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Corro - Tobillas - Valpuesta - Río Purón - Tuesta
09-05-2007
(mapa)
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Dediqué la mañana a la parte histórico-artística y, así, visité el santuario de Angosto, donde, según pone en una cueva que hay por allí, la Virgen se le apareció a un pastorcillo en 1089.

Angosto, entorno de la gruta
Angosto, entorno de la gruta (45kb)

En la capital oficiosa de la comarca de Valdegobía, Villanueva, hice acopio de folletos en una Oficina de Turismo. Entré sólo a preguntar dónde estaban dos pueblos, pero la chica me sacó casi todo lo que tenía sobre la zona. Intenté subir desde allí mismo hacia un lugar (San Martín de Valparaíso) en el que hay varios eremitorios, además de ser una zona de escalada deportiva. Como los practicantes de lo segundo están poniendo en peligro a los primeros, publicaron un artículo en la prensa hace tiempo y así me enteré de su existencia. De todas formas, tuve que dar media vuelta porque la pista está en mal estado para ir en un coche normal.

A falta de los eremitorios de San Martín, vi los de Corro, que datan de los siglos VI y VII. Funcionaron durante mucho tiempo y hasta hace poco tenían carácter de ermita. Un panel informativo señalaba que últimamente los habían utilizado "pastores, vagabundos y brujos". Tienen como nombre "Cueva de los Moros" (I y II).

Corro, Cueva de los Moros II
Corro, Cueva de los Moros II (23kb)
Corro, Cueva de los Moros I
Corro, Cueva de los Moros I (25kb)
Corro, cerca de las cuevas
Corro, cerca de las cuevas (54kb)

La siguiente parada fue Tobillas, uno de esos pueblos pequeños en los que hay que andar preguntando dónde vive la que tiene la llave de la iglesia. Como en la casa que me indicaron no contestaban, se lo dije a mi informante, una señora mayor. La buena mujer me acompañó hasta una huerta, algo más allá de la casa, y allí estaba la de la llave, Poli, una señora también mayor acompañada por una chica que fue la que se acercó a la casa y me dio la llave (una de esas enormes de toda la vida).
Leyendo los paneles informativos de la iglesia, prerrománica y dedicada a San Román, me enteré de que ha sufrido muchas transformaciones y de que, tal vez, sea el templo en pie más antiguo del País Vasco.
Cuando fui a devolver la llave estaba también presente el marido (supongo) de la tal Poli, trabajando en la huerta. Está visto que si se quiere llegar a mayor en buenas condiciones hay que tener una huerta y trabajarla.

Tobillas
Tobillas (42kb)
Tobillas, iglesia
Tobillas, iglesia (22kb)
Tobillas, llave de la iglesia
Tobillas, llave de la iglesia (35kb)
Tobillas, iglesia
Tobillas, iglesia (42kb)

De allí me fui a Valpuesta, otro pueblo pequeño, pero que sorprende por tener una colegiata. Está en mal estado, algo abandonada, conserva el claustro gracias a que levantaron unos muros de ladrillo para sostenerlo. El jardín del claustro lo utilizan como cementerio del pueblo.

Tienen intención de restaurarla, pero hace falta dinero. Por lo que me dijo la señora (Carmen, porque Nati, la habitual, estaba fuera de vacaciones) que me abrió y acompañó durante la visita (viendo las cosas que todavía hay en la iglesia se comprende que no dejen solos a los visitantes), aquello fue anterior y más importante y con más poder e influencias que muchas de las catedrales que hay actualmente en las provincias de los alrededores. Hubo obispo, canónigos, cantidad de personal clerical. Medio explotaban a la gente de a pie, motivo por el cual nunca llegó a haber muchos vecinos ni se construyeron muchas casas sólidas. De hecho, primero fue la colegiata y, después, las pocas casas de gente normal.
Con el dinero que dejan los visitantes van haciendo unas vitrinas con las que conservar mejor las valiosas casullas que siguen allí. Les faltan unas cuantas vitrinas para guardar todas las casullas.
El coro y los muebles de la sacristía son de nogal y a alguno de ellos le calculan una antigüedad de unos 500 años.
Ya puestos, se dice que en el Cartulario de Valpuesta aparecen palabras en castellano, por lo que la cuna del español sería Valpuesta y no San Millán de la Cogolla, porque las glosas emilianenses son posteriores.

Valpuesta, colegiata
Valpuesta, colegiata (33kb)
Valpuesta, colegiata
Valpuesta, colegiata (40kb)
Valpuesta, colegiata y torre de los Velasco
Valpuesta, colegiata y torre de los Velasco (51kb)

A mediodía me presenté en Lalastra para empezar la parte más deportiva y paisajística de la excursión.
Seguí el curso del río Purón desde cerca de allí hasta Herrán, ya en Burgos. Había recorrido una parte hace años, en 1994, y entonces lo hice con algo de prisa. Lo recordaba como más simple y menos espectacular de lo que realmente es. Tiene unas zonas muy bonitas.
Hizo calor y donde no había sombra resultaba algo molesto.

Valdegobía, Vallegrull
Valdegobía, Vallegrull (37kb)
Río Purón
Río Purón (59kb)

A mitad de recorrido se encuentra Ribera (a 3,6 km. de Lalastra), un pueblo abandonado. Un amigo me había dicho que su iglesia, románica, tiene pinturas antiguas y así es. Se ven desde una especie de jaula que han hecho en el interior, no sé si para evitar golpes en caso de que caiga algo del techo o para que la gente no destroce aquello al estar casi en ruinas.

Ribera, iglesia
Ribera, iglesia (36kb)
Ribera, desde la iglesia
Ribera, desde la iglesia (35kb)

Para cuando llegué a Herrán hacía mucho calor y me senté a la sombra en un banco, cerca de donde estaba una perra con su cachorro. Me dio por intentar acariciar a la madre y me echó una bronca de cuidado. En esto, apareció por la espalda otro perro, no sé de qué raza, con mucho pelo, y ese sí se dejó acariciar, muy majo, mientras la perra seguía renegando de mí. En ese pueblo hay muchas casas de piedra.
Me tomé con calma el regreso, qué remedio.

Herrán, perros
Herrán, perros (42kb)
Senda río Purón
Senda río Purón (39kb)
Senda río Purón, Ribera
Senda río Purón, Ribera (34kb)

Antes de dejar Lalastra, subí al reloj de la iglesia, junto al que hay una interesante explicación de su historia.

Como andaba bien de tiempo, decidí ir a Tuesta, donde ya había estado 3 veces anteriormente. Pero es que la iglesia que hay allí tiene una portada que es una maravilla, por la cantidad y calidad de las figuras que tiene. En previsión de terminar la excursión en ese pueblo, había llevado unas fotocopias que describen, figura a figura, el contenido de la portada. Parece mentira que, siendo de piedra, puedan tener muchas de las figuras tanto detalle como tienen. Gracias a esas fotocopias pude ver cantidad de detalles que se me habían escapado las otras veces.

Además, también pude visitar el interior de la iglesia, al igual que lo pude hacer en mi anterior visita. Y, faltaría más, volví a ver (y van 4 de 4) a Isidoro Sarralde, todo un personaje, más de 80 años, lúcido como el que más, ocurrente, con su casa muy cerca de la iglesia.

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