índice
Saint-Jean-Pied-de-Port - Harpea - Urkulu - Arnostegi - SJPP
27-09-2006
(mapa)
(mapa) (33kb)

El año anterior había hecho una excursión muy parecida. En esta ocasión, el recorrido era más corto porque quería visitar un par de sitios interesante y quería también volver a la Fábrica de Orbaitzeta para añadir otro cromo a la colección de pasos fronterizos cruzados en bici.

Salí de Saint-Jean-Pied-de-Port y volví a pasar por las cercanías de la "source de La Nive", donde vi al menos 20 coches. Hice una parada para comer algo y se me acercó una tropa de bichos: una oveja, un gato, varias cabras y unas cuantas cabritillas. Es que vieron que sacaba la cámara de fotos y pensaron que les iba a dar algo. La monda.

Esterenzubi
Esterenzubi (42kb)

Me puse a subir un puerto, Arnostegi, que es tan serio como bonito, además de tranquilo. Me gustó tanto o más que la otra vez que lo había subido.

Al llegar al collado de Orgambide, con su amplias vistas, me desvié unos kilómetros para visitar la cueva de Harpea. Acerté yendo allí en día laborable, porque no había nadie, salvo una pareja en moto que se marchaban cuando estaba llegando al punto donde termina el asfalto. Desde allí hay un corto paseo a pie.
Me gustó mucho, y eso que me había hecho muchas ilusiones. Es una cosa de lo más sencilla, pero original, por la forma de la cueva. Y hacía bueno, y pasa un riachuelo al lado, y estaba muy tranquilo al no haber nadie...

Harpea
Harpea (50kb)
Harpea
Harpea (57kb)
Harpea
Harpea (55kb)
Harpea, interior
Harpea, interior (21kb)
Harpea
Harpea (54kb)

De vuelta al collado, seguí a la izquierda por una pista de cemento (luego era de asfalto), con lo que entré en Navarra.

Pasé por el alto de Azpegi y, bajando hacia la Fábrica de Orbaitzeta, me topé con un paso canadiense (un trozo de carretera con vigas de hierro en vez de asfalto, para que no pasen los animales). Aunque no iba rápido, no me dio tiempo a frenar en condiciones, en el último momento se me bloqueó la rueda delantera y de repente me vi en el suelo, con un primer plano inmejorable de las vigas, con la bicicleta literalmente encima y con la mano derecha doliéndome mucho pero en animada conversación con unas zarzas.
Me quedé un rato quieto, hasta que se pasó el primer momento de dolor. Entonces, comprobé que podía mover la mano, lo que me tranquilizó mucho.
Mientras todavía estaba sentado en el mismo sitio, después de haberme quitado de encima la bici, apareció un todoterreno cuyo conductor, lógicamente, me preguntó si más arriba había un refugio, a lo que, también lógicamente, respondí que sí.

En la puerta de una de las casas de la Fábrica de armas estaba una chica, que me puso yodo en las heridas. Es el remedio que empleaban ellos, tras limpiar la zona herida con agua y jabón. Bien maja. Dijo que es la única casa del lugar que está habitada durante todo el año.

Volviendo hacia Orgambide, paré en el alto de Azpegi para ver varios cromlech que hay al lado mismo de la carretera. Por lo visto, hay más dólmenes en un área relativamente pequeña.
En esto, paró un coche francés ocupado por un matrimonio. El hombre, que hablaba decentemente español, quería saber si aquella carretera llevaba a algún sitio. Dijo que vivían cerca de Bayona (adonde quería ir en mi siguiente excursión) y que un primo de su mujer vive en Vitoria. El hombre, nada chauvinista, decía que los españoles valoramos más la flora y la fauna, porque los franceses son unos salvajes.
Me dio la mano al despedirnos y me dolió, claro.

Azpegi
Azpegi (27kb)
Azpegi, cromlech
Azpegi, cromlech (53kb)

De nuevo en Orgambide, seguí subiendo el puerto de Arnostegi.

Orgambide, cromlech
Orgambide, cromlech (42kb)

Poco antes de llegar arriba del todo, me desvié a la izquierda para subir hasta las cabañas de Urkulu, donde termina el asfalto. Por allí debían de estar las ruinas de una torre romana, pero no tenía ni idea de por dónde sería, así que pregunté a dos parejas de franceses que estaban con sus autocaravanas. Yo puse el dato de la existencia de la torre, ellos aportaron un plano y así, fruto del asociacionismo internacional, averiguamos el paradero de las ruinas. Ellos también subieron con sus vehículos hasta bastante arriba, por la hierba.
Al igual que con la cueva de Harpea, también me había hecho ilusiones con Urkulu y de nuevo me alegré de haber ido. Esperé a que se fueran los franceses y me quedé un rato a mi aire.

Urkulu, desde la torre
Urkulu, desde la torre (34kb)
Urkulu
Urkulu (30kb)
Urkulu, desde el collado de Arnostegi
Urkulu, desde el collado de Arnostegi (34kb)

Bajé a por la bici, terminé de subir el puerto y llegué al collado de Bentartea, donde había un peregrino con cara de andar despistado. El hombre miraba un plano, se giraba como si fuera a volver a la carretera, y al final volvió a caminar en dirección a Roncesvalles...
Había un coche, con dos individuos fuera del mismo, mirando al peregrino. No sé si eran dos turistas que me habían adelantado un rato antes o amigos del peregrino al que habían llevado en coche hasta allí o qué. Eran las 18:45, así que el hombre tenía el tiempo justo para llegar al collado de Lepoeder y bajar a Ibañeta, salvo que llevara linterna y ganas de aventura para bajar a Roncesvalles de noche por el hayedo.

El descenso hasta Saint Jean por Hunto se me hizo largo. Cada pequeño bache me provocaba dolor. Hay unas pendientes tremendas. Por momentos, me acordé de cuando subí a pie hace años como peregrino.

En el viaje de vuelta, adelanté a un peregrino que estaba subiendo en bici Ibañeta. Eran casi las 21 h. Le esperé arriba. Era francés, había salido de Bayona y le habían dicho no sé dónde que le faltaban 2 horas para llegar a Roncesvalles; pero de eso hacía bastante más de dos horas y al hombre se le estaba haciendo eterno el puerto.
Me puse detrás de él para alumbrarle la carretera hasta Roncesvalles y allí le dije dónde está el albergue. Todo agradecido, me dio la mano ("¡ay!").

En Vitoria, fui a Urgencias a que me miraran si tenía algo en la mano y salí de allí con el brazo derecho escayolado porque tenía rota la punta de un huesecillo.

[subir]