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La Lece - Zalduondo - Alaiza - Acilu
20-02-2006
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El primer lugar al que me dirigí fue Egino, donde compré algo de queso en la casa del pastor que ganó algún año el concurso de Ordizia de queso Idiazábal.

De allí a La Lece, uno de esos sitios que están cerca, a los que se puede ir en cualquier momento y que, por eso mismo, aún no había visitado. El acceso me pareció más largo y menos fácil de lo que creía, más que nada porque había bastante barro y resultaba fastidioso. Es un lugar curioso. El entorno debe de estar muy bien en verano.

La Lece
La Lece (52kb)

Siguiente parada, Zalduondo. Pregunté por la ermita de San Julián y Santa Basilisa y enseguida me orientaron. Hay que coger la carretera que sube por detrás de la iglesia y, unos cientos de metros después de dejar las últimas casas del pueblo, tomar una pista que sale a la derecha. La ermita está vacía.

Zalduondo, palacio de Lazarraga
Zalduondo, palacio de Lazarraga (37kb)
Zalduondo. Ermita de San Julián y Santa Basilisa
Zalduondo. Ermita de San Julián y Santa Basilisa (24kb)

A continuación, a Gaceo. Me indicaron en qué casa tienen la llave de la iglesia, fui y no había nadie. Como también tienen esa llave en la Oficina de Turismo de Salvatierra, por donde acababa de pasar, volví allí y la encontré cerrada. Ya puestos, di una vuelta por el pueblo, que la merece de sobra.

Por si acaso, volví a pasar por Gaceo. Esta vez sí había alguien en la casa en la que había estado antes. Una señora maja me explicó que hay un problema con la llave de la iglesia. Deberían encargarse de abrirla los de Turismo; pero no lo hacen, sólo van cuando se trata de algún autobús y entonces les sale a cuenta, porque cobran por las explicaciones. Visto lo visto, los del pueblo ya han acordado no abrir a las visitas puntuales porque entonces tendrían que abrir a todos. A partir de Semana Santa habrá misa los domingos. En invierno no hay culto porque hay muy poca gente. También tienen llave los Claretianos de Salvatierra.
A falta de otra cosa, me dio un folleto sobre el Camino de Santiago por Álava.

Aunque parezca increíble, esa señora no conocía la iglesia de Alaiza (mi siguiente destino), a pesar de hallarse a tan sólo tres kilómetros.

Llegué a ese pueblo tras un despiste que me hizo aterrizar brevemente en Guereñu.

Tras tocar el timbre de la casa donde tienen las llaves, salió al poco una mujer con ellas en la mano, por suponer que el que llamaba quería ir a la iglesia. Pues allá fui, después de que la mujer me explicara qué llave abre cada puerta. Vi aquello a mis anchas. Había estado una vez, años atrás.
Al ir a devolver las llaves, la mujer me dijo que iban a arreglar la iglesia. No había culto en ella, pero alguna vez que había habido misa habían estado presentes sólo ella y su suegra. Ella sí había visto la iglesia de Gaceo.

Alaiza
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Alaiza
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Había leído recientemente algo sobre el hallazgo de vestigios prerrománicos en diversas iglesias alavesas, entre ellas la de Acilu, donde me presenté poco después.
Pregunté a los de una casa nueva cercana a la iglesia, pero no sabían nada de la iglesia por llevar en el pueblo poco más de un mes. En cambio, sí me dijeron que Acilu, a pesar de ser pequeño, tiene ayuntamiento propio, no depende de ningún otro pueblo.

Estaba por irme, pero a las afueras del pueblo vi a varias personas, les pregunté y me dijeron que la iglesia tiene pinturas, que las llaves las tiene el
alcalde y que éste vive en la casa tal, junto a la plaza.
Allí, una mujer mayor me dio las llaves, de esas grandes, auténticas. Me dijo que no se las dan a cualquiera, pero que yo le parecía de confianza.
Con las llaves a cuestas, a la iglesia. Desde fuera parece muy poca cosa.
Estuve un buen rato tratando de abrir una de las puertas, y todo porque tenía que girar la llave a la derecha. Me costó caer en la cuenta.

Tardé bastante menos en encontrar los interruptores de la luz (empezaba a oscurecer). Vi las pinturas, algo estropeadas, que habían encontrado detrás del retablo, cerré y fui a devolverle las llaves a la mujer. Para entonces, también estaba su marido. Bien majos los dos. Las pinturas las descubrieron hace cosa de cinco años. También les robaron de la iglesia unos cuadros; por lo visto, fue gente de Chinchetru, un pueblo cercano.
La señora estaba asombrada por el nacimiento de una niña de más de 7 kilos en un hospital de Madrid, noticia que yo había oído por la radio en Egino.

Acilu
Acilu (17kb)

Volví corriendo al coche, porque se puso a llover fuerte al despedirnos.

Había ya poca luz, pero me acerqué un momento a Gáceta, donde estuve hablando con un hombre que estaba sentado cerca de la iglesia. Majo el señor, me dijo que la iglesia está en restauración, tras quitarle un edificio adosado que era la casa del cura. Encontraron unas figuras de San Martín y de otros que deben de ser antiguas.

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