estación de autobuses...

Por la tarde:

En vez de volver directamente a casa, cogí un billete a Lerma y otro de Lerma a Vitoria.
Así tuve unas horas para ver con calma esa villa, llena de monumentos, entre iglesias, monasterios, conventos, palacio ducal y otros puntos de interés, como la tumba del cura Merino.

Lerma, panorámica desde el puente sobre el Arlanza
Lerma, panorámica desde el puente sobre el Arlanza (23kb)
Lerma, calle del Reventón
Lerma, calle del Reventón (27kb)
Lerma, arcos junto al mirador
Lerma, arcos junto al mirador (23kb)
Lerma, tumba del Cura Merino
Lerma, tumba del Cura Merino (50kb)
Lerma, Plaza Mayor y Palacio ducal
Lerma, Plaza Mayor y Palacio ducal (26kb)

Como el autobús a Vitoria paró un cuarto de hora en Burgos, hice lo que he solido hacer otras veces: llegar hasta la catedral, mirarla, admirarla y regresar al autobús antes de que se marchara sin mí.

Burgos, río Arlanzón, puente, puerta y catedral
Burgos, río Arlanzón, puente, puerta y catedral (29kb)
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